Comunidad y Desarrollo: ¿Cuánto costó la frustrada reforma?

Por: Uriel Ortiz Soto (*)

No costó tres mil millones de pesos, ni tampoco cuatro mil millones, como equivocadamente lo han informado algunos prestigiosos noticieros de televisión. ¿Saben cuánto costó? $771.840.000.000.oo (setecientos setenta y un mil ochocientos  cuarenta millones de pesos) con tendencia al billón de pesos, si se suman todos los imprevistos.

Usted, querido ciudadano y contribuyente, tiene derecho a saber toda la verdad, y si es del caso rebatirla públicamente ante los medios de comunicación, y los estrados judiciales. Al País en general hay que informarle sobre lo que ocurre con los tres Poderes, cuyas funciones de acuerdo a la naturaleza de sus actos, deben ser públicos y de conformidad con las Normas Constitucionales que los rigen, mantener una relación armónica para el buen desempeño de nuestro Estado de Derecho.

Lamentablemente esto no ocurrió  con el trámite de la frustrada Reforma a la Justicia. Entre los tres Poderes Públicos, se presentaron frecuentes enfrentamientos, las Altas Cortes se marginaron por varios períodos de sus debates, con los resultados tan nefastos que saltan a la vista, y que  por esta causa, estamos frente a una desinstitucionalización con gravísimas consecuencias para la vida de los Colombianos.

Como autor de la columna publicada por el Diario el Espectador el 6 de Enero de 2010, titulada: Cuánto cuesta un Congresista, y en virtud a que algunos medios de comunicación han venido distorsionando estas aseveraciones, tantas veces confirmada por otros medios responsables, me permito hacer precisiones en relación con los costos de la frustrada “Reforma a la Justicia” que como el País lo sabe muy bien, tuvo que ser enterrada en medio de un escándalo sin antecedentes en la historia política de Colombia.

Dijimos para la época que un Congresista le costaba mensualmente a los Contribuyentes la suma de: $83.333.333.33, como este análisis ocurrió hace treinta meses, es procedente incrementar esta suma en un 20%, lo que nos daría $99.999.999.96, para cada Congresista, lo anterior sin tener en cuenta los reajustes de las primas de mitad de año, de navidad, mas los incrementos de los subsidios de vivienda, transportes aéreos, terrestres, seguros de vida, entre otras prebendas. Siendo un poco complacientes, un congresista en los actuales momentos le  cuesta a los Contribuyentes: $120.0000.000.oo (ciento veinte millones de pesos) mensuales.

Si sacamos los costos de lo que fue la frustrada y vergonzosa Reforma a la Justicia, con el choque permanente de los tres poderes, llegamos a la siguiente conclusión:

1º- Fueron dos años de debates con el tire y afloje, para acomodarse a las circunstancias y mejor conveniencia, con 268 Congresistas a bordo, hablando incoherencias a espaldas de País: $120.000.000.oo X 268= 32.160.000.000.oo (treinta y dos mil millones ciento sesenta mil pesos) mensuales.

2º- Si tomamos el valor mensual y lo multiplicamos por 12 meses: $32.160.000.000.oo X 12=    el costo anual sería: $385.920.000.000.oo (trescientos ochentaicinco mil novecientos veinte pesos) anuales.

3º- Como fueron dos años que duró el trámite, multiplicando el último rublo por 2,  daría:

385.000.920.000.000.oo X 2= 771.840.000.000.oo ( setecientos setenta y un mil ochocientos cuarenta pesos) es el costo final de la vergonzosa Reforma  a la Justicia.

Lo anterior, sin tener en cuenta los gastos extras que pudieron presentarse, como consultas nacionales e internacionales, viajes al exterior, consultorías, desayunos y almuerzos de trabajo, secretarias extras  y en fin, toda una gama exorbitante de gastos en contra de los Contribuyentes y la salud social del País. Si continuamos con las sumatorias, muy seguramente sobrepasamos el billón de pesos. Valdría la pena que los Organismos de Control, especialmente la Contraloría General de la República, ejerciera una auditoría especial sobre lo que fueron únicamente los costos, le dieran a conocer los resultados al País, y estoy absolutamente seguro que se destapará toda una caja de pandora.

¿Y ahora que sigue?: momentos de angustia e incertidumbre, aunque el Señor Presidente actuó de buena fe, prometiendo públicamente que “se hace responsable por los costos políticos y jurídicos para favorecer a quienes en principio la aprobaron y finalmente votaron su revocatoria, gran parte del País no está conforme con estas explicaciones. Indudablemente que en los próximos días vendrán demandas a granel contra los Congresistas comprometidos en semejante entuerto.

¿Qué debe hacerse entonces? como lo dijimos por esta columna el jueves pasado: Revocatoria del Congreso un Imperativo. Considero que es el mejor camino para elegir una Mini- constituyente,  que revoque el actual Congreso y presente el modelo de Reforma a la Justicia, que requiere con urgencia el País, para beneficio de todos.

En mi concepto personal, la Reforma a la Justicia, la cual fue enterrada sin partida de defunción legal, con oficiantes en primera línea como  el Señor Presidente de la República, el Señor Fiscal General de la Nación, y los Presidentes de Senado y Cámara, que al unísono cantaron el responso final de la revocatoria, continuará siendo el fantasma que por mucho tiempo recorrerá los estrados judiciales incluidas las Altas Cortes; no es de extrañar que en unos días resucite como el dragón del mal, que arrasará a todos los prevaricadores que en principio le dieron vida a espaldas del Pueblo, y finalmente la sepultaron dándole muerte de tercera, en medio de la vergüenza nacional, que si fueran más sensatos, deberían contribuir a cerrar la cueva de rolando, llamada vergonzosamente Congreso de Colombia.

 

urielos@telmex.net.co

 

 

 

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