¿Qué es el fenómeno de El Niño y cómo puede afectar a Colombia?

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Cada vez que los expertos anuncian la llegada del fenómeno de El Niño, aparecen las mismas palabras: sequía, altas temperaturas, incendios, embalses y riesgo para el sistema eléctrico. Pero ¿qué significa realmente? ¿Por qué un cambio en la temperatura del océano Pacífico termina afectando el clima de Colombia e incluso el precio de la energía?

La versión de 2026 merece especial atención porque los modelos climáticos indican que podría convertirse en uno de los eventos más intensos registrados desde mediados del siglo XX. El IDEAM estima una probabilidad superior al 95 % de que el fenómeno se fortalezca durante el segundo semestre del año y advierte que existe un 63 % de probabilidad de que alcance una intensidad «muy fuerte». (IHMA)

Primero: ¿qué es El Niño?

Imagine una gigantesca piscina que ocupa buena parte del océano Pacífico.

Normalmente, los vientos empujan las aguas cálidas hacia Asia y Australia, mientras que frente a las costas de Ecuador y Perú ascienden aguas más frías desde las profundidades.

Durante El Niño ocurre lo contrario.

Los vientos se debilitan y el agua caliente comienza a desplazarse hacia las costas de Sudamérica. Ese calentamiento modifica la circulación de la atmósfera y cambia el comportamiento de las lluvias y las temperaturas en buena parte del planeta. (Centro de Predicción Climática)

No es un fenómeno exclusivo de Colombia. Afecta simultáneamente a países de América, Asia, Oceanía e incluso modifica temporadas de huracanes y lluvias en otras regiones del mundo.

¿Qué significa eso para Colombia?

En Colombia, El Niño suele traducirse en cuatro efectos principales:

  • menos lluvias;
  • temperaturas más altas;
  • mayor riesgo de incendios forestales;
  • reducción del caudal de ríos y embalses.

Eso no significa que dejará de llover completamente.

Puede haber aguaceros fuertes en algunos lugares, pero en promedio las precipitaciones disminuyen, especialmente en las regiones Caribe, Andina y parte de la Pacífica.

¿Por qué se habla tanto de los embalses?

Porque Colombia produce cerca del 70 % de su electricidad gracias al agua.

Las hidroeléctricas funcionan aprovechando la fuerza del agua almacenada en los embalses. Cuando llueve poco durante varios meses, esos niveles empiezan a bajar.

Si los embalses disminuyen demasiado, el país debe generar más electricidad utilizando plantas térmicas que funcionan con gas, carbón o combustibles líquidos.

Y producir energía de esa manera suele ser más costoso.

¿Puede haber racionamiento?

No necesariamente.

Que llegue El Niño no significa automáticamente que Colombia vaya a sufrir apagones.

Todo depende de varios factores:

  • cuánto dure la sequía;
  • qué tan intensa sea;
  • el nivel de los embalses cuando comience;
  • la disponibilidad de plantas térmicas;
  • el consumo de energía de hogares e industrias.

Las autoridades energéticas suelen prepararse con meses de anticipación precisamente para evitar que una disminución de las lluvias termine convirtiéndose en una crisis eléctrica.

¿Y por qué podría subir la factura?

Cuando las hidroeléctricas producen menos energía, el sistema debe recurrir con mayor frecuencia a tecnologías más costosas.

Además, el aumento del calor hace que millones de personas utilicen más ventiladores, aires acondicionados y sistemas de refrigeración.

Es decir, ocurre algo muy parecido a cualquier mercado:

hay menos oferta de energía barata y aumenta la demanda.

Esa combinación ejerce presión sobre los costos del sistema eléctrico.

¿También afecta los alimentos?

Sí.

Las altas temperaturas y la falta de lluvias reducen la productividad de algunos cultivos y dificultan la disponibilidad de agua para la agricultura y la ganadería.

En ocasiones esto termina reflejándose en mayores precios de frutas, verduras o algunos alimentos básicos.

No todos los productos reaccionan igual, pero históricamente El Niño ha tenido efectos sobre la inflación de alimentos en Colombia.

¿Será igual al fenómeno de 2023-2024?

Todavía es temprano para saberlo.

Lo que sí muestran los modelos internacionales y el seguimiento del IDEAM es que las condiciones actuales permiten esperar un evento entre fuerte y muy fuerte, con posibilidad de extenderse hasta comienzos de 2027. (IHMA)

Eso no significa que los impactos serán idénticos a los de eventos anteriores.

Cada episodio de El Niño tiene una intensidad diferente y sus efectos dependen también de las condiciones particulares del país cuando comienza.

En pocas palabras

El fenómeno de El Niño no es simplemente «una temporada de calor».

Es un cambio en el comportamiento del océano Pacífico que altera el clima en buena parte del planeta.

Para Colombia suele significar menos lluvias, temperaturas más altas, mayor riesgo de incendios, presión sobre los embalses y un aumento en los costos de producir energía.

Por eso, cuando los meteorólogos hablan de El Niño, no están describiendo únicamente el estado del tiempo: están anticipando un fenómeno que puede influir en la agricultura, el precio de la electricidad, la disponibilidad de agua e incluso en el bolsillo de millones de colombianos.


Las claves

¿Qué es?
Un fenómeno climático causado por el calentamiento anormal del océano Pacífico ecuatorial.

¿Qué provoca en Colombia?
Menos lluvias, más calor, incendios forestales y menores niveles en los embalses.

¿Habrá apagones?
No necesariamente. Depende de la intensidad del fenómeno y de la capacidad del sistema eléctrico para responder.

¿Puede subir la energía?
Sí. Si disminuye la generación hidroeléctrica y aumenta el uso de plantas térmicas, los costos del sistema pueden incrementarse.


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