Valores, Servicio y Defensa de la vida y el respeto, como Pilares Políticos

Por: Carlos Alberto Baena López

BOGOTA, 06 de julio_ RAM_ El Movimiento Político MIRA cuenta con un acuerdo sobre lo fundamental. Éste, entre otras características, da a conocer tres pilares sobre los cuales se construye el quehacer político, no sólo de los directivos o de los elegidos, sino de todas las personas que simpatizan con el Movimiento, o de quienes, habiéndose afiliado, entran a formar parte de los militantes de la colectividad.

Carlos Alberto BaenaEstos pilares son: los Valores, la Vocación de Servicio, y la Defensa de la Vida y del Respeto. Entonces, quienes se sientan identificados con ellos; quienes piensen que estos “criterios mínimos” deben operar en la política; quienes crean que estas tres líneas deben orientar la toma de decisiones y la representación de los elegidos, tienen un lugar en el Movimiento MIRA.

En primer lugar, los Valores, que son la base del Miraísmo como ideología. Al intentar una enumeración, los valores se contarían, cuando menos, por decenas. No obstante, en MIRA se destacan especialmente la solidaridad, la justicia, la lealtad y la integridad u honestidad.

En segundo lugar, está la Vocación de Servicio, porque la política bien hecha, requiere de la más alta sensibilidad social. Cuando se carece de ese sentimiento sincero de brindar ayuda a quien la necesite; cuando el político no es solidario; o cuando poco le importan los problemas de los demás, el propósito político se distorsiona.

Es por eso que el beneficiar a otros por medio de las decisiones públicas, dando el primer lugar al interés general, es parte de la esencia de la política. Por eso el Movimiento MIRA recalca: “La Política es para servir, mas no para servirse de ella.”

Y, en tercer lugar, igualmente importante, está la Defensa de la Vida y del Respeto. Es verdad que la política está puesta en medio de las sociedades, como instrumento de equidad y de justicia. Sin embargo, es necesario que ella se manifieste por medio de las decisiones de quienes están a cargo de los asuntos que competen a todos, de los asuntos públicos. Precisamente en ese lugar, como si se tratara de un faro, debe estar la preocupación por la vida y su calidad; así como la preocupación por el respeto hacia los demás.

Estas reglas, cuando se llevan a la práctica política, hacen más cercano el ideal de una sociedad libre de los atropellos que produce la discriminación.

@Baena