Prevención y detección temprana

 Por: Javier Contreras.–

El aumento de los casos de diferentes clases de cáncer nos debe hacer reflexionar sobre la necesidad de adelantar verdaderas campañas de prevención y detección temprana que deben ser adelantadas por las EPS y las diferentes entidades prestadoras de salud tanto públicas como privadas.

 

Basta ver las cifras de cáncer de seno o de mama en Colombia. Al año son detectados más de 6 mil 500 nuevos casos y más de 2 mil 100 mujeres mueren como consecuencia de esta enfermedad. Así mismo preocupan las estadísticas de cáncer gástrico o de estómago y de las demás clases de esta mortal enfermedad.

 

Pero sin duda una de las claves para contrarrestar estas cifras, especialmente las de muertes de pacientes, tiene que ver con la prevención y la detección temprana. Si existieran verdaderas campañas adelantadas por las EPS y las demás entidades prestadoras de salud seguramente el número de víctimas mortales sería infinitamente inferior.

 

Si se lograra prevenir a tiempo o se detectará el cáncer en sus inicios, no sólo se salvarían muchas vidas sino que se ahorrarían muchos recursos en los tratamientos. Por eso es urgente que el sistema de salud tome medidas urgentes y destine los recursos necesarios para adelantar verdaderas campañas de prevención.

 

Ese era uno de los principales objetivos de la Ley Sandra Ceballos aprobada por el Congreso de la república y que aún está en proceso de reglamentación. No se entiende cómo después de dos años de sancionada  hasta el momento el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Salud no ha reglamentado totalmente esta norma.

 

Porque no sólo se trata de la prevención y la detección temprana, sino una atención integral de los pacientes de cáncer, incluyendo la entrega de los medicamentos necesarios para los tratamientos, que son costosos y que en muchos casos no llegan a los pacientes de menos recursos.

 

Aunque el Plan Obligatorio de Salud, POS, ha hecho avances significativos en esta materia, incluyendo algunos medicamentos necesarios para tratar esta enfermedad, aún siguen por fuera otros que son muy costosos. Y lo más grave, es que en Colombia son más caros que en otros países, sin que haya un control real por parte del Estado, a pesar que se han tomado algunas medidas de vigilancia de precios. Y son más caros en algunos casos porque las EPS y otras entidades hacen el recobro al Estado lo que genera millonarias pérdidas a las arcas oficiales.

 

Es urgente que el Gobierno Nacional entienda realmente la dimensión de este problema y también exija a estas entidades que adelanten eficazmente su labor frente a la atención de los pacientes con cáncer. Es hora que se comiencen a ver resultados en esta tarea, de manera que se reduzcan las cifras de muertes de pacientes con cáncer.

 

IN MEMORIAM

 

Mi padre, Alfonso Contreras murió hace 4 años (6 de septiembre de 2008) de cáncer gástrico o de estómago.

 

Mi jefe, HR Sandra Ceballos murió hace 4 años (21 de septiembre de 2008) de cáncer de seno o de mama.

 

PD: Quiero rendir un homenaje a una mujer que hace 4 años murió víctima de cáncer de seno. Sandra Ceballos, Representante a la Cámara quien desde su curul emprendió una lucha valiente para que el sistema de salud entendiera la necesidad de brindar una atención humana a los pacientes con cáncer. Y aunque su Ley se hizo realidad después de su sensible fallecimiento, aún falta mucho por hacer en materia de reglamentación.

 

 

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