Libreta de apuntes

El día a día desde un laboratorio que realiza pruebas de diagnóstico COVID-19

Bogotá, julio 9 de 2020.– Hace un par de meses cuando la mayoría de los colombianos nos enterábamos de la aparición de los primeros casos de COVID-19 en nuestro país, un grupo de investigadores de la Corporación colombiana de investigación agropecuaria – AGROSAVIA, ofrecieron desinteresadamente sus conocimientos en genética molecular y en bioseguridad para adecuar la infraestructura necesaria que pusiera en marcha los laboratorios e infraestructura de la Corporación para el diagnóstico del COVID-19 en los departamentos de Cundinamarca y Meta, como parte de la respuesta nacional a la pandemia, sumándose a la lista de instituciones certificadas para responder a la creciente demanda de análisis de muestras en posibles pacientes contagiados.

Esta iniciativa fue apoyada por la dirección ejecutiva de AGROSAVIA y los líderes de los laboratorios, integrando un equipo multidisciplinario para llevar adelante el proyecto de Diagnóstico COVID, un virus que ha puesto en jaque al mundo. AGROSAVIA, ICA y Gestiones y Representaciones Chía de Asocolflores permitieron aunar esfuerzos y estructurar un laboratorio de diagnóstico del virus SARS-CoV2 con la calidad, infraestructura y bioseguridad recomendadas por las autoridades de salud internacional en la fase inicial de contención a la pandemia.

A la fecha van más de 8400 pruebas realizadas en el laboratorio de detección del Centro de Investigación Tibaitatá (Mosquera, Cundinamarca), lo cual representa muchas horas de minuciosa labor de 30 colaboradores, que por convicción profesional se han sumado a este equipo de trabajo en AGROSAVIA.

El día a día de estos colaboradores son un orgullo para toda la comunidad corporativa y científica.

Todo comienza con Fredy Peñuela y cuatro compañeros más, conductores de la Corporación, que hacen posible de manera indirecta que el grupo de investigadores realicen diariamente las actividades de análisis en el laboratorio  de Tibaitatá, ellos, además de contar con protocolos de bioseguridad para realizar la labor en estas condiciones de excepción, están dedicados plenamente a transportar exclusivamente a los investigadores que trabajan en el laboratorio de COVID, lo que se ha vuelto un compromiso no solo con la Corporación sino con el país. “Estamos para apoyarlos todo el día, estamos con ellos hasta la hora que sea, si toca el fin de semana, nosotros también estamos ahí pendientes de y con ellos. Yo me siento muy bien, me siento muy satisfecho acá colaborándole a AGROSAVIA contra el COVID-19”, aseguró Fredy en la entrevista

Johan Fabián Bernal es investigador del Centro de Investigación Tibaitatá de AGROSAVIA, hace parte del grupo de trabajo y fue uno de los pioneros en la Corporación frente al tema, “Estuve desde el principio del proceso de planeación de este proyecto, mi rol inicial fue en el área de bioseguridad, después de asistir a la capacitación en el Instituto Nacional de Salud (INS) y luego, desde el primer día hago parte del equipo de extracción en conjunto con otros investigadores. Diseñamos un esquema por niveles de riesgo para la actividad en AGROSAVIA, aplicando diferentes procedimientos y flujos de trabajo basados en las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y ajustado para nuestra infraestructura. Después todo el personal que se iba a involucrar voluntariamente fue capacitado; debo decir que no escatimamos en cuidados, nuestra línea de referencia fue el virus del ébola, un agente nivel IV, mucho más peligroso que el SARS-CoV-2 (coronavirus), esto nos garantizaría no correr ningún riesgo con un virus que aun seguimos conociendo”.

“Es retador puesto que a pesar de haber trabajado toda mi carrera profesional con bacterias patógenas zoonóticas (que se transmiten entre animales y hombres) y resistencia antimicrobiana, un tema crítico de la salud global, no había trabajado con un virus patógeno y menos con uno relacionado a una pandemia (infección global), que en menos de dos meses atravesó el globo terráqueo. Es un asunto importante para todos, además que mis estudios en salud pública y genómica me permitieron aportar a este trabajo colectivo que hoy es reconocido por su buena gestión y genera resultados para las poblaciones más vulnerables de departamento de Cundinamarca” aseguró Fabián.

Hay muchas actividades que están asociadas con la entrega de un reporte de contagio, en este caso a las autoridades competentes. Katherine Hernández Guzmán es investigadora máster y hace parte del grupo de trabajo de análisis de COVID, su actividad está relacionada con hacer las extracciones de RNA, ese es el primer paso para el diagnóstico, “A nosotros nos llegan las muestras, a partir de ellas tenemos que obtener el material genético. Hay dos clases de materiales genéticos, uno que es el RNA y el otro es DNA. Para este virus el material genético que demos analizar es el RNA, entonces, a nosotros nos llegan las muestras que son de diferentes tipos, los hisopos que le toman a la gente por la nariz, muestras de garganta u otros tipos de muestras, nosotros tenemos que tomar esa muestra y a partir de ella sacar el RNA que sería el material genético del virus”, afirmó.

Aún, cuando se cuenta con protocolos y elementos de bioseguridad diseñados específicamente para este caso, Katherine y todo el grupo de colaboradores que hacen posible este análisis reconocen una mezcla de sentimientos, “Es una labor un poquito difícil, porque uno sabe que de todas formas hay un riesgo, aunque es mínimo debido a toda la bioseguridad que tenemos, pero pues hay un riesgo, sin embargo también es un orgullo, poder aportar esto al país y de cierta manera representar a la Corporación es un honor muy grande, para mi hacer parte de esta tarea es una ilusión que se alimenta diariamente. Tenemos que cuidar a nuestros seres queridos, por eso muchos optamos por medidas como no verlos, por lo menos mientras que esto pasa”, afirma la investigadora Hernández.

Sylvana Isidro es profesional de base del laboratorio de genética molecular de AGROSVIA en el Centro de Investigación Tibaitatá, hace parte del equipo que realiza la Real Time Polimerase Chain Reaction (RT-qPCR) en el laboratorio COVID de la Corporación desde el inicio, además hizo parte de los colaboradores que fueron a la capacitación en el INS. Para Sylvana “Las jornadas de trabajo han sido muy extensas, días que entras a una hora y no sabes a qué hora terminas; han sido días muy estresantes y largos, además de la gran responsabilidad que acarrea todo el diagnóstico. La manipulación de muestras y controles positivos que se utilizan en el diagnóstico y la rigurosidad con que se manipula, todo exige cambio de bata, guantes y, en fin, todos los Elementos de Protección Personal (EPP) que utilizamos en el laboratorio. Al principio fue emocionante poder aportar con mi conocimiento y experiencia el diagnóstico del COVID-19 en Colombia y ser parte del gran equipo de AGROSAVIA, ahora me motiva más ver a mis compañeros que día a día han tenido un alto nivel de compromiso y trabajo, al punto que ninguno quizá pensó teníamos”.

“La prueba RT-qPCR es una PCR (reacción en cadena de la polimerasa) cuantitativa, y es RT porque el virus es de RNA, entonces se debe hacer la cadena molde para el proceso de amplificación”, enfatizó Sylvana.

Para Sylvana, “La calidad de los resultados viene dada desde la parte de extracción de RNA, pero la máster mix debe prepararse con la extrema asepsia y control para que los resultados sean verdaderos negativos y verdaderos positivos, es una parte muy crítica en todo el proceso”.

Roxana Yockteng Benalcazar es investigadora Ph.D. de AGROSAVIA y la directora técnica para el diagnóstico del COVID de la Corporación. “Me acuerdo de que en su momento ofrecí mi conocimiento y apoyo a la Corporación, con base en mi experiencia en biología molecular, no lo pensé, no me cuestioné, simplemente dije en esta crisis hay que ayudar”, agregó Roxana. El director ejecutivo de AGROSAVIA, Jorge Mario Díaz, puso en marcha la alianza entre la Secretaria de Salud de Cundinamarca y AGROSAVIA para disponer de la capacidad científica de la Corporación, no solo para el sector agropecuario sino en esta ocasión, al servicio de la sociedad en general y del sistema de salud.

“Sentía que podía y debía hacer algo por el país en medio de esta situación, puse primero mi deber como profesional”, manifestó Yockteng durante la entrevista.

La tarea día a día ha sido agotadora para todo el grupo de trabajo, las responsabilidades del laboratorio están divididas en dos jornadas laborales. Desde el momento de la recepción de la muestra hasta el momento en que Roxana reporta a la autoridad, tiene un rango de tiempo entre las 24 a las 30 horas.

El ánimo y el compromiso que Roxana y cada uno de los investigadores entrevistados imprimió fue un elemento que me dejó atónito como periodista. Hoy sé que este mundo conserva todavía personas que por encima de sus intereses personales trabajan día a día por los demás, además, esos motivos profundos de contribución a la sociedad deberían ser una inspiración para esta y las siguientes generaciones.

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