Las firmas de abogados, ahora con mayor liderazgo femenino

Baker & McKenzie, firma de abogados presente en  Latinoamérica por más de 60 años, ha sido reconocida por la revista Working Mother y la organización Flex-Time Lawyers, como una de las firmas de abogados con mejores condiciones laborales para las mujeres. Este reconocimiento, que es otorgado todos los años durante el mes de agosto premia a 50 firmas globales de abogados que por medio de sus estrategias corporativas, ofrecen incentivos para que las mujeres desarrollen su potencial profesional y personal a lo largo de su vida.

Este reconocimiento toma relevancia luego de que el DANE, en su última medición, revelara que la tasa de desempleo de las mujeres aún continúa siendo 4,8% más alta que la de los hombres. Mientras en Colombia la tasa de ocupación de las mujeres es de 48,4%, la de los hombres registra 69,2%, un hecho que refleja la necesidad de promover mejores estrategias de inclusión de la mujer en el mercado laboral.

Por esta razón, las buenas prácticas de la firma se convierten en referente dentro del sector. De los 1.500 asociados que tiene Baker & McKenzie en el mundo, más de 400 son mujeres; una cifra que supera con creces a cualquier otra firma de abogados. Frente a esto, Law360 recientemente nombró a la firma como una de las 10 mejores para el desarrollo profesional de una mujer, argumentando que el 40% de sus asociados son mujeres.

Colombia no es la excepción dentro de la firma e incluso, su estructura nacional es un ejemplo a nivel global pues de los 79 socios, asociados, consultores y directores que se desempeñan en el país, cerca del 60% son mujeres. Esta situación se destaca dentro de una industria que históricamente ha sido liderada por hombres y en un país donde sólo hay una mujer por cada nueve cargos directivos. De acuerdo con Carolina Pardo, Socia Principal de la práctica Corporativa, “el hecho de que el 60% de nuestros asociados sean mujeres contrasta y se erige como un ejemplo nacional en la medida en que, de acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo, a 2016 la probabilidad de que las mujeres participen en el mercado laboral es 27% menor que la de los hombres”.

Ahora bien, las tendencias para el año 2016 publicadas por la OIT reflejan que la brecha salarial entre hombres y mujeres es de 23%. Es decir, las mujeres ganan el 77% de lo que ganan los hombres y si se mantienen las proyecciones actuales, se necesitarán 70 años para cerrar las brechas sociales por razón de género. En este sentido, es claro que no es suficiente que la mujer tenga cada vez mayor representación en el mercado laboral si sus habilidades no son bien remuneradas o incluso, si los únicos trabajos a los que tienen acceso no cumplen con los estándares de calidad requeridos.

Por esta razón, las colombianas asociadas de Baker & McKenzie son un ejemplo, pues adicionalmente a su participación en número, muchas de ellas son líderes de sus prácticas; este es el caso de Claudia Benavides, Socia Principal de la práctica de Litigios; Carolina Pardo, Socia Principal de la práctica Corporativa; Tatiana Garcés, Socia Internacional de la práctica Laboral, y Evelyn Romero, Socia de la práctica Laboral.

Para Tatiana Garcés, “es necesario que continuemos promoviendo la vinculación de mujeres en posiciones de liderazgo de las compañías y las entidades públicas. No porque sea un requisito prestablecido, sino porque hemos demostrado con resultados y con base en méritos, que estamos en la capacidad liderar y obtener grandes logros desde nuestros puestos de trabajo”.

Sin duda alguna, es el momento histórico de las mujeres. Ejemplo de ello es la nominación de Hillary Clinton como candidata por la presidencia de la principal potencia mundial. Un hecho que se destaca pues, después de 240 años de que el país norteamericano fuera dirigido por hombres, esta es la primera vez en la historia que una mujer se acerca con fuerza a la oficina oval.

El liderazgo tradicional de los hombres en altos puestos directivos ha cedido frente al cada vez mayor número de mujeres que reflejan en su trabajo todas las habilidades, destrezas y aptitudes requeridas para afrontar cualquier tipo de desafío. No cabe la menor duda de que vivimos en el mejor momento de las mujeres.