El tiempo de los periodistas también es valioso

El tiempo de los periodistas también es valioso

Por: Ricardo Galán.—

La historia que da origen a esta reflexión empezó con un comunicado de prensa en el cual una “agencia de comunicación” anunciaba la creación de una nueva empresa del todopoderoso Grupo Empresarial Antioqueño. 

Los periodistas recibimos todos los días decenas de correos como ese, la mayoría de los cuales, hay que admitirlo y eso deberían considerarlo las agencias, van a parar a la basura por tratarse de publicidad disfrazada, información inútil o repetitiva, viene mal presentada o simplemente porque no es del interés de la audiencia del periodista o el medio de comunicación que la recibe.

En este caso el mensaje de marras sobrevivió al filtro porque trataba sobre la entrada en operación de una nueva empresa que manejará la confianza de 13 millones de clientes y 600 mil millones de pesos en los próximos dos años y que implicó una inversión inicial de $18 mil millones. Las cifras son del comunicado.

Cómo se trataba de una noticia importante me comuniqué con la “agencia de comunicación” para solicitar una entrevista con el Presidente de la nueva compañía. 

Y ahí empezó el calvario. La vocera de la “agencia de comunicación” me pidió tres opciones de fecha y hora para la entrevista. Petición que me pareció aceptable por tratarse de un ejecutivo de altísimo nivel así que envié las 3 opciones. 

Tiempo después apareció la vocera de la “agencia de comunicación” con una nueva demanda. Esta vez quería saber qué era Libreta de Apuntes y el número de seguidores en sus redes sociales, podcast y canales. 

Le entregué la información solicitada, aunque admito que la petición me molestó porque uno supondría que si la “agencia de comunicación” nos había enviado el comunicado era porque sabía qué es la Libreta de Apuntes, quien su Director y sus audiencias y, en consecuencia, les interesaba llegar a ellas.

Pasó otro tiempo y llegó un mail que decía: “La entrevista con el señor (SIC) Gonzaléz de XXXXX fue aceptada. Te indico que las fechas disponibles son: Miércoles 8 y viernes 10 de agosto en el rango entre las 8:00 a.m y las 10:00 a.m.” 

Opté por el miércoles 8 de agosto a las 8:30 am, día y hora incluidos dentro del “rango de fechas disponibles”. Importante anotar aquí que en este punto ya llevamos dos días de ires y venires. Finalmente, la entrevista fue confirmada para el miércoles 8 de agosto a las 8:30 de la mañana.

Así las cosas en Libreta de Apuntes reservamos el espacio, rechazamos un par de compromisos similares y alistamos todo para el acontecimiento. Pero 15 minutos antes de la entrevista apareció nuevamente la vocera de la “agencia de comunicación” esta vez con la petición de que aplazáramos la entrevista para “el viernes o mañana” a la misma hora” porque el Presidente González estaba muy ocupado.

Aquí es donde se agota la paciencia del periodista, quien da las gracias y le dice a la enviada especial que mejor deje así. Qué gracias. Qué disculpe la molestia. Qué perdonen la imprudencia de haber intentado darle divulgación a la información de su cliente. Divulgación que la nueva empresa necesita y que había pedido a través de su “agencia de comunicación” a Libreta de Apuntes cuando envió su comunicado.

¿Fin de la historia? No. Ante la molestia expresada por el periodista apareció el Jefe de la “agencia de comunicación” quién ofreció una disculpa forzada y anunció que ¡Oh sorpresa!! el Presidente de XXXXXX, el señor González ahora sí podría conceder la entrevista el día y la hora convenidas inicialmente. Ofrecimiento que por supuesto fue rechazado.


El tiempo de los periodistas también vale

Hasta ahí la historia. Ahora unas cortas reflexiones. ¿Es que el tiempo de los periodistas y los medios de comunicación no vale? Al parecer para algunas agencias y sus clientes no. El tiempo de los periodistas y los medios no vale. O por lo menos no lo mismo que el suyo.

Y lo demuestran cuando convocan a un desayuno de trabajo o una conferencia de prensa a las 8, pero comienzan a las 9. O a las 10. Cuando organizan un evento y nos citan una o dos horas antes disque “porque siempre llegamos tarde” olvidando que si llegamos tarde muy seguramente se debe a que otra agencia nos hizo esperar más de la cuenta.

Cuando nos envían 2 o 3 veces el mismo comunicado por correo electrónico y nos obligan a invertir minutos valiosos borrando los repetidos. Cuando se demoran en responder una solicitud de información. Cuando cancelan un evento o lo cambian de fecha y nos avisan a última hora. Cosas así.

Señores de las agencias. Por favor entiendan que el tiempo de los periodistas también vale. Los medios de comunicación tienen horarios de emisión y de cierre de edición. Sí. Los digitales también. Ustedes compiten con muchas otras agencias, con otros generadores de contenido. No se arriesguen a perder nuestra confianza y nuestro respeto porque corren el peligro de pasar a engrosar la lista del “Correo no deseado” para usar un término de esta época. 

Señores de las agencias. En el mundo hiperconectado de hoy no hay medios grandes o pequeños. Hay audiencias. Públicos de interés que buscan la información que requieren en donde saben que está y no dónde ustedes creen que debe estar.

Señores de las agencias sus resultados no se miden hoy por el número de correos electrónicos que envíen, el número de los medios a quienes se los enviaron o por el número de llamadas que hagan. No. Sus resultados se miden por la reacción de las audiencias, que se manifiesta, entre muchas otras formas, a través de la conversación en positivo sobre sus clientes en medios digitales y redes sociales. El nuevo voz a voz.  

Las audiencias no reaccionan sino cuándo escuchan lo que quieren escuchar, en dónde lo quieren escuchar, cómo lo quieren escuchar y hasta con quién lo quieren escuchar. 

Hoy no se trata de hacer ruido o de gritar, sino de convencer. De construir confianza y relaciones de largo plazo con sus clientes y los clientes de sus clientes.

Señores de las Agencias recuerden que el mejor vendedor no es aquel que le vende una vez a un cliente, sino el que es capaz de convertir a un comprador ocasional en un aliado. En un socio. En un amigo que cada vez que vaya a comprar o contratar en el primero que piensa es en usted. Aún si usted es más caro. 

Entiendan que el tiempo de los periodistas y los medios de comunicación es tan escaso, valioso y respetable como el de los voceros y altos ejecutivos de sus clientes.

 

 

Comparte:

Deja un comentario