La FARC ya está en el negocio, socio. Ese era todo el problema

La FARC ya está en el negocio, socio. Ese era todo el problema

El hombre se llama Marlon Marín Marín, nació en el Caquetá, tiene 38 años de edad y al parecer, abogado de profesión. Es sobrino de Luciano Marín más conocido como Iván Márquez, el segundo (¿El primero?) al mando de la FARC. Marlon fue detenido por orden de la Fiscalía General de la Nación que tiene procesos en su contra por narcotráfico y corrupción.

Marlon es parte del combo que intentó venderle a un agente de la DEA 10 toneladas de cocaína para llevarlas a los Estados Unidos. Grupo del que también forman parte alias Jesús Santrich y Armando Gómez, alias el Doctor y a quien ahora llaman el padre de la reina. Todo el combo es solicitado en extradición por una Corte de ese país.

Marlon también aparece vinculado por la Fiscalía en “el Cartel del Postconflicto”. Una red de intermediarios dedicada a ofrecer información privilegiada para la asignación de proyectos de vivienda, salud, infraestructura y avicultura y el direccionamiento de proyectos productivos en las diferentes regiones escogidas para apoyar a los excombatientes de las Farc que se acojan al proceso de paz a cambio de jugosas comisiones.

Marlon también intentó hacerse al contrato para administrar el sistema de salud para los reinsertados, según informa el diario El Tiempo: “Lo que señalan las fuentes es que a Marín se le cayó un plan para quedarse con una tajada de los contratos de atención básica de urgencia en salud para las 26 zonas de ubicación de las Farc que, en algunos casos, implicaba el pago de 2 millones de pesos diarios por un médico, una enfermera y una ambulancia.”

El Fondo Colombia en Paz creado para administrar los recursos del postconflicto tiene un presupuesto superior a los 300 millones de dólares. Suma muy atractiva para contratistas e intermediarios, legales e ilegales, que luchan a brazo partido por lograr una tajada en el naciente negocio.

Marlon Marín, según Victoria Sandino, integrante de la dirección nacional de la FARC, no formó parte del grupo guerrillero. Sin embargo, dentro de la guerrillerada es considerado muy poderoso. Fue visto en La Habana muchas veces durante el periodo de negociación.

“Marlon Marín es personaje central de todos estos episodios de corrupción y narcotráfico”, le dijo el fiscal Néstor Humberto Martínez a la Unidad Investigativa de El Tiempo.

¿A qué viene todo este recuento sobre la “vida y obra” de un personaje hasta ahora desconocido?

A la necesidad de señalar que la FARC sin haber entrado aún en pleno a las entrañas del poder político colombiano ya muestra que sus integrantes o asociados serán tan corruptos como los políticos a quienes combatieron durante 50 años con el argumento de que “estaban explotando al pueblo colombiano”.

A juzgar por lo que empieza a ocurrir la FARC y sus dirigentes y simpatizantes será otro partido a cuyos directivos no les interesa velar por el bienestar del pueblo, ni siquiera por el de sus propios combatientes, sino en aprovechar los dineros públicos para llenar sus bolsillos y los de sus familiares, para ubicar fichas claves en entidades de gobierno, organismos de control y en los altos tribunales de justicia.

Es decir mas de lo mismo. 50 años de asesinatos, masacres, secuestros y terrorismo para mostrar el cobre apenas apenas unos meses después de “firmada la paz”.

A la FARC, como dice la canción, lo único que le interesaba era entrar en el negocio. Socio.

PD Vendrán otros nombres, otros parientes y otros negocios. Atentos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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