Colombianos se rajan por mal uso de Facebook y Twitter

Bogotá, 12 de noviembre de 2018. Facebook, Twitter e Instagram no pueden ser canales para generar violencia, estigmatizar a las personas, discriminar, divulgar información falsa o deshonrar;.

Un informe de la Facultad de Derecho de la Universidad Libre advierte que el delito de injuria cometido a través de medios digitales está tipificado con penas que van de los 16 hasta los 54 meses de prisión y multas entre 13 a 1.500 salarios mínimos legales mensuales vigentes. La calumnia, puede generar hasta 72 meses de prisión.

Se puede cometer injuria cuando se usan medios como Facebook o Twitter para reproducir o repetir falsas afirmaciones de otras personas.

Esto no exime de responsabilidad, porque somos autores de lo que decimos y publicamos en Internet, de manera que debemos expresar nuestra opinión bajo preceptos de responsabilidad”, dice Julián Páez Vargas, profesor de la Facultad de Derecho.

De acuerdo con él, no basta con borrar una publicación calumniosa o injuriosa de las redes sociales. Esto podría agravar el problema. “Primero, porque se está pretendiendo ocultar la prueba de la comisión de un delito; segundo, porque no es el mecanismo idóneo para solucionar el daño causado y, finalmente, porque, a pesar de nuestros esfuerzos, quedará la trazabilidad de lo que hacemos y no hacemos en Internet”, explicó.

El experto aclara que hay conductas en redes sociales que, pese a generar molestia o rayar con una conducta punible no están tipificadas como delitos en Colombia. Estas son, por ejemplo: retuitear algo falso pues a pesar de la imprudencia, se presume la buena fe de la persona que lo consideró real.

Diseñar o publicar memes, bajo un sentido satírico, “no constituiría en principio un delito y, al contrario, estaría amparada por el universo de la propiedad intelectual ”, comentó.

La Corte Constitucional en reciente fallo señaló que los ciudadanos, que en sus redes sociales cometan cualquier acción en contra del buen nombre, dignidad o intimidad de otra persona, deben asumir la responsabilidad penal con iguales o peores consecuencias que las que enfrentan los medios de comunicación.

Según la sentencia, “el ejercicio adecuado de la libertad de información, implica que el mensaje, dato, noticia o comunicación difundido sea contrastado con las fuentes y fundamentado en hechos reales, pues de lo contrario, al presentar información sustentada en rumores, invenciones o malas intenciones, se excedería el ámbito de protección de este derecho y de paso, se atentaría contra los derechos a la honra y al buen nombre de terceros”.

Cifras que evidencian el poco civismo de los colombianos en Internet

Indicadores de la Dijin y Microsoft evidencian que Colombia es la tercera peor nación del mundo en comportamiento digital y en riesgos por Internet. Se calcula que el 66% de los ciudadanos ha sido víctima de plagio en redes sociales, robo de contraseñas, suplantación de identidad o cualquier otro riesgo intrusivo. La media a nivel internacional está en un 56%.

En cuanto a estafas en línea por estos medios, se calcula que el 33% de los colombianos ha caído en este delito.

Los ‘millennials’ son el grupo más imprudente. Los adultos, conocidos como la generación ‘baby boomers’, son los que tienen mejor comportamiento en la red.

Según los indicadores, los colombianos mas jóvenes justifican el ‘matoneo’, el engaño y los insultos en Facebook y Twitter. Los mayores consideran en un 92% que hay que tratar a los demás con respeto y dignidad.

Otros datos de la Dijin, señalan que entre 2016, 2017 y lo que va de 2018 se han registrado más de 33 mil denuncias por abuso a un sistema informático, transferencia de datos no compartidos, plagio e incluso robo de identidad por redes sociales.

Solo por casos de injuria o calumnia por Facebook y Twitter, entre 2017 y 2018, se han recibido cerca de 4 mil reportes, de acuerdo al Centro Cibernético de la Policía Nacional.

¿Cómo protegerse?

Las personas víctimas de cualquier agravio por redes sociales podrán reportar su caso a través de los sistemas de denuncia interna de los mismos medios, sin embargo la eliminación del mensaje puede tomar mucho tiempo. Según Páez el delito se configura tan pronto se emite el comentario, pero reitera, no se subsana solo con borrarlo, además “es el llamado Derecho al Olvido en Internet, el que entra en juego”.

Otros mecanismos son la denuncia formal ante las autoridades. También, teniendo en cuenta de que se está vulnerando un derecho fundamental, que es el buen nombre, se podría interponer una acción de tutela, como un mecanismo rápido y efectivo, en aras de evitar un perjuicio irremediable.

Solo en lo que va de 2018, se han formalizado cerca de 800 denuncias por injuria y 400 por calumnia en redes sociales, ante la Policía Nacional, según el Sistema de Información Estadístico, Delincuencial, Contravencional y Operativo (SIEDCO).