El placer ya no estará en el cambio

Por: Daniel Cuéllar *  

El internet de las cosas está llegando a niveles nunca antes pensados o al menos a aquellos que antes parecían parte de la ciencia ficción y de la imaginación. En el caso de los carros conectados los desarrollos avanzan con fuerza cada día y pronto veremos más automóviles moverse sin conductor.

Mientras que cada uno de nosotros está sentado en su oficina, un nuevo prototipo se está desarrollando para hacer realidad lo que era novedad en la serie de televisión de los años ochenta, “El Auto Fantástico”. Quiere decir que los carros no sólo se manejarán solos pero además se recargarán de gasolina sin asistencia y se harán mantenimiento sin ayuda de ningún ser humano. Incluso serán máquinas capaces de parquearse en la casa de cada uno a la hora en la que su dueño lo requiera.

Según un informe de Makinsey & Company, para el año 2040 más del 30% de los carros vendidos a nivel mundial serán autónomos.  Un dato impresionante si se tiene en cuenta que hace 10 años esto era algo imposible y, sin embargo, los desarrollos tecnológicos serán más sofisticados. Los autos podrán comunicarse entre ellos para poder esquivarse en caso de existir un peligro de choque. Esto será posible gracias a la tecnología de 5G, que permite más velocidad en el flujo de datos e información entre una máquina y otra.

Además, la cantidad de datos que se compartirán entre los vehículos,  harán que las ciudades desarrollen sistemas inteligentes para que todo en ellas esté conectado, proporcionando la posibilidad de que los automóviles se muevan con un tráfico más ligero, y puedan acceder a la información de los tiempos en los que un semáforo cambia e identificar en tiempo récord cuáles son los parqueaderos más cercanos con cupos disponibles, entre otras cosas.

Así mismo, los fabricantes a nivel mundial están preocupados por construir soluciones para evitar que los conductores se distraigan viendo el celular o cualquier otra cosa en el exterior de su vehículo. Es por eso que desde ya se propone una tecnología en la que el carro tenga acceso a las funciones del celular y sus aplicativos móviles para que la pantalla del teléfono se proyecte por medio de realidad aumentada, enfrente del conductor, para que pueda ver de manera rápida lo que necesite sin tener que quitar su mirada de la carretera.

Por lo mismo, el reto estará en implementar metodologías de seguridad para controlar la capacidad de estas nuevas máquinas con el fin de proteger a la humanidad de cualquier desastre. Pero para eso, los elementos de seguridad embebidos (embedded secure elements) serán grandes aliados pues así se podrá controlar cualquier falla en las máquinas, sin importar que estén o no en movimiento.

Teniendo en cuenta eso, el rol de los humanos consistirá más que todo en administrar las capacidades de estas innovaciones y usar esta tecnología en beneficio de otros individuos y otras industrias, negocios y compañías que puedan sacar algún provecho del tema.

Según lo anterior, estamos hablando de que ahora un carro es más parecido a un computador sobre ruedas con todas las herramientas necesarias para tomar decisiones en tiempo real que beneficiarán la movilidad de las ciudades más grandes y las más pequeñas del mundo. Muy seguramente en un futuro no muy lejano ya no habrá peleas entre conductores, habrá menos accidentes y al menos en términos de transporte las cosas serán más fáciles. La velocidad y la seguridad serán una constante en la era de los carros conectados. Una era que aunque sea increíble está más cerca que distante. Así que si un día ve un carro sin un conductor en su interior no se asuste, todo lo contrario, alégrese porque el futuro ha llegado.

 

* Vicepresidente de Gemalto

 

 

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