Salvados por la naturaleza

La naturaleza suele arrojarles un salvavidas a los gobernantes colombianos cuando su permanencia en el gobierno tambalea.

A Belisario Betancur lo salvó la avalancha de Armero ocurrida una semana después de la toma del Palacio de Justicia por parte del M-19. Cuando el país se empezaba a despertar después de ver arder en llamas al edificio que alojaba a una de las tres ramas del poder público y con él a varios de los mejores magistrados que ha tenido Colombia, vino la avalancha que se llevó por delante a Armero y sus 25 mil habitantes.

La reacción del país fue muy similar a la que vemos por estos días frente a la avalancha de Mocoa. El país se dedicó a socorrer a los damnificados y poco a poco se olvidó de la negligencia gubernamental para evitar la invasión de la guerrilla del M-19 al Palacio de Justicia y de los errores cometidos en el intento por recuperarlo. Belisario terminó su mandato sin mayores dificultades.

Catorce años después, el que estaba en apuros era el presidente, Andrés Pastrana. El país estaba furioso por lo que ya consideraba un fracasado proceso de paz con las Farc. Pastrana estaba en el ojo del huracán por lo que la opinión pública consideraba la “entrega del país a las Farc”.

El proceso se rompería unos meses más tarde, pero Pastrana terminó su mandato “gracias” a un terremoto de 6,2 grados en la escala de Richter que estremeció al Eje Cafetero. A las 5:40 de la tarde, del del 25 de enero, una réplica de 5,8 grados arrasó con lo poco que quedó en pie, según los reportes oficiales. De acuerdo con informes oficiales 1.185 personas murieron, hubo 731 desaparecidos y se registraron 8.523 heridos.

Y ahora, en 2017 se repite la historia. El gobierno de Juan Manuel Santos, sacudido la confesión de Roberto Prieto el gerente de su campaña en 2010 de que recibió dineros de Odebrecht y que no los reportó al Consejo Nacional Electoral como era su obligación, con una popularidad en caída libre y con los indicadores de la economía en picada la naturaleza vuelve a decir presente.

El mismo día de una marcha convocada por la oposición para manifestar su rechazo a las políticas de Juan Manuel Santos frente al proceso con las Farc, las relaciones con Venezuela, el deterioro de la calidad de vida de la clase media y las grietas en su lucha contra la corrupción, la avalancha de Mocoa que ya deja más de 240 muertos, centenares de heridos y desparecidos, media ciudad sepultada por el lodo y la otra mitad sin energía, agua y alimentos pone a los colombianos a dejar a un lado la discusión para enfrentar la tragedia.

A Juan Manuel Santos, Belisario Betancur y Andrés Pastrana más allá de sus errores y sus ideologías los unirá siempre la circunstancia de haber sido salvados, para bien o para mal de Colombia, por la furia de la naturaleza.

 

 

También podría gustarte Más del autor

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.