
En 2026, van 145 heridos y 21 fallecidos por ataques con drones
Según cifras de las Naciones Unidas entre enero y mayo de 2026 se registraron 121 ataques con drones en Colombia con un saldo de 145 personas heridas y 21 fallecidos.
La realidad de la seguridad en Colombia ha dado un giro tecnológico preocupante. Lo que antes se limitaba a amenazas en caminos, cultivos y entornos escolares, hoy se extiende al cielo.
Durante los primeros cinco meses de 2026, se registró un aumento del 146 % de los ataques con drones, una escalada que aumenta el riesgo para la población civil y transforma la naturaleza de las amenazas por artefactos explosivos.
Según con el reporte del Servicio de las Naciones Unidas entre enero y mayo de este año se registraron 121 ataques mediante sistemas de aeronaves no tripuladas, principalmente en Cauca, Norte de Santander y Valle del Cauca.
La gravedad de esta amenaza se refleja en su creciente impacto humanitario. Aunque la población civil no es el principal objetivo, representa el 32 % de las personas afectadas por estos ataques, registrados tanto en centros poblados rurales como en cascos urbanos.
Las cifras
Los 121 eventos reportados en este periodo dejaron un saldo de 145 personas heridas, entre ellas 3 menores de edad, y 21 fallecidas, incluido 1 menor.
Para la Fundación Barco, estas cifras evidencian que el riesgo asociado a los artefactos explosivos ha trascendido el ámbito terrestre para convertirse también en una amenaza aérea.
De acuerdo con los datos de Naciones Unidas, se incrementó sustancialmente el número de personas que requieren medidas de protección frente a minas antipersonal y otros artefactos, incluidos los desplegados mediante drones, pasando de 607.910 en 2024 a 812.966 en 2026.
Ante este escenario, se hace urgente fortalecer las medidas de prevención y protección en las zonas más afectadas por la presencia de artefactos explosivos. Esto exige una respuesta coordinada, sostenida e interinstitucional que permita anticipar riesgos, reducir afectaciones y proteger la vida de la población civil.
“Hoy las comunidades no solo enfrentan amenazas en caminos, cultivos o escuelas; también pueden ser víctimas de ataques desde el aire. Ante la evolución de esta amenaza, la respuesta del país no puede recaer en una sola organización. Desde la Fundación Barco hacemos un llamado a materializar una coordinación interinstitucional efectiva para fortalecer la respuesta en los frentes tanto educativo como de defensa. Solo si actuamos juntos podremos anticiparnos, proteger a las comunidades y salvar vidas” recalcó María Helena Castillo, directora Social de la organización.
Pasos seguros
A través de Pasos Seguros, una iniciativa de la Fundación Barco con presencia en más de 110 municipios de 14 departamentos de Colombia y 42.500 personas alcanzadas, se continúan promoviendo procesos pedagógicos y comunitarios para la prevención de accidentes por artefactos explosivos.
Mediante un modelo innovador que combina educación, participación comunitaria y tecnología, el programa capacita a las comunidades en la identificación de señales de alerta, el autocuidado y la toma de decisiones informadas. De este modo, la fundación contribuye directamente a mitigar los riesgos en el territorio y a consolidar entornos más seguros para niños, jóvenes y familias.



