Ericsson presenta 7 tendencias de las redes del futuro

Las redes actuales reducirán la brecha entre el mundo digital y el físico, y habilitarán máquinas más inteligentes e hiperconectadas.

La red del futuro será una plataforma cognitiva que se encargará del procesamiento y administración de prácticamente todos los servicios masivos.


BOGOTÁ.- Ericsson presentó las 7 Tendencias de las Redes del Futuro a partir de un análisis realizado por Erik Ekudden, director de Tecnología de la compañía sueca. El listado enumera los principales factores que se desarrollarán a partir de la evolución de la infraestructura de telecomunicaciones, así como las posibles maneras en que se transformará la comunicación entre humanos y dispositivos.

De acuerdo con la compañía, las redes evolucionarán hacia una “Plataforma de Red del Futuro”, que será más inteligente, autónoma y poderosa que nunca, habilitando toda una nueva gama de casos de uso en un mundo hiperconectado y más eficiente.

“Las tecnologías futuras permitirán un mundo totalmente digitalizado, automatizado y programable de seres humanos, máquinas, cosas y lugares conectados,” menciona Catalina Irurita, VP de Marketing, Comunicación y Relaciones Institucionales para Latinoamérica Norte y Caribe de Ericsson. “Todas las experiencias y sensaciones serán posibles dentro de los límites de las realidades físicas y virtuales.”

Las 7 tendencias de las redes son:

  1. Mundo colaborativo y automatizado.

Un sistema ciber-físico está compuesto de humanos, dispositivos, procesos, conectividad, computación y las interacciones entre todos ellos. Su objetivo es brindar transparencia al monitorear y controlar todos los elementos de un ambiente qué este sea más eficiente.

Pronto existirán miles de millones de dispositivos conectados que generarán información de manera constante mediante sus sensores, capacidades de cómputo y operación autónoma. Podrán complementar la información de sus sensores con los datos de otros aparatos dentro de un mismo ambiente para crear “gemelos digitales”, o representaciones virtuales de dichos dispositivos físicos, con el objetivo de alcanzar una mejor comunicación entre todos ellos.

Entre más dispositivos de un ambiente estén en comunicación, más precisa será la representación digital del ambiente físico y, como consecuencia, más eficiente su desempeño.

  1. Conexión inteligente entre dispositivos.

Ya podemos ver algunos ejemplos de máquinas que pueden realizar acciones por sí mismas, como robots industriales, sistemas de reconocimiento de voz, o coches que se conducen solos. Pero estas capacidades sólo serán más comunes y robustas gracias a las redes del futuro, que servirán como plataforma para la comunicación entre máquinas.

Esta comunicación permitirá, por ejemplo, que coches autónomos no choquen entre sí, pues al comunicar su posición con exactitud, así como la información de sus sensores, se evitará que dos vehículos intenten ocupar el mismo espacio. Para esto son necesarias las capacidades ampliadas y velocidades de transmisión instantáneas de las redes del futuro.

  1. Internet de los sentidos.

Gracias a las características de las redes del futuro, surgirá el Internet de los Sentidos, que consiste en experiencias multisensoriales remotas, gracias a tecnología de realidad virtual, pantallas holográficas, sensores hápticos capaces de reproducir la sensación táctil de objetos, e incluso se desarrollarán dispositivos que reproducirán el sabor y olor de las cosas.

Sus casos de uso van desde experiencias de juego o turismo en realidad virtual, conversaciones holográficas, consultas médicas virtuales, cirugías remotas e incluso se espera la llegada de lentes de contacto que desplieguen información de realidad aumentada en nuestro campo visual o interfaces cerebrales que permitirán dictar comandos a los aparatos con tan sólo pensarlo.

  1. Conectividad omnipresente.

La amplia variedad de servicios que pueden desarrollarse en los próximos años requerirá una infraestructura más robusta, que no sólo cubra el territorio a lo largo y ancho, sino que también alcance diversas altitudes y ofrezca mejor desempeño dentro de edificios. De igual manera, se desplegarán dispositivos ”Cero energía”, que después de instalarse no requerirán mantenimiento o cargas externas.

También se incorporarán prometedoras bandas, por ejemplo, sobre 100 GHz, que podrían ofrecer transferencias de datos que alcanzarían terabits por segundo.

  1. Dominio del cómputo en la red.

Actualmente podemos ver los beneficios de procesamiento de aplicaciones y servicios alojados en la nube, incluso el concepto de Edge computing ha ganado popularidad para hacer más eficiente este tipo de procesamiento.

La plataforma de Red del Futuro se encargaría de todo esto de manera autónoma, aprovechando tecnologías como cómputo óptico, nanocómputo, o cómputo cuántico, que permitirán que estas capacidades de procesamiento en la red crezcan exponencialmente.

  1. Infraestructura confiable.

La plataforma de Red del Futuro aprovechará las características de Inteligencia Artificial de manera responsable para asegurar la seguridad, fiabilidad y privacidad de las redes, al monitorear de manera constante el desempeño de la red y tomando acciones preventivas para mitigar posibles riesgos. También se utilizarán perfiles confidenciales y encriptación de la información para hacer mucho más seguras las redes.

  1. Red cognitiva.

Al aprovechar las características de la Inteligencia Artificial y Machine Learning, la plataforma de Red del Futuro podrá administrarse a sí misma de manera autónoma. Desde analizar el desempeño actual, plantear un objetivo, tomar las acciones necesarias para obtenerlo, y aprender del resultado obtenido, así como prepararse para eventualidades futuras, las redes del futuro podrán aprender de sus experiencias y gestionar sus operaciones con mínima intervención humana.

 

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