COVID19: Mercadeo Digital, oportunidad en la incertidumbre

Por: Augusto Andrés Vidales
Este ha sido un año de muchas sorpresas, donde la pandemia nos ha obligado a reinventarnos; he visto cómo muchas empresas han cerrado sus puertas y cómo varios de mis clientes han convertido esta época de incertidumbre en una oportunidad.
En la actualidad es muy fácil hacer publicidad a cualquier negocio usando las plataformas virtuales con tan solo unos clics, a costos muy asequibles, en muy corto tiempo y con una cobertura mucho mayor que las tradicionales pautas en televisión.
Sin embargo, lo fácil, sencillo y económico de estas pautas digitales no nos exime de cometer errores que puedan afectar el presupuesto del negocio y la vida de este.
Quiero compartir los tres errores más comunes en que incurren las empresas en general, sin importar su tamaño a la hora de pautar en Facebook. No olvidemos que el objetivo de cualquiera de las plataformas digitales como Facebook, Google, Bing, Instagram e inclusive Tik Tok, es generar ingresos a través de publicidad, la cual es casi que la única forma de mantener a estas plataformas en funcionamiento.
Es por esto que las mismas plataformas, dentro de sus políticas corporativas, elaboran instructivos y actualizaciones permanentes para hacer más fácil que los clientes pauten en ellas. Google, por ejemplo, otorgó $750 dólares en crédito a pequeñas empresas durante la presente crisis de la pandemia para aliviar en algo la situación.
Antes de entrar en el análisis de los tres errores más comunes que se comete cuando se paga por publicidad en Facebook, la primera recomendación que tengo es que se tomen un tiempo para explorar las herramientas que ofrecen cada una de las plataformas, las cuales en su mayoría son gratuitas.
Por ejemplo, Facebook Blueprint es una herramienta muy completa para entender todo de la plataforma y sus opciones pagas. Otro ejemplo de una estrategia libre de costo que un negocio puede aprovechar, es publicar videos o fotos mostrando a tu clientela lo que estás haciendo para mantener el flujo del negocio, como los domicilios, recetas para hacer en casa o tu tienda online. Sin embargo, recuerda que pagando por publicidad vas a poder tener visibilidad ante miles de personas más.
El primer error es pensar que más es mejor. Es decir, que Facebook te da la posibilidad de aplicar muchos detalles a tu segmentación, no significa que hay que hacerlo de esa manera. La recomendación es seleccionar pocos atributos y dejar que la plataforma haga esa segmentación con base a los perfiles que ya posee.
Créeme, Facebook es más inteligente que nosotros a la hora de encontrar un posible cliente. Es por eso que, si le damos a Facebook un poco más de flexibilidad a la hora de segmentar, el algoritmo aprende con el tiempo quiénes son las personas que quieren ver tu anuncio.
Recomiendo entonces, que no seas muy específico pero tampoco muy general. Una buena práctica en la industria es usar audiencias llamadas “públicos similares.” Es decir, públicos que Facebook elige por ti basado en personas parecidas o que tengan aspectos en común dependiendo del objetivo que escojas.
Por ejemplo, puedes crear una audiencia de “públicos similares” a esas personas que han visitado tu página web. De esta manera te ahorras el trabajo de adivinar quién es ese público que puede estar interesado en tu anuncio, Facebook lo hace por ti.
El segundo error va de la mano con el primero. Hemos analizado que las empresas piensan que por tener un anuncio llamativo les va a traer resultados de forma inmediata. A diferencia de Google o Bing, donde las personas utilizan estas plataformas, para buscar un producto, un servicio o sencillamente una respuesta, en Facebook no estamos buscando nada.
Simplemente navegamos a través de fotos y videos ignorando los anuncios. Entendamos que los usuarios de las redes sociales no ingresan para ver anuncios de publicidad. Mi objetivo como Profesional en Mercadeo Digital es llevar este anuncio a personas que sean más propensas a interactuar positivamente con este.
Crear anuncios en redes sociales no se trata de replicar pancartas o tener colores brillantes. Se trata de crear una imagen o video que su cliente quiera ver, y no que sea obligado a ver. Muchas veces aconsejamos que el anuncio se vea como una publicación normal.
El tercer error es que muchas veces las empresas piensan que los videos son mejores que las imágenes. Esto no siempre aplica; lo que para un negocio puede ser más productivo, para otro no lo es. Debes probar ambas alternativas y ver cuál funciona mejor, recordando siempre que el video debe ser corto y cautivador, y su imagen no debe tener mucho texto. Facebook brinda la posibilidad de tener un texto descriptivo en tu publicación, pero abstente de escribir como si fuese un anuncio.
Sé conciso, directo y escribe de la manera que en te gustaría leer un contenido ajeno. Finalmente, cuando el cliente le dé clic a su anuncio, asegúrate de tener una página web que sea fácil de navegar y fácil de entender. Es decir, si quieres que la gente haga pedidos online, hazle saber dónde y cómo. ¡Sé directo! A final de cuentas, la clave está en empezar, aprender y ajustar acorde a sus objetivos.
No podemos cambiar la situación mundial, pero sí podemos aprovechar las oportunidades que nos ofrecen varias compañías como Facebook y Google que nos facilitan, con solo unos clics, promocionar nuestro negocio y mantener o mejorar las ventas, alcanzando una gran visibilidad ante el público. Hay miles de herramientas online para aprender: son gratis, y puedes empezar hoy mismo.
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