Por: Ricardo Galán.— No recuerdo, desde que soy periodista, que haya habido un año sin noticias sobre bloqueos, derrumbes y tragedias en la Vía al Llano. Unos más graves que otros los problemas de esa vía se repiten año tras año. La diferencia en los dos últimos años es que las emergencias han sido atribuibles a errores humanos y no a “juventud” de la cordillera oriental o el “crudo invierno” que afecta a esa región durante seis seis meses cada año. El desplome del puente de Chirajará, atribuido a errores de diseño de la estructura por parte del constructor y cuya reparación tomará por loVer mas