Esperar que las FARC cumplan, es lo que queda 

Por: Rudames

Cuando se habla de liberación de secuestrados el país tiene la leve sensación que se trata de un nuevo espectáculo publicitario para que la ex senadora Piedad Córdoba siga vigente, y sigue en la memoria de los colombianos las imágenes y los recuerdos de las  veces que se ha mostrado al mundo como los alzados en armas han atacado poblaciones y caseríos, afectando a personal civil que no tiene nada que ver con esta guerra, la que muchos hemos tenido que vivir desde que nacimos.

No estoy dejando de lado el gran trabajo que ha hecho Piedad Córdoba, aunque persiste una serie de dudas de porque las FARC solo quieren negociar estas liberaciones con la política antioqueña y no directamente con el Gobierno, el que le ha extendido en más de una oportunidad la mano de acercamiento para que se sienten a tener un verdadero diálogo y así terminar con esta dura situación.

En muchas oportunidades el Gobierno ha cedido a lo que ha solicitado el grupo subversivo, pero es éste el que ha puesto todas las trabas y condiciones para las liberaciones de secuestrados en su mayoría militares o políticos.

El show montado para la liberación de Ingrid Betancur y de los demás secuestrados que la acompañaban fue un verdadero espectáculo publicitario, el que debió aprovechar el grupo alzado en armas para iniciar una campaña política por fuera de las armas y de esta manera dar la paz a un pueblo trabajador y ansioso de seguir adelante con más fuerza, pues se ha logrado surgir en el ámbito nacional e internacional con todos estos problemas, el pueblo colombiano sería más fuerte cada día si tuviera la verdadera paz, para cumplir esa labor campesina y que las riquezas pudieran beneficiar no solo a unos pocos sino a todos y principalmente a las clases menos favorecidas.

Siempre son las clases menos favorecidas, las que más problemas tienen en las tomas guerrilleras y son muchas las vidas inocentes que se pierden en un conflicto que solo deben de enfrentar el Gobierno y los alzados en armas.

Se pensó en un comienzo que en el gobierno de Andrés Pastrana se podía dar ese paso, pero todo pasó a ser un verdadero engaño, que le ha dejado bastante problema y asuntos sin resolver para el país.

La liberación de los secuestrados es algo que se deba dar de manera unilateral, sin pedir nada y de esta manera el ciudadano común y corriente creería en lo que es la política que hace y pronuncia las FARC, pero matando y secuestrando personas inocentes no se va a llegar a ninguna parte, a pesar del trabajo que adelantan diferentes sectores como Colombianos por la Paz.

El Gobierno dice que da todas las garantías para que se dejen libres a los plagiados, pero es necesario que se pongan de acuerdo con los protocolos establecidos y se trate de evitar que se presenten errores que en un momento dado sería bastante lamentable.

El gobierno de Juan Manuel Santos ha mostrado su disposición en más de una oportunidad de entrar al diálogo para buscar una salida negociada, pero no ha tenido respuesta, esa respuesta que es la que esperamos todos los colombianos y que veríamos con muy buenos ojos de ver sentados frente a frente a los dos actores del conflicto, para que se digan las cosas como son y se trate de buscar buenas salidas para el bien de los más de 40 millones de colombianos que son gente buena y que solo anhelan la paz.

Esperamos que en esta semana de descanso se presente una verdadera resurrección y que haya mucha paz y felicidad en varios hogares colombianos por el regreso de sus seres queridos y que las liberaciones sean la noticia que mas ocupe las primeras páginas de los diarios nacionales e internacionales y que un día se diga en letras grandes y de molde, que ya no hay mas secuestros en Colombia.

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