Colombianos bailan unidos para conmemorar el Día Mundial del Bastón Blanco

BOGOTÁ. – Casi 100 colombianos, entre egresados, familiares y pacientes actuales del programa de rehabilitación visual integral del Centro de Rehabilitación para Adultos Ciegos (CRAC) se sincronizaron al ritmo de una reconocida canción de reguetón con un solo propósito: Conmemorar el Día Mundial del Bastón Blanco, el cual se celebra anualmente cada 15 de octubre.

La iniciativa fue convocada y acompañada por un equipo nacional de instructores, educadores especiales y rehabilitadores del CRAC y contó con el apoyo de población de 12 departamentos y Bogotá quienes, durante varios días, dejaron volar su imaginación para para preparar una coreografía que, en palabras de los voceros de la institución, busca llevar un mensaje poderoso sobre el bastón blanco a todos los colombianos.

Históricamente, este ha sido una herramienta protagónica en la rehabilitación de la población en condición de discapacidad, especialmente ceguera, baja visión y sordoceguera, permitiéndoles movilizarse independientemente en sus barrios, ciudades y otros múltiples entornos. Sin embargo, hay un trasfondo más allá de lo instrumental.

“Además de brindarle autonomía funcional a los pacientes, el bastón blanco se ha convertido en un símbolo de empoderamiento para las personas ciegas, sordociegas y con baja visión. Les ha ayudado a verse a sí mismas como sujetos de derechos y deberes, capaces de cumplir con su proyecto de vida, sea cual sea, e integrarse exitosamente en todas las dimensiones de la sociedad, entre ellas el sector productivo. De igual forma, gracias a bastón blanco, la sociedad, poco a poco, se ha desprendido de imaginarios de victimización, puesto que discapacidad no es sinónimo de incapacidad”, asegura Sandra García, Educadora Física e instructora de Orientación y Movilidad, área del CRAC.

Edwin Alexander Gaitán Hilarión, colombiano de 24 años, perdió su visión dos años atrás a causa de un glaucoma degenerativo, patología que tuvo desde la edad de 6. Aunque su autoestima se vio afectada cuando quedó ciego, junto con su familia participó del programa de rehabilitación integral del CRAC y no sólo aprendió a movilizarse y a recuperar la autonomía funcional que creía perdida, sino que también se ha desempeñado ocupacionalmente con éxito.

En el 2016, Edwin se graduó como Tecnólogo en Actividad Física, le apasiona el fútbol y desde hace un año entrena en este deporte sin falta cada semana. Sueña con seguir estudiando para ser Licenciado en Educación Física. En sus palabras, “llevo mi bastón a toda parte porque ha sido fundamental en mi rehabilitación, son mis ojos cuando estoy en la calle o en diversos entornos y me ha ayudado a sentirme empoderado en mis capacidades para cumplir mis metas y proyectos como cualquier persona”.

La coreografía se suma a múltiples acciones de comunicación que el CRAC y otras entidades públicas y privadas han gestionado de forma articulada para recordar la importancia de la herramienta en la rehabilitación, sensibilizar a la sociedad para ver a la población con discapacidad sin prejuiciosos o imaginarios de victimización y el mostrar el poder simbólico tan representativo que el bastón blanco ha tenido, tiene y tendrá para la humanidad.

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