Por: Alberto Bethke*   El desarrollo de nuevos beneficios como las propuestas de horarios flexibles o los planes de carrera, la generación de espacios laborales agradables… Estos esfuerzos que hacen las compañías para captar y retener el mejor talento del mercado pueden chocar con una variable: un mal jefe. Según diversos estudios, se trata de uno de los elementos más importantes de la experiencia del empleado, el que más impacta en su desempeño y, en última instancia, el que empuja a muchos buenos colaboradores puertas afuera de la organización. Los malos jefes quedan en evidencia cuando se analiza el índice de rotación de una compañía:Ver mas

La Final de Champions League es un evento que nadie debe perderse. Es la conjugación de sentimientos tan extraños y diferentes para los equipos en contienda que fácilmente se puede pasar de la euforia al llanto en menos de un segundo. La final 2013 trajo un verdadero duelo de grandes arqueros y la disputa leal donde la experiencia le ganó a la juventud y las ganas. Como seguidor del fútbol lírico, estos partidos son de aprendizaje directo. Implica considerar temas como jamás darse por vencido, pelear cada balón hasta el último minuto, sudar la camiseta como lo hace el hincha en la tribuna y darVer mas

Muchos, quizás, hubieran querido una final entre Bayern y Real Madrid. No sabían que el 25 de mayo de 2013 habría de jugarse una de las más bellas y emotivas finales de que tengamos memoria. No fue un juego más de la Bundesliga. Era la Champions la que estaban disputando y aquella en la que en la agonía Bayern obtuvo un título que tantas veces se le había negado. El preámbulo no pudo ser mejor. Nos llevaron a los tiempos medievales, a aquellos espacios en los que las batallas se ganaban cuerpo a cuerpo y con el diestro uso de las espadas. Todo ello nosVer mas

Siempre será más fácil ganar apoyado en su propia filosofía de juego que traicionando el estilo en aras de un resultado. Eso lo cumplió Barcelona con creces y lo incumplió Arsenal sin justificación. Es cierto que cuando cualquier equipo del planeta se enfrenta a esa máquina de talento, técnica, precisión y fútbol, debe tomar precauciones. Sin embargo, el equipo inglés renunció a la pelota preservando el espacio, pero metiéndose muy atrás en una señal de cobardía táctica muy extraña en los códigos futbolísticos del entrenador francés Arsène Wenger. En una fase de octavos de final de la Champions League no puede existir semejante diferencia enVer mas