El consumo de los hogares se mantiene dinámico e impulsó con fuerza el PIB del tercer trimestre de 2019

En el tercer trimestre de 2019 el crecimiento del PIB se ubicó en 3,3% anual. Con este resultado, el crecimiento en lo corrido del año (enero a septiembre vs. el mismo período de 2018) se ubicó en 3,1%.

·         La tasa de crecimiento inter-trimestral del tercer trimestre se ubicó en 0,6% t/t. Esto significó una desaceleración respecto a los resultados de los dos trimestres previos del año (0,9% y 1,3%, respectivamente).

·         El consumo de los hogares creció 4,9% anual. La tracción provino principalmente del gasto en durables y semi-durables. Los otros tipos de bienes también crecieron por encima del PIB.

·         La inversión total se aceleró respecto al resultado del segundo trimestre gracias al buen resultado del gasto en obras civiles y en maquinaria y equipo. El valor agregado de las edificaciones siguió teniendo una caída.

·         En general, el PIB continúa siendo impulsado por la demanda interna, más que por la demanda externa, pues esta última contribuyó negativamente al crecimiento con más fuerza que en trimestres anteriores. Con esto, se comprueba que el entorno externo está siendo retador para la economía colombiana.

·         El crecimiento de 3,0% esperado por nosotros para el PIB de 2019 tiene un sesgo positivo gracias a la dinámica más sobresaliente y duradera del consumo privado.

·         Para 2020, el sesgo sobre nuestra proyección de crecimiento del PIB, actualmente en 3,0%, dependerá de la duración del choque positivo que está teniendo el consumo. En nuestro escenario base, el choque es transitorio por la ralentización esperada en el crédito de consumo y la reducción paulatina de la inmigración al país. Si alguno de estos factores se vuelve más permanente, habría un sesgo positivo sobre nuestra perspectiva de crecimiento.

El consumo privado impulsó el PIB: entre los fundamentales y los choques positivos

Bogotá, 14 de noviembre de 2019.– (BBVA) El consumo privado sigue creciendo. Y sigue siendo el impulso principal del PIB. Esta expansión se presentó pese a que continuó un comportamiento dispar de los fundamentales que históricamente han estado más cercanos a la explicación del gasto de los hogares, tales como la tasa de desempleo y la confianza del consumidor. En efecto, la tasa de desempleo en todos los meses del año estuvo por encima de las tasas que se presentaron en los tres años anteriores y la confianza ha estado, en promedio, negativa en lo corrido del año. Por lo tanto, en parte son otros factores los que explican, con choques positivos específicos, el buen dinamismo del consumo de los hogares. Estos elementos, que citamos en nuestro reporte Situación Colombia del cuarto trimestre de 2019, son: mayor apalancamiento de los hogares, mayor consumo por la población inmigrante en Colombia y por la población flotante en las fronteras, formalización del consumo a través de la mayor compra en tiendas de bajo costo y aumento en ingresos de los hogares (salarios y remesas).

La permanencia o transitoriedad de estos factores es la pregunta fundamental para explicar el comportamiento del consumo en los próximos trimestres. Nuestro escenario base se sustenta en una desaceleración progresiva de estos factores, por menor crecimiento de la inmigración y del crédito y por una menor diferencia entre el incremento esperado del salario mínimo y la inflación de 2020 respecto al observado en 2019.

Para 2020, por lo tanto, nuestra perspectiva de crecimiento, de 3,0%, dependerá bastante del cumplimiento de este escenario base. Una prolongación de los choques positivos, que hagan más duradero el efecto de ellos, podría implicar un sesgo positivo sobre el crecimiento vía mayor consumo privado.

La inversión: dos historias y un número acelerándose

La inversión fija en el tercer trimestre de 2019 creció 5,1% anual. Las edificaciones contribuyeron negativamente, especialmente la vivienda con una caída de -5,4%. La inversión en maquinaria y equipo (+10,3%) y en obras civiles (+13%) tuvo un comportamiento sobresaliente. Asimismo, un rubro de la inversión que es menos representativo (2% de la inversión), la hecha en recursos biológicos cultivados, tuvo un crecimiento de 19,9% anual, quizás anticipando un mejor comportamiento del sector agropecuario a futuro.

En general, la inversión se aceleró respecto a los trimestres anteriores. De hecho, es el mayor resultado desde el segundo trimestre de 2015.

Adicionalmente, este buen resultado se relaciona directamente con el comportamiento de las importaciones, las cuales crecieron 10% anual en el tercer trimestre.

La mayoría de los servicios y el comercio fueron los sectores clave para el crecimiento del tercer trimestre

Los sectores con mayor crecimiento fueron: actividades financiera (+8,2% anual) y comercio, transporte, hoteles y restaurantes (+5,9%). La dinámica de estos sectores se relaciona directamente con el buen resultado del consumo de los hogares y con uno de los factores que está ayudando a la expansión del mismo: el crédito de consumo.

También crecieron por encima del PIB del segundo trimestre los sectores de actividades profesionales y administración pública, defensa, educación y salud.

Los demás sectores crecieron por debajo del PIB y sobresale la poca dinámica de los sectores transables (aquellos con mayor exposición al sector externo). Específicamente, la agricultura, el mejor sector entre los transables, creció 2,6% anual. Con un menor dinamismo estuvieron industria, con incremento de 1,5% anual, y minería, que creció 1,0% anual. En general, la dinámica de estos sectores refleja el entorno de menor crecimiento externo, y especialmente de los países que son socios comerciales de Colombia. Asimismo, también refleja la caída en el sector del carbón, que viene reduciendo la producción interna.

Finalmente, dos sectores cayeron. Construcción e información y comunicación. La construcción cayó 2,6%, arrastrada por la fuerte caída del sector de edificaciones (-11,1%) que no fue compensada por la expansión de obras civiles (+13%). Por su parte, información y comunicaciones cayó 0,6% y rompió una tendencia muy positiva que mantenía desde principios de 2018, con una tasa promedio de crecimiento de 4,1% anual.

Una pequeña corrección en el crecimiento del PIB del primer trimestre: crecimiento año corrido quedó en 3,1%

El crecimiento del primer trimestre fue revisado al alza gracias a la contabilización de nuevas áreas causadas de las cuales no se contaba con información. De esta forma, la construcción pasó de caer en ese trimestre un 5,5% a caer 4,3% y redujo su aporte negativo al PIB.

Con los nuevos datos de crecimiento anual para los tres trimestre del año, que se ubican en su orden en 3,2%, 3,0% y 3,3%, el crecimiento del año corrido a septiembre se ubica en 3,1% (con más decimales queda en 3,149%).

Nuestro pronóstico para 2019 tiene un sesgo al alza y para 2020 el sesgo dependerá de la prolongación, o no, de los choques positivos sobre el consumo

Para 2019 y 2020 esperamos crecimientos de 3,0%. Sin embargo, los datos más recientes establecen un sesgo positivo sobre el pronóstico de 2019, gracias al efecto más fuerte de los choques positivos sobre el consumo. Para 2020, el sesgo se mantendría siempre y cuando estos efectos no se diluyan transitoriamente en el tiempo, tal como sí lo establece nuestro escenario base para la proyección del PIB. Por lo tanto, un escenario en el cual se acelere la inmigración hacia Colombia, o una vinculación más rápida de estos a empleos formales, y en donde el crédito de consumo se siga acelerando pese al aumento de la tasa de desempleo, podría implicar un mayor crecimiento del PIB en 2020 que el esperado por nosotros.

El otro mensaje clave es que la dinámica del PIB dependerá decisivamente de la trayectoria de la demanda interna, pues el contexto externo de crecimiento es exigente en cuanto se espera una desaceleración de Estados Unidos y Europa en 2020.