La economía colombiana se enfrenta a un panorama más complejo de lo previsto para el cierre de 2026. Según el más reciente informe de la Dirección de Investigaciones Económicas, Sectoriales y de Mercado de Bancolombia, liderado por Laura Clavijo, la previsión de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) fue revisada a la baja, pasando del 3,2% a un 2,9%. Aunque esta cifra representa una ligera aceleración frente al 2,6% estimado para 2025, el entorno macroeconómico actual sugiere obstáculos significativos.
El consumo resiste, pero la inversión se estanca
A pesar de las altas tasas de interés, el consumo privado se mantendrá como el principal motor de la demanda interna, impulsado en gran medida por la solidez de las remesas desde el exterior. Los sectores de comercio, transporte, alojamiento y entretenimiento (CTAC) liderarán este dinamismo.
Sin embargo, la cara opuesta de la moneda es la inversión fija, que permanecerá por debajo de sus promedios históricos, mostrando apenas una recuperación moderada en infraestructura e industria. Por otro lado, las exportaciones tradicionales de petróleo y carbón sufren un estancamiento en la producción, mientras que las importaciones crecen a un ritmo superior, profundizando el déficit comercial.
Inflación al alza y tasas contractivas
Uno de los puntos más preocupantes del informe es el repunte inflacionario. La entidad aumentó su expectativa de inflación para 2026 al 6,4% (frente al 5,2% proyectado anteriormente). Este incremento se atribuye a:
- La persistencia en los precios de los servicios.
- El efecto de indexación tras el aumento del 23,7% en el salario mínimo.
- Riesgos globales vinculados al conflicto en Medio Oriente que impactan los costos de energía y alimentos.
Ante este escenario, el Banco de la República mantendría una postura contractiva, con tres incrementos adicionales en las tasas de interés este año, para cerrar 2026 en un 12,75%.
Alerta en las finanzas públicas
El frente fiscal es, quizás, el mayor desafío. Se proyecta que el déficit fiscal del Gobierno Nacional Central alcance el 7,0% del PIB, lo que elevaría la deuda pública hasta el 66% del PIB. Bancolombia advierte que, si bien la «cláusula de escape» de la regla fiscal permite un desvío temporal, la sostenibilidad dependerá de una racionalización del gasto y un mejor recaudo tributario.
En medio de esta incertidumbre, el dólar (USDCOP) promediaría los $3.750, favorecido por el diferencial de tasas de interés y el apetito de inversión extranjera en sectores de servicios, aunque la volatilidad electoral y fiscal seguirá presente.





