El discurso de los  presidenciales sobre los cultivos ilicitos

Por: María Alejandra Trujillo.–

He tratado de entender porque el incremento de los cultivos ilícitos en el país es parte del discurso que jamás escuchamos del Presidente Santos y considero que es porque no puede explicarnos la concesión que hizo a las Farc dentro de las negociaciones de la Habana permitiéndoles continuar con dicha actividad.

Si el incremento en el país de acuerdo al Departamento de Estado de los  Estados Unidos sobre cultivo y producción de hoja de coca se duplico en los últimos dos años, seguramente  nos indica que es  la manera mas rentable de tener una economía que financie a estos grupos ilegales al margen de la ley, sistema agroindustrial que fortalecieron mientras negociaban.

Es urgente ver los métodos y las herramientas que tiene el Estado para lograr disminuir la inequidad de esta sociedad rural que no ha tenido las posibilidades de desarrollo por falta de presencia y no por falta de ganas, y no tenga  más opción que  la de cultivar coca.

Preguntando como entender mi cuestionamiento,  me encontré con la óptica  de un oficial del ejercito que ha tenido la fortuna de patrullar las regiones mas apartadas de Colombia como Putumayo, Meta, Caquetá y me explicaba que la gente cultivaba coca por necesidad, el precio entre la coca y  cualquier producto agrícola podría tener una diferencia de 5 a 1,  esto es una locura.

Él escuchaba a los campesinos que le decían que no  necesitaban  tener vías terciarias porque les recogen la carga en sus fincas y si no lo hacen, la guerrilla toma represalias, que con tristeza le decían  que si cultivaban piña, maíz o arroz jamás lograrían tener ni siquiera un televisor que tenia señal no de televisión nacional sino extranjera que era la única que llegaba a la mitad de la selva.

Entonces, si tenemos ese ejercicio debemos reflexionar como vamos a lograr que el país produzca las 700 mil hectáreas de alimentos como propone la  FAO  después del desarme de las FARC, si ni siquiera  somos autónomos en la regulación de lo que producen nuestros campesinos, como les erradicamos por completo 200 mil hectáreas de hoja de coca si no estamos listos con nuevas opciones.

La multiplicidad de ideas  de nuestros lideres políticos nos han llevado a tener tantos temas en la mesa que lo único que buscan es distraernos de temas fundamentales y uno de ellos es como erradicamos los cultivos ilícitos, problemática que es el  resultado de la inequidad que tenemos en las zonas mas apartadas en donde el Estado nunca ha hecho presencia.

La reorganización territorial con mecanismos de planificación para la distribución actual como se plantea no puede ser la división del poder político o electoral del momento, o la fuerza que tienen los partidos en regiones o como se van a ubicar las campañas presidenciales; debe ser un trabajo de conocer la realidad de la llamada  media Colombia que por mas de un siglo ha estado totalmente descuidada y la única autoridad con que contaban era  la de los  grupos al margen de la Ley.

Debemos tener en cuenta que el reto de los candidatos presidenciales será como llegarle a esa Colombia apartada y olvidada,  que solo hoy se reconoce por ser la mas grande productora de cultivos ilícitos, tener una ideología de izquierda revolucionaría que ha llevado por décadas  y ser la tierra más olvidada en nuestro país siendo más rica y productiva.

 

 

 

 

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