Soluciones al plástico en San Andrés

Soluciones al plástico en San Andrés

Por: Daniel Mitchell

Islas pequeñas y medianas en todo el mundo enfrentan el inmenso desafío de gestionar adecuadamente sus residuos sólidos. No hacerlo implica, para los ecosistemas, una fuerte y en ocasiones irreparable afectación ambiental, y para los habitantes y turistas, riesgos potenciales sobre la salud.

La falta de cultura ciudadana y de infraestructura y equipos para el aprovechamiento de desechos hace que, en las islas, productos como los plásticos terminen en las corrientes marinas. Colombia no es la excepción y esto se evidencia en el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.

La solución a esta problemática implica una estrategia integral y multifacética. Lo primero es desarrollar un estudio de caracterización de los desperdicios del Archipiélago; lo segundo, promover una cultura ciudadana de consumo racional, reutilización y adecuada disposición de residuos; y tercero, invertir en recolección y separación de materiales, en centros de acopio, y en instalaciones y equipos de compostaje y aprovechamiento.

Una solución adoptada en islas del Caribe como Martinica y San Bartolomé es la recuperación energética. Estas dos islas disponen de plantas que convierten los residuos en energía, con capacidades de 14.496 MWh/año y 23.470 MWh/año, respectivamente.

San Andrés cuenta ya con una planta incineradora de residuos sólidos que se terminó de instalar en 2013 pero que no se está utilizando. De acuerdo a un fallo reciente del Consejo de Estado, está planta –con capacidad para procesar los residuos de la isla y convertirlos en energía- debe entrar en operación a más tardar en julio de 2018.

Una alternativa a la recuperación energética es el reciclaje. Bahamas, por ejemplo, inauguró en 2015 una planta con capacidad de procesar y reconvertir hasta 80 toneladas de desechos por hora. En Barbados, el Centro de Reciclaje Sostenible ha permitido reducir en un 70% los residuos que iban al vertedero. También sobresale el caso de exportación de productos reciclados de Jamaica.

La solución, en el caso de San Andrés, no es la prohibición de productos, como establece un proyecto que cursa actualmente en el Congreso. Esto no resuelve el problema, solo genera consecuencias sobre la salud pública, mayor informalidad y una fuerte afectación a los establecimientos de comercio y hotelería. Existe la tecnología para llegar a soluciones más integrales, eficientes y pragmáticas que lleven a la gestión adecuada de todos los residuos del Archipiélago.

Ahora, esto solo se logrará con sinergias entre el sector privado, las autoridades locales y el gobierno, junto con una mayor conciencia ciudadana. Para ello, se requiere poner en marcha la planta incineradora, establecer tarifas diferenciadas de aseo y sanciones estrictas para turistas y habitantes que no depositen adecuadamente sus residuos, mejorar el esquema de recolección, profundizar los ejercicios de pedagogía, y promover inversiones y emprendimientos en compostaje, biodegradación y reciclaje.

Desde la industria, se está avanzando en la materia: contamos con experiencias de talla mundial en reciclaje, con empresas que han desarrollado avances tecnológicos que pocos se imaginarían, y con una campaña en marcha denominada “Dale vida al plástico” para hacer pedagogía y generar cultura ciudadana.

*Presidente de ACOPLÁSTICOS

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