Las plagas que afectan a Millonarios FC – @MillosFCoficial

Por: Ricardo Galán.—

Sin liderazgo directivo

Tanto a nivel gerencial administrativo como deportivo. De un tiempo para acá, especialmente este año, la Dimayor y su Comité Disciplinario decidieron usar a Millonarios FC como trompo de poner para estrenar sanciones “ejemplarizantes” por mal comportamiento de hinchas, jugadores y cuerpo técnico, dentro y fuera de la cancha. Actitud en la que los han imitado algunas Alcaldía incluyendo por supuesto a la de Bogotá.

Ejemplos sobran de sanciones drásticas a jugadores como Kufatti a quien suspendieron varias fechas “por fingir una falta.” Suspensión que no he visto le apliquen a jugadores de equipos como Nacional, Cali, América o Junior que han hecho lo mismo aún en partidos contra del propio Millonarios.

A eso súmenle el cierre de tribunas, la prohibición a los hinchas para usar emblemas, banderas o camisetas dentro del estadio; los partidos a puerta cerrada, multas millonarias y “descarados desequilibrios arbitrales”.

O el cubrimiento cargado de periodistas de un grupo de medios con claro conflicto de interés como quiera que, además de ser patrocinador de equipos es dueño de uno de los clubes que compiten.

¿Qué hace la directiva para defender los intereses de Millonarios. No gran cosa en realidad. Nunca protesta, nunca se queja. Deja hacer, deja pasar.

Sin liderazgo deportivo

En el área deportiva las cosas también marchan manga por hombro. Millonarios FC contrata jugadores que fueron suplentes o desechados por otros equipos por bajo rendimiento o son verdaderas pesadillas por su indisciplina.

Muchos de esos jugadores vienen al equipo, nunca juegan, pero cobran. A otros los contratan, pero nunca que les dan la confianza y la continuidad que necesitan. Y a otros ni siquiera los toman en cuenta porque no son del “gusto” del entrenador. ¿Y entonces para qué los trajeron? Jugadores como Carrascal y Henao son ejemplo de grandes jugadores en otros equipos, pero quemados en Millos por caprichos del técnico.

¿Norberto Peluffo sigue en Millonarios FC? No tengo idea. Si no se ha ido es hora de que empaque en tres años no ha sido capaz de contratar un sólo jugador que merezca reconocimiento.

Dicen que el Club está trabajando muy fuerte en la cantera. Que Millonarios FC tiene en sus divisiones inferiores grandes prospectos. Jugadores con gran futuro? ¿Y por qué no los ponen? Les parece que hacer debutar a un tipo como Huérfano a los 23 años es mucha gracia? En Europa a los 19 años de edad ya son estrellas con expresencia. O Aquí a lado en Venezuela, para no mirar tan alto. ¿Por qué cuando los ponen a prueba los alinean en posiciones diferentes a las que los llevaron a la línea profesional?

Hace falta un liderazgo deportivo fuerte que corrija esa pereza y mala actitud, a veces irresponsable, con que salen a la cancha algunos jugadores David Silva. Un gran jugador que sólo despliega toda su capacidad cuando le da la gana.

Hace falta un liderazgo deportivo fuerte que le pregunte al técnico Ruso por qué prefiere jugar los partidos con 10 jugadores en el campo cuando alinea a su compatriota y amigo Maxi Nuñez un tronco que jamás debió venir a Millonarios FC y puede ser sustituido por cualquier jugador colombiano cojo. ¿A ese tipo le pagan completo el sueldo?

Cuerpo técnico y jugadores

El técnico Ruso llegó a Millonarios FC precedido de gran fama y renombre a tratar de apagar el incendio que armó su antecesor, otro argentino que huyó de Colombia como su fuera un delincuente.

Hay que admitir que asumió el reto de jugar con una nómina que conformó su paisano en fuga. Hay que admitir que al principio logró un esquema que le funcionó y nos ilusiono durante unos partidos. Pero tan pronto como sus rivales neutralizaron la fórmula de los carrileros veloces a punta de patadas, mañanas y faltas prefabricadas al hombre se le acabó la creatividad.

Ruso y su cuerpo técnico desprecia a los centros delanteros. ¿Cómo entender que jugadores goleadores como Ayron del Valle, Riascos o Valencia no marquen en Millonarios? Fácil. El técnico los pone a jugar de espaldas y lejos del arco contrario. Es como si estuviera prohibido marcar goles en Millos.

Esa falta de un cuerpo técnico serio y con liderazgo se refleja en la actitud de jugadores como Santiago Mosquera que pintaba bien. Empezó el campeonato siendo estrella. Pero tan pronto como la prensa lo endiosó y renovó sus contrato con Millonarios FC se aburguesó. Se escondió. Ya no persigue el balón, no arriesga, no se compromete. Es como si le hubiera dado el consejo, o la orden de no arriesgar “porque usted se va para el Benfica el próximo semestre y no queremos que el negocio se nos dañe. El negocio socio”.

Algo a lo ocurrido con Arango un gran jugador que apenas vimos jugar en Millonarios FC porque ya estaba con un pie en Portugal. O el del Carrascal joven que se fue sin que le hayamos visto la cara.

Las barras bravas

¿Y qué pensar de las mal llamadas barras bravas? Cómo escribió Gabriel Meluk en un trino son una plaga. Sus integrantes se dicen hinchas de Millonarios FC. Alegan amarlo y defenderlo. Dicen estar orgullosas de su divisa y de vestir sus colores. ¡Mentirosos! Son verdaderas bandas de delincuentes que se disfrazan de hinchas para atacar a otros hinchas, aún del propio equipo, robar, atracar, dañar y destruir todo lo que se les atraviese incluido el “club de sus amores.”

¿No me creen? Miremos los resultados de sus acciones cada vez más violentas.

A Millonarios FC le toca jugar con medio estadio desocupado partidos en los que podría tener lleno completo porque a los hinchas de los equipos rivales no les permiten entrar para que no los maten sus colegas “hinchas de Millonarios FC”.

A los hinchas de Millonarios FC en otras ciudades, como Cali, Ibagué o Medellín nos los dejan entrar a esos estadios cuando viaja el equipo porque junto a ellos se pueden colar los vándalos “venidos” desde Bogotá.

Y el último invento. Cómo ya no hinchas rivales para atacar en el estadio de Bogotá y hay demostrar la bravura de barras como la tristemente celebre Blue Rain entonces arman batallas campales entre sus combos en la tribuna y la emprenden contra la Policia cuando intenta poner orden. En el último partido con Junior estuvieron a punto de arrojar hinchas y policías desde el segundo piso al primer piso.

¿Resultado? Un partido a puerta cerrada y la tribuna de altas sur desocupada durante varias fechas. ¿Eso es ayudar al club? Claro que no. Eso es atentar contra su estabilidad y permanencia.  Evitar que reciban ingresos que necesita para su sostenimiento, mientras debe pagar por completo por el alquiler y operación de una estadio que va a estar vacío. Y se atreven a quejarse de que Millonarios no tiene jugadores de calidad o que sus dueños se roban la plata. ¿Cual plata? La que no entra por jugar a solas?

Y fuera de estadio son peores. Como cualquier Bacrim aparecen con frecuencia en la sección judicial de medios de comunicación acusadas de asesinar a un seguidor del Santafe o Nacional, arrasar con barrios o centros comerciales o bloquear una carretera para quemar buses. Son delincuentes.

¿Y las Directivas? Bien gracias. No han sido capaces de carnetizar a esos hinchas como exige la Ley para poder identificar a los pícaros. No lo hacen por miedo que esos “hinchas” no vuelvan al estadio para evitar a las autoridades.

Millonarios debería impedir el ingreso al estadio de barras de hinchas sin identificar. Así nos libramos de los malos. ¿Cual es el problema? ¿Qué más podemos perder? Igual estamos jugando en estadio medio o desocupado.

¿No hay nada bueno?

¿Oye y no ves nada bueno? Esta pregunta me la hará sin temor a equivocarme una amiga del alma que anda por estos días subida en la onda del coaching y el positivismo.

Y mi respuesta es que si. Que hay cosas buenas, pero que son muy difíciles de identificar en medio de tanta mediocridad y porquería.

Le diría, por ejemplo, que el accionista mayoritario es un tipo serio. Que está comprometido con el equipo, que lo quiere, que es hincha. Pero el hombre tiene tantas otras cosas que atender que Millonarios FC pasa a un segundo lugar y las personas a quienes encomendó el manejo del equipo, honestas sin tacha y grandes ejecutivas en otras áreas, definitivamente les quedó grande el reto.

No aprendieron de fútbol después de varios años de gestión.

A esos directivos en la Dimayor, la Federación de Fútbol, las Alcaldías y el gobierno los ven como unos conejitos de indias metidos entre una jauría de lobos.

En el fútbol hay muchos intereses en juego además del deporte como tal y los directivos apenas se dan cuenta. Están los intereses de empresarios de jugadores y técnicos. De periodistas que fungen como voceros y mediadores de jugadores, técnicos y apostadores. Los dueños de los otros equipos. La burocracia administrativa y disciplinaria. Los patrocinadores, los medios de comunicación dueños de equipos, los derechos de televisión, la publicidad, etc, etc.

Los únicos que no han entendido como funciona ese complejo engranaje son los directivos de Millonarios FC a quienes permanentemente los pasan por la galleta cuando, por ejemplo, les programan los partidos de visitante a horarios infames (Cali, Montería o Barrancabermeja a las 11 de la mañana o las 3 de la tarde), un partido cada 2 días, les venden troncos como si fueran Neymar. Y ellos apenas se dan cuenta.

Es bueno ser honesto. Es lo que reclama el país en todos los órdenes. Es lo que todos queremos de las Altas Cortes, el Gobierno o el Congreso. Es lo que exigimos a los medios de comunicación, los empresarios contratistas o no del Estado. Es lo que esperamos de todo el mundo.

Pero no hay que confundir honestidad con pendejada. Y a los hinchas y directivos de Millonarios FC no están viendo cada vez mas con más descaro la cara de pendejos.

Y nos tratan en consecuencia.

Hora de despertar señores. Hora de despertar.

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