El panorama climático para el segundo semestre de 2026 en Colombia se torna crítico. Según el más reciente informe de BBVA Research, la probabilidad de que el fenómeno de El Niño se materialice ha escalado hasta el 90% para el mes de septiembre. Aunque todavía existe incertidumbre sobre su rigor, la NOAA advierte que hay un 50% de probabilidad de que sea un evento fuerte y un 25% de que sea muy fuerte.
Este no es un dato menor para el bolsillo de los colombianos. La historia muestra que episodios «muy fuertes», como los de 1997-1998 y 2014-2016, dispararon la inflación de alimentos a niveles del 29,7% y 14,9% respectivamente.
Los sectores en la «línea de fuego»
El informe identifica seis frentes donde el impacto será más severo:
- Agropecuario: La sequía reducirá los rendimientos de cultivos clave como el arroz, la papa, el maíz, el cacao y la producción de leche, lo que presionará al alza los precios de los alimentos perecederos.
- Energía: Con un 66% de la matriz energética dependiendo del agua, la baja en los embalses obligará a usar generación térmica, que es más costosa, elevando los precios en bolsa.
- Industria: Sectores como el cemento, la siderurgia y los químicos enfrentarán mayores costos de producción por el alza de la energía, costos que inevitablemente se trasladarán al consumidor final.
- Gas y Transporte: La alta demanda de gas para generar electricidad podría limitar su disponibilidad para vehículos y procesos industriales, generando nuevas presiones inflacionarias.
- Salud: El almacenamiento de agua ante la escasez y las altas temperaturas facilitan la proliferación de mosquitos, aumentando el riesgo de brotes de dengue y malaria.
Las regiones Caribe, Andina y Pacífica serán las más golpeadas por este fenómeno que, más allá de un cambio de clima, representa un desafío estructural para la economía en la recta final de 2026.






Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.