Press "Enter" to skip to content

Usurpadores en Primera Línea

Comparte:

Empiezo por decir que la única “Primera Línea” a la que le reconozco legitimidad, le expreso respeto y confianza y a la que estaré eternamente agradecido es a esa “Primera Línea” que conforman los médicos, paramédicos, enfermeras, auxiliares y conductores de ambulancia que llevan año y medio poniéndole la cara y el pecho al Covid-19.

Ese personal de la salud que ha sacrificado vidas, salud y bienestar tratando de mantenernos vivos es el único merece el reconocimiento de ser nuestra “Primera Línea de Defensa”. Ellos sí son nuestra primera Línea de Defensa.

A los otros, a los encapuchados que bloquean barrios, avenidas, carreteras y ciudades enteras. Destruyen sistemas de transporte masivo que usan los trabajadores más pobres, que intentan quemar vivos a policías o que incendian Palacios y Casas de Justicia para librar de la cárcel a sus patrocinadores.

A quienes no dejan pasar las ambulancias, asesinan bebés y ponen trampas mortales propias del combate guerrillero contra ciudadanos indefensos no los llamo “Primera Línea” los llamo usurpadores.

Usurpadores de una expresión que deberían respetar porque al contrario de la verdadera Primera Línea conformada por el personal de la salud que salva vidas, ellos apagan y amenazan vidas empezando por las de sus propias familias a quienes les llevan el virus mortal a sus casas.

Los usurpadores, a diferencia de la Primera Línea, no ponen la cara. Se esconden detrás de capuchas, máscaras y pintura. No usan el tapabocas para protegerse del virus sino para ocultar su identidad.

Saben que lo que hacen viola la Constitución y la Ley y tratan de esconderse. De escapar de la acción de la Justicia. Y lo grave es que lo logran.

Y no solo logran escapar de la Justicia sino que, como los movimientos de donde provienen, reclaman reconocimiento político.

Dicen representar a esos miles de trabajadores que dejan sin transporte y sin empleo. A esos pobres a quienes gracias a sus bloqueos les impiden salir al rebuscarse el pan de cada día.

Dicen tener capacidad de negociación porque ejercen un control territorial obtenido mediante el terrorismo que infunde miedo entre los ciudadanos y las autoridades.

Control territorial que algunos alcaldes, por acción u omisión, por complicidad o cobardía les cedieron. Alcaldes a quienes ahora consideran sus iguales.

En Cali ya les dieron ese reconocimiento, les instalaron mesas de negociación, les dieron autoridad para decidir quién pasa y quien no, hasta expidieron comunicados conjuntos y ni siquiera les exigieron quitarse las capuchas.

En Bogotá

En Bogotá no deberíamos permitir que esa historia se repita. Patética esa imagen del Secretario de Gobierno y su equipo con sus caras destapadas tratando de convencer a un grupo de enmascarados de sentarse a conversar.

Secretario al que atacaron desconociendo que al principio del paro fue uno de sus protectores. Secretario al que humillaron entregándole una cachucha que le arrebataron durante alguna refriega. Querían demostrarle su poder, su control del espacio, la multitud y el territorio.

Secretario al que rechazan porque según ellos su estatus solo les permite hablar con la alcaldesa.

En mi opinión, Bogotá no debería darle reconocimiento político a los usurpadores. Tampoco debería aceptar sentarse a conversar con ellos mientras persistan los bloqueos. Y exigir que para sentarse a la mesa se tienen que quitar las capuchas. Dar la cara.

¿Para qué? Para saber con quién va a conversar el gobierno de la ciudad. A quién representan realmente. Quienes son a quienes están usando como carne de cañón, los promotores del odio y la violencia.

Quienes los utilizan para lavar su dinero mal habido, agrandar sus redes de narcotráfico y microtráfico y claro, como ya lo reconoció el señor Alarcón de Recode, para ganar las próximas elecciones.

El Distrito Capital no debería, por respeto con los médicos, enfermeras y personal de la salud que han entregado sus vidas permitir la usurpación de la expresión Primera Línea.

Si el gobierno de la ciudad y los líderes y partidos políticos les dan estatus y reconocimiento político a encapuchados, vándalos y terroristas hoy, que no se quejen y empiecen a repartir culpas a los demás cuando esos personajes, amparados en el anonimato, lleguen a sacarlos a sombrerazos de sus confortables despachos…

La única “Primera Línea” que debemos reconocer, respetar, acatar y proteger los colombianos es la del personal de la salud.

Nuestra “Primera Línea” de defensa de nuestras vidas.

Los demás son usurpadores.

No se debe negociar con encapuchados. No sabemos a quienes representan. O a qué o a quienes ocultan.

Todos debemos dar la cara.

———————-

PosData:

libretadeapuntes.com tiene nueva cara, nuevos contenidos. Ya está funcionando nuestra nueva Newsletter. Los invito a suscribirse para que reciban antes que los demás las novedades de la plataforma y las noticias más importantes de cada día.

Gracias,

  

Comparte:

Be First to Comment

Deja una respuesta

Abrir chat