Las Apps,  aliadas para mejorar la experiencia de clientes

Vivimos en la era de las aplicaciones móviles y cada vez son más las compañías que aprovechan la proximidad que ellas crean para conectarse con sus consumidores. Cuando una compañía elabora una estrategia de marketing móvil, una de las primeras medidas que debe tomar es optimizar la web para que pueda así visualizarse desde dispositivos móviles, y de ese modo lograr unos estándares de usabilidad y accesibilidad adecuados.

Actualmente, el reto del uso de aplicaciones es conectar con las emociones del público, ávido de nuevas experiencias agradables. Y las empresas más avanzadas en estas tecnologías, son capaces de llegar a saber el comportamiento del cliente y consiguen interactuar de un modo mucho más efectivo con él, aumentando así las ventas y el nivel de fidelidad.

Un claro caso es el sector retaildonde por ejemplo, se puede conocer mejor qué clientes están situados físicamente cerca de un lineal determinado, para enviarles ofertas promocionales concretas y personalizadas a través de notificaciones “push” de la aplicación móvil.

Si, además, la compañía desea que la experiencia sea mucho más completa, la aplicación móvil podría tener un lector de códigos de barras o códigos QR que permita al cliente escanear el código correspondiente del artículo, disponer de una descripción detallada y ampliada del mismo, ver productos relacionados y complementarios, analizar valoraciones, añadirlo a una wish list o lista de productos deseados, e incluso ver un vídeo demostrativo del producto.

Actualmente, las aplicaciones móviles han hecho evolucionar la experiencia que viven los usuarios durante distintos procesos en la interacción con marcas y compañías, volviendo las experiencias más atractivas y los procesos más eficaces, rápidos y trazables. Para conseguir este tipo de resultados debemos ponernos en los zapatos del consumidor. Es decir, pensar cómo nos gustaría agilizar y/o mejorar un proceso, pues son nuestros clientes los verdaderos motores de la evolución digital en nuestras organizaciones, en este caso, del desarrollo de aplicaciones que mejoran su experiencia. Los límites son la imaginación y la creatividad.

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