La unión entre el Huffington Post y Le Monde

Por: Liliana Gómez.–

Paris.– Me acuerdo que hace unos meses cuando escuché sobre esta unión entre el blog más leído en los Estados Unidos y el periódico de investigación más serio en lengua francesa (que participa económicamente y no en la elaboración de contenidos), me pregunté si está era una buena noticia para el periodismo y sobre todo qué le traía de bueno a uno y otro medio.  Mejor dicho en esos días yo podía entender qué Arianna Huffington ganaba en prestigio con esa unión pero me quedaban muchas dudas sobre qué esperaban obtener los directores del grupo Le Monde.  Sin embargo al oír a la directora del famoso blog es claro que los de Le Monde quieren aprender a hacer esa información lo suficientemente atractiva y fácil de consultar para que se conviertan en la mayor y mejor opción a la hora de visitar un medio escrito en Internet. Mejor dicho decidieron trabajar con los que saben de Internet y aprender de ellos.

Tal vez fue por ese motivo que desde ayer el sitio lePost.fr (lanzado por Le Monde en 2007, pasó a ser el nuevo Huffington Post France).  Pero cómo logró un convenio de estas características la que ha sido denominada como la reina de la agregación según el director de la redacción de The New York Times (NYT), Bill Keller y quien aseguró en 2011 que el método Huffington consiste en: “tomar palabras escritas por otros, empacarlas en su propio sitio y aprovecharse del trabajo de otros que son los que han escrito el documento. En Somalia eso se llama piratería y en la esfera mediática es un respetable modelo de negocio”.  Ella por su parte respondió que realiza un trabajo serio con periodistas y que incluso se había llevado a algunos de los más importantes editorialistas del NYT para su sitio.  Esta era una pelea de no acabar entre el periodismo llamado “serio” de los medios tradicionales y el de los nuevos y exitosos blogs denominados “agregadores”.  Que al final termina con una interesante unión entre unos y otros, para bien –espero- de la información de calidad.

Entonces, al lograr convenios con medios reconocidos el Huff gana en seriedad y respeto y los tradicionales logran aprender del negocio de la Internet que, aunque cada día conocen más, todavía les cuesta entender en su totalidad. Lo que buscan en definitiva unos y otros es contar con el mayor número de lectores que en últimas asegura un modelo de negocio que sea rentable y que permita seguir pagando por el periodismo de calidad al que nos tiene acostumbrados Le Monde.  El asunto es que con la participación de 200 blogueros, de periodistas y la dirección de Anne Sinclair (la esposa de Dominique Strauss Khan), se busca conquistar a un nuevo y amplío público que quiera estar al día en los debates que se crean alrededor de un café o en una cena entre amigos según lo dicho por Arianna Huffington en su primer post en el sitio francés.

Pero sin importar lo que se diga en los medios tradicionales, en los círculos periodísticos o conferencias (donde se evita mencionar el Huff como ejemplo), lo cierto del caso es que como lo dijo Dean Starkman, editor adjunto de la Columbia Journalist Review, Arianna Huffington “ha innovado muchísimo y ha mostrado que ella comprende mejor el Internet que el resto”.  Para mí esta unión es una muestra de un verdadero comienzo de la edad de oro del periodismo y del reconocimiento de que existe una forma de hacer periodismo que se debe apoyar en el trabajo periodístico serio que busca la verdad y defiende el pluralismo de la democracia, apoyado en una tecnología que permite estar al día.  Así que tanto Huff como Le Monde esperan que el modelo sea rentable en 2014 y que los lectores aumenten en Francia y nosotros los lectores lo que esperamos es que unos y otros se preocupen cada día más por la calidad de la información y por la defensa de la democracia que tiene como uno de sus principales espacios el periodismo de calidad.

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