13 años sin Jaime

Por: Andrés Felipe Castañeda.– 

El nombre de Jaime Garzón representa una de las voces del periodismo colombiano más versátiles, irreverentes, concienzudas y francas de la década del 90.

Garzón se atrevió a burlarse de la clase política, pero también de la guerrilla, de los militares, las Convivir, de la moral del país. Garzón criticaba por medio del humor, de hacer reír a la gente, pues aunque nuestra realidad era –y sigue siendo- nefasta, él creía que la mejor manera de mostrarla era por medio de la sátira.

Cuando mataron a Jaime Garzón, yo tenía 9 años y no comprendía la complejidad que esto representaba: habían callado una voz que clamaba por un país mejor, la voz de un hombre que realmente amaba al país, un periodista que se atrevió a decir la verdad, siendo consciente de lo peligroso que resultaba en ese momento. Hoy, 13 años después, y sin pretensión alguna de utilizar planteamientos sofistas en mis palabras, la muerte de Jaime Garzón me duele, como duele la muerte de tantas personas que se han atrevido a decir lo que piensan y han terminado silenciados para siempre.

En el imaginario de todos los colombianos quedan sus personajes, el noticiero “Quaq”, el “Edificio Colombia”, todas sus entrevistas y su irreverencia, toda esa conciencia que pretendía desmaquillar la moral falsa de la política de Colombia.

Jaime Garzón tuvo además la capacidad de anticipar lo que venía para Colombia. Predijo que Uribe llegaría a ser presidente, predijo el problema que representaría para él país el paramilitarismo, predijo su propia muerte. No en vano decía siempre “cuando a mí me maten”. En ninguna de sus predicciones falló, tristemente.

Me tomo el atrevimiento de escribir sobre este tema por una simple razón: porque a pesar de que recordar duele, es necesario para seguir adelante y saber que sus palabras aún tienen vigencia, que Colombia no ha cambiado y que es nuestro deber continuar su labor.

Escribo estas líneas porque admiro a Jaime Garzón y porque creo que la mejor manera de recordarlo es escuchando sus palabras, riendo de lo que dijo, de toda esa realidad que a diario nos agobia. Si él estuviera vivo, seguiría diciendo lo mismo. También porque por medio de mis palabras, quiero hacer un pequeño homenaje a su memoria y a su legado, como he tratado de hacerlo humildemente cuando trato de incluir un poco de sátira en mis escritos. Quizás dentro de mí, también exista un pequeño Godofredo que de vez en cuando emerge y deja salir sus opiniones.

“Mataron a Jaime”, el periodista, el humorista, el humanista, el que predijo muchas cosas, el de las gafas grandes y el pelo desordenado, mataron un pedacito de Colombia. Pero, lo que no pudieron matar ni podrán callar nunca es sus ideas, sus discursos, sus denuncias, sus bromas y mucho menos, el profundo cariño y admiración que despierta, aún hoy en muchos de nosotros.
Godofredo habla sobre Uribe.

http://www.youtube.com/watch?v=pgnpj8LlUe0
“Quiero morirme de manera singular”

http://www.youtube.com/watch?v=G-CZQg_pISM

 

Comments are closed.