Por: Ricardo Galán.— En la era analógica, cuando un oficial de la Policía o del Ejército era retirado antes de tiempo, es decir sin derecho a pensión, salía a trabajar o montar una empresa de vigilancia privada. El negocio consistía en reclutar soldados recién salidos del servicio militar, ojalá campesinos sin educación, uniformarlos y ponerlos a vigilar las puertas de centros comerciales, empresas, conjuntos residenciales y edificios de apartamentos a cambio de un pago mensual.  Eran esos celadores a quienes llamábamos “guachimanes” un término platanizado del inglés Watchmen qué significa vigilantes y que aquí sirve para burlarse de esos porteros que se creen los dueñosVer mas

Por Lola Portela.– En días pasados, se conmemoraron 26 años del asesinato de Luis Carlos Galán, 16 años del de Jaime Garzón, 21 años del de Andrés Escobar; en noviembre hará 20 años que fue asesinado el dirigente conservador Álvaro Gómez Hurtado. A estos homicidios se agregan muchos otros “mártires” que, desde la muerte de Galán, hacen parte del registro de impunidad que mi memoria histórica y periodística registra a partir de mi retorno a esta patria amada: Colombia. Pero además de la muerte de estas personalidades, miles de colombianos recuerdan, cada mes y cada año, el asesinato de alguno de sus familiares o allegados.Ver mas

Por: Andrés Felipe Castañeda.— Y así de nuevo, casi sin notarlo, porque el tiempo es implacable y silencioso y pasa sin hacer ruido, es trece de agosto. Trece de agosto, quince años después del asesinato de Jaime Garzón. Una fecha más para conmemorar en el calendario de tragedias de Colombia. Uno no puede creer que hayan pasado quince años. Yo, al menos, no puedo creerlo: el país ha logrado sobrevivir la totalidad del siglo XXI sin la voz de Jaime Garzón.  Quizás el encanto, la esencia de todo aquello que era Jaime Garzón radicaba en un elemento sencillo y era el de contar la verdad.Ver mas

Por: Andrés Felipe Castañeda.–  El nombre de Jaime Garzón representa una de las voces del periodismo colombiano más versátiles, irreverentes, concienzudas y francas de la década del 90. Garzón se atrevió a burlarse de la clase política, pero también de la guerrilla, de los militares, las Convivir, de la moral del país. Garzón criticaba por medio del humor, de hacer reír a la gente, pues aunque nuestra realidad era –y sigue siendo- nefasta, él creía que la mejor manera de mostrarla era por medio de la sátira. Cuando mataron a Jaime Garzón, yo tenía 9 años y no comprendía la complejidad que esto representaba: habíanVer mas

Bogotá, Agosto 13_RAM_. El 14 de agosto de 1999, más de 200.000 personas se reunieron sin planearlo al frente del Capitolio Nacional, en la plaza de Bolívar de Bogotá; acababan de matar al periodista y humorista Jaime Hernando Garzón Forero. Caía de nuevo un periodista, un duro crítico del Estado y una de las personas más queridas por los colombianos. Su muerte significó un duro mensaje al periodismo nacional: Nadie estaba a salvo y era el tiempo de la autocensura.   Hoy, doce años después de esos hechos, no han respondido ante la justicia todos los que deben responder. La impunidad obligó a sus hermanos,Ver mas