Sigue la violencia en el fútbol y las autoridades, qué?

Por: José Pérez.–

La violencia en el fútbol, parece que es un tema de nunca acabar y como tantas otras problemáticas  que tiene este país, tampoco se le ven salidas y acciones concretas que la contrarresten. Y después de cada hecho, que generalmente desencadena en tragedia, el mismo bla bla bla de siempre.

En el último año, sólo por citar algunos ejemplos, apareció en agosto de 2016, la invasión de algunos hinchas de Millonarios al gramado de El Campín. Después, hinchas de Nacional protagonizaron altercados en el Atanasio Girardot  en febrero de 2017. Seguidamente, en marzo, en un partido del Medellín también en el Atanasio, se presentaron disturbios en las gradas. También aparecieron las amenazas al presidente y jugadores del Real Cartagena por redes sociales. Después, los enfrentamientos entre hinchas del América y Cali, antes, durante y después de un partido de fútbol, incluso a bala y con invasión masiva de la cancha. Posteriormente, la muerte de un señor en la capital vallecaucana, por el solo hecho de llevar un maletín con el escudo del Cali. Y así, se pueden mencionar muchos incidentes y después, el mismo bla bla bla por parte de las autoridades. Que “vamos a carnetizar”, que “vamos a judicializar”, que “haremos identificación biométrica”, que “más cámaras de seguridad”, que “esto no vuelve a pasar” y… Vuelve y pasa!

Lo único que se le ocurrió a la Dimayor, es que después de los enfrentamientos en el clásico caleño, la sanción fue no transmitir los partidos por televisión! (y el Ente dice que con esto hay “mano dura y medidas ejemplarizantes”… Por favor!). Además, llegar al punto de no dejar ingresar a los medios de comunicación a un partido (menos mal una acción de tutela, tumbó esto último).  Y hasta se ha pensado con el nuevo Código de Policía, retirar de los estadios a los uniformados para que cada Club, se siga encargando por medio de empresas privadas de la seguridad en el espectáculo (Por favor!). Incluso, se sanciona pero prontamente esos castigos se perdonan, con el agravante, que no se aplica el mismo rasero para todos los equipos (Por favor!).

Además, una de las cosas más tristes, es que por unos pocos desadaptados, pague la mayoría y se hagan generalizaciones de una hinchada en particular a partir de los desmanes de una minoría.  También es importante que algunos clubes, dejen de hacer “alianzas” con algunas hinchadas, sobre todo, con las barras bravas (algunos de sus integrantes, no todos, generan desordenes), situación que es de conocimiento público y que lleva en parte, a avalar la violencia.

Está demostrado que las campañas educativas, poco o nada, han servido en este tema. O que jugar un partido a puerta cerrada, tampoco cambia en nada el panorama. Ya es hora que las autoridades, dejen de lado el bla bla bla y empiecen a ser contundentes. No más palabras ni medidas frías, es el momento de actuar!

 

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