“Cuenten con nosotros para la paz… Nunca para la guerra” Indígenas del Cauca

Por @lilimariagomez

Que los Indígenas tienen derecho a cuidar su territorio, es cierto y eso lo prueba la constitución del 91 en donde se dijo que los cabildos indígenas están constitucionalmente reconocidos como Estado en los territorios respectivos. Entonces, cuál es el escándalo cuando simplemente hacen cumplir lo que dice la constitución y piden al gobierno que saque al ejército y a los insurgentes que se vayan. Como nadie los oyó se fueron con sus razones y sus bastones a hacer cumplir lo que habían decidido libre, autónoma y legalmente, de forma violenta (por lo que ya se disculparon), pero sin disparar ni una sola bala.

Los Indígenas solo hicieron lo que les corresponde, porque así lo dice la constitución, cuidar su territorio y nadie puede negar que la mejor forma de hacerlo es decirles a los actores armados del conflicto que se vayan, eso fue lo que hicieron. Y como por años nadie los ha escuchado, tomaron acción y se fueron a una base militar a hacer lo que habían decidido. Esto para mi no se llama violencia, sino coherencia. Que se les fue la mano en la forma, puede ser que sí, pero igual lo hicieron con sus manos y sus palabras. Lo que de por sí también habla bien de su reivindicación.

Entonces, en esta mezcla de ejército, indígenas, gobierno, guerrilla, entraron (por supuesto) los medios quienes nos relataron o mostraron imágenes para la ocasión. Imágenes que de antemano ya habían escogido culpable y ese culpable eran los Indígenas del Cauca, lo que me hace preguntar si sería que alguno de los directores de los medios o de los acuciosos periodistas, al menos, leyeron el documento producido en Toribío el 20 de julio 2011 por parte de la Junta Directiva regional de Cabildos Indígenas del Cauca.

Ellos (los medios), apelaron a nuestro sentimiento patrio, mostrando como un soldado lloraba porque los Indígenas lo habían sacado. Triste imagen, sobre todo sí se unía con la frase de que ellos, los indígenas, estaban siendo manipulados por la guerrilla, para llevar a cabo está actividad. Y a partir de allí aparecieron documentos secretos de computadores incautados y la frase equivocada del presidente: “No quiero ver a un solo Indígena en las bases militares”. Digo equivocada no solo porque está irrespetando el derecho e injerencia que tienen los indígenas en su territorio, sino sobre todo porque si no quiere ver indios la va a tener dura en un país donde la mayoría somos fruto del mestizaje entre indios, blancos y negros (lo que tal vez quiere decir que la mayoría, también, somos INDIOS).

Pero también se equivocaron los medios por su ligereza en el discurso. Y también los Indios que lo han aceptado, al sacar a los soldados de forma violenta y así con este ritmo de equivocaciones también nos fuimos equivocando los ciudadanos de a pie que debemos creerle al gobierno y a los medios y al soldado que lloraba.

Y de esto nos queda que también hay que creerles a los Indígenas que de todo esto han sacado cosas buenas: la primera poner el conflicto del Cauca en la agenda del gobierno y de los medios y la segunda que ya hay una mesa de diálogo que por lo menos les permitirá que sus posiciones frente a la guerra sean escuchadas.

Finalmente, espero que con esto nos demos cuenta que ya no podemos seguir con una solución militar a un problema que necesita con urgencia una solución política. Creo, que lo que está pasando en el Cauca nos muestra que se nos llegó la hora a todos los colombianos de involucrarnos y exigir al Gobierno y a los insurgentes (como lo hacen los Indígenas), que empecemos a crear espacios de paz y que como ellos dicen con nosotros empiecen a contar para la paz y no para la guerra.

Comments are closed.