Los referendos (texto)

El diario El Tiempo nos informa que tres dirigentes políticos quieren convocarnos a los colombianos a las urnas para que decidamos sobre tres temas:

  1. Derogar la JEP, propuesta de Álvaro Uribe
  2. Establecer la revocatoria de mandato para el presidente, idea de Roy Barreras. y
  3. Prohibir las sesiones virtuales del Congreso, ocurrencia de Rodrigo Lara.

Hace poco mas de una semana, en Opinión RCN, Hernando Herrera Mercado, director ejecutivo de la Corporación Excelencia en la Justicia y Jaime Arrubla, expresidente de la Corte Suprema de Justicia me dijeron que la única manera de evitar el colapso del sistema de justicia es una reforma estructural urgente, pero que la única manera de hacerla es vía referendo porque ningún político quiere pelear con sus jueces naturales.

También han propuesto referendos para legalizar la droga, la pena de muerte, la renta básica universal, reducir el Congreso, bajar el salario de los parlamentarios, establecer la educación universitaria gratuita y cuanta cosa se les ocurre.

Y los han hecho. Tres en los últimos 20 años. ¿Y qué ha pasado? Que han desconocido los resultados. Porque cuando le preguntan y el pueblo no les responde lo que querían entonces miran para otro lado y desconocen olímpicamente sus decisiones.

¿O ya se nos olvidó que desconocieron el No en el proceso de paz con las FARC y que aún no reducen el Congreso, ni se bajan el sueldo los parlamentarios como aprobaron 8 millones de votantes en la famosa consulta de Claudia López y Angélica Lozano?

Así que los políticos nos quieren poner a los ciudadanos a tomar esas decisiones difíciles que ellos no han sido capaces de tomar que fue para lo que los elegimos. ¡Brillantes!

Quieren seguir ejerciendo el poder, pero sin asumir la responsabilidad por las consecuencias de ejercerlo.

Llegaron a la conclusión de que les va mejor si no hacen anda, si dejan crecer los problemas y cuando ya no haya remedio entonces nos tiran la pelota para que nosotros los resolvamos y asumamos las consecuencias.

¿Y entonces, para qué diablos los elegimos?

Para conseguir votos proponen soluciones para todos los males. Algunos creados por ellos mismos. Cuando llegan al gobierno y a las Corporaciones Públicas no logran ponerse de acuerdo y entonces nos devuelven la responsabilidad. Pero no los puestos ni sus beneficios. Siguen cobrando el sueldo, viajando en carros blindados y con pasajes aéreos que nosotros pagamos.

Quieren que nosotros les hagamos el trabajo, pero sin que ellos renuncien a las mieles del poder. Mi abuela Zoila llamaba a eso la Ley del Embudo.

Renuncian a sus partidos políticos, pero no a las curules en el Congreso. Hablan mal de los partidos como si el desprestigio de esas organizaciones no fueran su culpa. Olvidando o pretenden olvidar que si esos partidos no funcionan es porque ellos no son capaces de hacerlos funcionar.

Así las cosas, si nuestros inoperantes dirigentes políticos nos van a devolver las responsabilidades, también sería bueno que nos devuelvan el poder.

 

 

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