¿Qué es y cómo prevenir el Smishing?

  • Identificar y familiarizarse con los canales de atención oficiales del banco del que se es cliente es el primer paso para evitar ser víctima de este delito.

Bogotá, 7 de octubre de 2019.– Las facilidades que representan los dispositivos móviles y la conectividad a internet para realizar compras, hacer pagos y efectuar transferencias son cada vez más comunes en la vida de los colombianos. Muestra de esto son los datos del Reporte de Operaciones emitido por la Superintendencia Financiera de Colombia, en el que se evidenció que en 2018 por primera vez en el país el canal de internet superó a las oficinas de entidades bancarias en cantidad y valor de operaciones registradas.

Por esto, si usted es uno de los miles de usuarios que ha empezado a reemplazar con la tecnología los trámites y procesos que anteriormente únicamente podía hacer de manera presencial, es importante que esté al tanto de las diferentes modalidades de ciberdelincuencia que existen en el país para que evite exponer su información personal y la seguridad de sus productos financieros.

Uno de los delitos que más suele presentarse y que, por la sutileza de su funcionamiento, no es tan conocido como otras modalidades es el Smishing. Esta técnica, que consiste en suplantar la comunicación oficial de una entidad bancaria vía SMS para engañar a los usuarios y robar sus datos personales, claves e información de sus tarjetas, se posiciona cada vez más a medida que surgen nuevas plataformas y herramientas digitales.

“El Smishing, a diferencia de formas de robo que se soportan en el uso de armas, acciones violentas y amenazas, busca confundir al consumidor haciéndole pensar que está accediendo a los canales del banco del cual es cliente. Esta falsa sensación de seguridad hace que el riesgo sea mayor al de otras modalidades pues el usuario no tiende a desconfiar al momento de ingresar sus datos más sensibles, quedando altamente vulnerable ante los delincuentes que capturen su información financiera”, explicó César Serrato, Gerente de Producto del Banco Falabella.

Frente a este riesgo, la principal recomendación que comunican los diferentes bancos del país es abstenerse de proveer datos personales o corporativos como respuesta a estos mensajes de texto. Los diferentes mensajes publicitarios pueden direccionar a sus páginas web, a las formas de descarga segura de sus aplicaciones y dejar en claro los números de atención oficiales.

De igual forma, es necesario desconfiar de mensajes esporádicos que puedan llegar y comprobar la veracidad de la información bancaria, aún si el emisor se identifica como un canal de atención de su banco. En caso de recibir esta solicitud, póngase en contacto con su entidad financiera a través del canal que use recurrentemente para verificar que la solicitud sea oficial.

“Actualmente, la gran mayoría de entidades bancarias en Colombia cuentan con diferentes canales de atención para ofrecer una asesoría inmediata y permanente. De esta forma, el cliente puede corroborar fácilmente la autenticidad de los mensajes que reciba y evitar hacer uso de enlaces de desconocidos que soliciten ingresar información personal”. recalcó Serrato.

Finalmente, denunciar oportunamente ante las autoridades o la entidad bancaria, además de evitar que los delincuentes sigan captando información, permite que los equipos de inteligencia policial detecten nuevas modalidades y las detengan antes de que más usuarios sean víctimas de este tipo de hurto.

El panorama de la ciberdelincuencia en Colombia

De acuerdo con la Fiscalía General de la Nación, los delitos por ciberdelincuencia en el país crecieron un 56% entre 2017 y 2018, y en los primeros 2 meses de este año alcanzaron un total de 3,759 crímenes.

Por su parte, la extorsión, que según el ente acusador se consolida como una de las mayores modalidades de delito en Colombia y que tradicionalmente era ejercida vía telefónica, empieza a afianzarse a través del uso de WhatsApp. Datos de la entidad señalan que Bogotá, Medellín y Cali son las principales ciudades afectadas por este flagelo; mientras los departamentos del Valle del Cauca, Bolívar, Cundinamarca, Cauca y Antioquia son los más afectados.

Finalmente, las estafas, que se concentran en gran parte en redes sociales y correos electrónicos, registraron un alza del 24,14% pasando de 8,191 denuncias en el primer trimestre de 2018 a 10,169 en el mismo periodo de este año.

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