Justin Bieber, un concierto para llevar… y aprender

Por: Ricardo Galán.—

Dicen los que saben de música que el secreto del éxito de Justin Bieber consiste en que supo crecer con sus seguidores. Que ellos se convirtieron en adultos y él también. Después de verlo en su concierto del estadio El Campín de Bogotá estoy de acuerdo con ellos. Bieber no sólo creció con ellos sino que se comunica como ellos.

Sabe que quienes van a sus conciertos además de verlo, cantar con él sus canciones, gritar y comprar su merchandising le tomarán fotos y grabarán videos en sus celulares y tabletas. Que, además de verlo en vivo y en directo, usarán la tecnología para llevarlo con ellos. Y hace todo para que ese sueño se cumpla.

Para el concierto de Justin Bieber en Bogotá estaba prohibido el ingreso de cámaras profesionales de fotografía y video, pero no los celulares que hacen prácticamente lo mismo. Elementos como la iluminación, el diseño del escenario, las coreografías, el sonido y la ubicación del cantante fueron pensados para que los asistentes, especialmente los de gramilla, pudieran grabar a gusto a su estrella.

Las distancias entre el escenario y el público están calculadas para que los fans sientan a Bieber a su lado. Algunos apartes del show ocurren en plataformas móviles del escenario que elevan al cantante y sus bailarines para que todos los asistentes puedan obtener una imagen limpia del artista quien, además, posa constantemente para las fotografías y videos.

Justin Bieber se acerca a la gente. No la toca, ni es posible tocarlo. Pero casi. Está ahí al alcance de la cámara del smartphone. A diferencia de otros artistas que prohiben a sus auditorios grabar sus shows, Bieber los incita a hacerlo. Interactúa con ellos, los invita a participar, a cantar con él.

Justin Bieber pertenece a una generación que usa a fondo la tecnología. Que nació y crece con ella. Que no entiende de idiomas, barreras o prohibiciones. Una generación que disfruta compartir lo que ve, como lo ve, cuando lo ve. Que cree en la comunicación de doble vía.

Justin Bieber es uno de los símbolos de la llamada generación del milenio para cuyos integrantes la tecnología está al servicio del hombre y no al contrario. Debe servir para acercar y sumar, no para alejar o restar.

La generación de Justin Bieber es feliz mirando el mundo a través de esa pantalla que los acompaña a todas partes y a través de la cual ellos intentan mostrarnos como son, que les gusta, cuales son sus valores y creencias. A una pantalla que los adultos deberíamos mirar con más atención y cuidado si queremos de verdad comunicarnos con ellos y ganar su respeto.

Gracias Justin Bieber por esa lección de sencillez, calidez y apertura que nos acaba de dar en un escenario que los hinchas del fútbol usan para todo lo contrario.

Gracias Justin Bieber por ese concierto para llevar… Y aprender…

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