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  • El fallo que silencia a periodistas

    Apuntadores

    Hoy tengo que confesarles que estoy preocupado. Y no es una preocupación menor, es un tema que toca la fibra más sensible de nuestro oficio y de la democracia: la libertad de prensa.

    Me he puesto a leer con lupa una decisión reciente de la Corte Constitucional que ha pasado un poco desapercibida entre tanto ruido, pero que es gravísima. Se trata de un fallo de tutela contra los colegas Gustavo GómezDiana Saray de Caracol Radio, originado por una queja de la senadora Sandra Ramírez (o Griselda Lobo, como se le conocía en la guerra). Lo que está diciendo este fallo cambia las reglas del juego de una manera peligrosa: parece que ahora, para hablar del pasado de los exmiembros de las Farc, necesitamos una condena en firme o mejor quedarnos callados.

    Aquí les cuento por qué esto huele a censura.

    El “bochinche” jurídico que nos debe alarmar

    Todo empezó porque un tuitero acusó a la senadora Ramírez de haber sido reclutadora y estar involucrada en violaciones y abortos forzados durante su tiempo en las Farc. Gustavo y Diana debatieron esto en 6AM, dándole voz a las denuncias de víctimas y organizaciones como la Corporación Rosa Blanca.

    La senadora interpuso una tutela alegando la protección de su buen nombre y exigiendo que no se le llame por su alias. Aunque en primera y segunda instancia los jueces fallaron a favor de los periodistas defendiendo la libertad de prensa, la revisión en la Corte Constitucional dio un giro inesperado.

    La tesis del “nuevo lenguaje”

    El magistrado ponente, Miguel Polo Rosero, en una decisión unánime de la sala de tutela (acompañado por Héctor Carvajal y Paola Meneses), plantea un argumento que me dejó frío:

    • Una “nueva realidad”: Según la sentencia, el Acuerdo de Paz impuso una realidad que nos obliga a usar un “nuevo lenguaje”.
    • Sin condena no hay historia: Se afirma que, si no hay condenas judiciales en firme, los periodistas ni los opinadores pueden referirse a las conductas delictivas que estas personas pudieron haber cometido.
    • Olvido forzado: Básicamente, nos dicen que no podemos aludir a su pasado delictivo. Es un borrón y cuenta nueva obligatorio.

    ¿Por qué esto es censura?

    Para mí, y lo discutimos a fondo, esto constituye una censura clara. En el constitucionalismo mundial se entiende que los personajes públicos deben tener la “piel más gruesa” y estar abiertos a la crítica. Pero aquí la Corte está blindando a los ex-Farc.

    Los efectos son nefastos:

    • Efecto enfriamiento (Chilling effect): Las víctimas van a tener miedo de hablar. Si el Estado dice que no se puede denunciar sin condena previa, se silencia a quienes sufrieron la guerra.
    • La inacción de la JEP: Todos sabemos que la JEP no ha emitido sentencias condenatorias firmes. Entonces, de facto, no podemos hablar de lo que hicieron las Farc porque “no hay condena”.
    • ¿Y la historia qué? Bajo esta lógica, ¿ya no podemos decir que el presidente Petro fue guerrillero?. ¿O que a Manuel Marulanda le decían ‘Tirofijo’?.

    El precedente peligroso

    La senadora Sandra Ramírez es un personaje público, senadora de la República y exmiembro de las Farc. Esos son hechos fácticos. Impedir que se hable de su responsabilidad de mando o de lo que sucedió en la organización criminal a la que perteneció, es pedirnos a los periodistas y ciudadanos que ignoremos la realidad.

    Esto no pasó ni en Sudáfrica. Parte de la paz es que las voces de las víctimas tengan eco en los medios, a veces incluso más fuerte que la voz judicial.

    ¿Qué podemos hacer?

    No todo está perdido, pero hay que moverse.

    • Se puede intentar una nulidad ante la Sala Plena de la Corte. No podemos dejar que esto se convierta en jurisprudencia definitiva.
    • He visto a la colega Diana Saray muy activa y luchadora con este tema. Es vital que el gremio periodístico entienda que esto es un ataque directo a nuestra libertad.

    Si permitimos esto, a este paso nos tocará decir que todos fueron unos “ángeles de la guarda” y reescribir la historia de Colombia a la fuerza.


    ¿Quieres profundizar en este análisis?

    Este tema tiene muchas aristas legales y políticas que desmenuzamos en detalle. No te quedes solo con el texto.

    👉 Mira el análisis completo en mi canal de YouTube y suscríbete:[youtube.com/@RicardoGalan]

    Feliz Navidad,

    Ricardo Galán Director de Libreta de Apuntes

  • Avanza la sangría de los conflictos en el mundo

    Por Javier Mozzo Peña

    El Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS, por sus siglas en inglés) publicó recientemente un análisis a profundidad de los impactos económicos y humanos de los conflictos en el mundo. Como era de esperarse, la sangría provocada por las guerras de carácter internacional y no internacional no se detiene y llegó a niveles bastante tristes que llaman a la reflexión.

    Algunos datos clave del estudio: Entre el 1 de julio de 2024 y el 30 de junio del 2025, unas 240.000 personas murieron en eventos violentos causados por los conflictos. Ucrania y Gaza encabezaron la estadística con casi 82.300 y 21.000 decesos violentos, respectivamente.

    Las muertes de civiles aumentaron un 40%, alcanzando casi 50.000 en 2024 y solo Gaza representó el 80% de las víctimas infantiles a nivel mundial y un 70% de las víctimas femeninas, según IISS.

    Más de 180.000 eventos violentos se registraron a nivel mundial en el periodo antes descrito, con un aumento interanual de 27%. La guerra entre Rusia y Ucrania fue el que más víctimas concentró con un 43% de todos los eventos y un incremento de 62% desde el lapso 1 de julio de 2023 a 30 de junio de 2024.

    De la misma forma, el desplazamiento forzado alcanzó un pico histórico de 122 millones de personas en abril del 2025, incluidas 73,5 millones que huyeron de sus hogares en su mismo país de residencia. Solo Sudán registró 14,3 millones de refugiados, en la que se constituye como la mayor crisis de desplazamiento actual en el mundo.

    Un factor que IISS destaca en su informe es que los grupos armados no estatales (como los que tienen asolada a Colombia) cobraron mucha más relevancia como actores cuasi estatales y geopolíticos armados, ejerciendo control y gobierno sobre amplios territorios.

    En junio del 2025, el Comité Internacional de la Cruz Roja registró más de 380 “grupos armados activos de interés humanitario”, con 200 millones de personas reclutadas bajo su control. Para Colombia, a las puertas de elegir un nuevo Congreso y un presidente de la República en el 2026, deja sobre la mesa serias preocupaciones.

    Sin intentar comprometerse u ofrecer una opinión mucho más profunda sobre causas y consecuencias, el IISS apenas atina a decir que la situación “plantea nuevos desafíos para la seguridad internacional y los esfuerzos de consolidación de la paz”.

    Es bastante desconsolador lo que refleja el Instituto. Por un lado, están los estados que, como Rusia, quieren a toda costa apoderarse de amplias zonas de Europa en su sangrienta estrategia para hacerse al control de un territorio vital en su conflicto armado internacional.

    Por otro está Israel, que lucha por sobrevivir contra los grupos extremistas armados yihadistas en todas sus fronteras, los cuales quieren a toda costa su desaparición, en conflictos armados no internacionales.

    Nada permite pensar que la cifra de muertos baje. Al contrario: hasta ahora, los esfuerzos por acabar las matanzas únicamente en esas dos confrontaciones, o han fracasado o penden de un hilo.

    Una situación parecida a lo que sucede en Sudán o, sin ir más lejos, en Colombia. En ambas situaciones, no ha habido resultados plausibles de que al menos el desplazamiento forzado o el reclutamiento de menores de edad causado por fuerzas armadas ilegales reduzcan los sangrientos efectos.

    Hay evidencias de que la comunidad internacional está bastante desgastada en sus intenciones, ya no por terminarlos, sino de aminorar el impacto humano que causan.

    El 2025 cierra con tareas inacabadas para el sistema internacional. Ni la ONU, ni el Consejo de Seguridad y toda la estructura judicial montada para hacerlo, con la enorme burocracia que los acompañan, están en un camino cierto para terminar con tanto dolor.     

    La propia IISS no da esperanzas ciertas. En otro informe, la institución alerta que el panorama, para el caso de América Latina, se está transformando a medida que las organizaciones criminales diversifican sus ingresos para seguir alimentando los conflictos.

    Más allá del narcotráfico, el Clan del Golfo en Colombia, el Tren de Aragua en Venezuela o El Cartel Jalisco Nueva Generación en México, maximizan cada día las oportunidades y ganancias con el tráfico de personas, de armamento ligero y pesado, extorsiones desde las cárceles y secuestros.

    “En la base de las cadenas de suministro, las organizaciones y pandillas locales expanden violentamente su control territorial, abriendo así oportunidades para nuevas actividades ilícitas y altamente rentables”, expresa la IISS.

    También forjan alianzas con delincuentes y funcionarios gubernamentales por igual. Las redes que cada día de tejen con grupos criminales extraterritoriales como la Ndranguetta italiana y traficantes albaneses y turcos, engrasan muy bien el contrabando de bienes y seres humanos por todo el mundo.

    La estela de muerte y desolación solo dejará más víctimas, en un círculo vicioso que está lejos de desmantelarse. Solo la acción fuerte, decidida, bien estructurada y armada de las autoridades podrá traer algo de esperanza. Mientras tanto, la sangría continuará.

    @javimozzo

  • No a la emergencia economica

    Por Fernado Salgado MD

    Colombia asiste hoy a una farsa institucional sin precedentes. Resulta inadmisible que el Ejecutivo, mientras presume ante la OCDE un supuesto éxito económico y un crecimiento del PIB del 3,4%, pretenda imponer una Emergencia Económica para gobernar por decreto.

    Esta contradicción no es un error de cálculo, es un engaño cínico que los colombianos debemos rechazar, no hay un choque externo imprevisto, hay una quiebra de gestión provocada por la soberbia política.

    La «bomba fiscal» que hoy asfixia al país no cayó del cielo, fue construida ladrillo a ladrillo con un gasto público desbocado y una burocracia expandida para alimentar el clientelismo.

    Ante el fracaso de su Ley de Financiamiento en el Congreso, el Gobierno busca ahora un atajo autoritario. Pretenden saltarse el debate democrático para tapar, mediante decretos de emergencia, los huecos de una caja que ellos mismos vaciaron en su afán proselitista.

    Es urgente que la ciudadanía comprenda la gravedad de este zarpazo, convertir el 4×1000 en 5×1000 o asaltar el patrimonio privado mediante decretos legislativos es un acto ilegal y antijurídico.

    La facultad de imponer tributos es exclusiva del Congreso. Permitir que el Gobierno legisle a su antojo bajo el disfraz de una «tragedia inesperada» es validar un fraude a la Constitución y destruir la ya poca seguridad jurídica y financiera que sostiene nuestra economía.

    La firma de este decreto por el Consejo de Ministros sería una capitulación histórica ante la arbitrariedad. No se trata de una «razón de Estado», sino de la instrumentalización del caos para evadir el control político. Hoy, la Corte Constitucional es el último dique de contención para evitar que la improvisación y el hambre de poder de unos pocos terminen por sepultar la estabilidad de todos los colombianos.

  • Contratados para celebrar: el empleo temporal que propone Bata

    Bogotá.- Diciembre suele ser sinónimo de jornadas más largas y menos tiempo en familia para miles de trabajadores en Colombia. En medio de esa realidad, la marca de calzado Bata lanzó una campaña que rompe con la lógica tradicional del empleo temporal de fin de año: contratar personas no para trabajar más, sino para celebrar.

    La iniciativa surge en un contexto claro. Solo en 2024, la Asociación Colombiana de Empresas de Servicios Temporales (Acoset) reportó más de 30.000 vacantes de empleo temporal durante la temporada decembrina, una cifra que refleja cómo gran parte de la fuerza laboral sostiene el consumo navideño a costa de sacrificar tiempo personal y familiar.

    Con ese panorama de fondo, Bata decidió invertir la ecuación. En lugar de reforzar sus tiendas u oficinas, abrió una convocatoria que, en apariencia, ofrecía cargos típicos de temporada. Sin embargo, la sorpresa llegó después: los seleccionados no serían asesores comerciales ni bodegueros, sino “Navideños Oficiales”, personas contratadas y remuneradas para dedicarse exclusivamente a disfrutar la Navidad con sus seres queridos.

    Los beneficiarios reciben el pago por experiencias que muchos suelen postergar: cenas familiares, salidas a ver alumbrados, tiempo de calidad con hijos, padres y parejas. A esto se suma un beneficio adicional: zapatos Bata para ellos y para toda su familia.

    “En Bata creemos que la Navidad es un tiempo para el reencuentro y la creación de recuerdos. Sin embargo, miles de colombianos trabajan más que nunca justo cuando deberían estar celebrando. Con esta campaña queremos devolverles tiempo y convertir en trabajo aquello que siempre han postergado: tiempo de calidad, paz mental y la oportunidad de vivir la magia de la Navidad”, explicó Carolina Tejada, gerente de Marketing de Bata Colombia.

    La campaña pone rostro a una realidad cotidiana de la clase trabajadora urbana y busca reconocer que el valor del trabajo no siempre se mide en horas productivas, sino también en bienestar. Historias como la de Florisel, que pudo cuidar a su padre; Mónica, que logró reunir a toda su familia; o Joan, que compartió tiempo con sus hijas, hacen parte del relato central de la iniciativa.

    Más allá del mensaje publicitario, la propuesta abre una conversación de fondo sobre el sentido del trabajo, el uso del tiempo y la presión que enfrentan millones de personas durante la temporada navideña, cuando la economía se acelera pero la vida personal suele quedar en pausa.

  • Guayabo: mitos peligrosos y cómo aliviarlo de forma segura

    Bogotá.— Con la llegada de las celebraciones de fin e inicio de año, el consumo de alcohol aumenta y, con él, las consultas de urgencias. El Hospital Infantil Universitario de San José registra, durante Navidad y Año Nuevo, un incremento estimado entre el 20% y el 40% en atenciones por intoxicación alcohólica en jóvenes, una cifra que revela no solo excesos, sino desinformación sobre cómo manejar el llamado guayabo —la resaca— en Colombia Comunicado Guayabo_ Hospital In….

    El problema, advierten los especialistas, no es únicamente cuánto se bebe, sino qué se hace después. Prácticas arraigadas en la cultura popular —“curarlo” con más alcohol, abusar del café o automedicarse— pueden agravar la deshidratación, el malestar gastrointestinal y el daño hepático, y terminar en urgencias.

    Lo que la gente hace… y no debería

    Entre los mitos más extendidos está el de tomar alcohol al día siguiente para “reactivarse”. La toxicóloga clínica Olga Melo es clara: esta conducta solo prolonga el guayabo y aumenta la toxicidad para el hígado, ya exigido por el consumo previo Comunicado Guayabo_ Hospital In….

    Tampoco ayuda el café o las bebidas energizantes. La cafeína empeora la deshidratación y puede provocar taquicardia y ansiedad. Y la famosa “comida grasosa” no acelera el metabolismo del alcohol; por el contrario, incrementa la pesadez y el malestar gastrointestinal.

    Un capítulo aparte es la automedicación, especialmente con acetaminofén. Este fármaco también se metaboliza en el hígado, y su uso sin control, cuando el órgano ya está sobrecargado por alcohol, eleva el riesgo de daño hepático Comunicado Guayabo_ Hospital In….

    Lo que sí funciona, según la evidencia

    No existe un antídoto para el guayabo, pero sí medidas efectivas y seguras:

    • Hidratación adecuada, idealmente con sueros de rehidratación oral, para corregir desequilibrios de líquidos y electrolitos.
    • Descanso: dormir facilita la eliminación del alcohol y reduce la fatiga y la lentitud mental.
    • Alimentos suaves y ricos en carbohidratos (frutas, harinas) para estabilizar la glucosa, que suele bajar tras el consumo excesivo.

    La especialista insiste en evitar mezclas de alcohol con medicamentos, energizantes o sustancias psicoactivas, una práctica cada vez más común entre jóvenes y asociada a mayor riesgo cardíaco, neurológico y hepático Comunicado Guayabo_ Hospital In….

    Por qué aumentan las intoxicaciones

    El hospital identifica factores que agravan la resaca y explican las consultas de urgencias: falta de hidratación, creencias erróneas para “prevenir” o “curar” el guayabo, bebidas adulteradas, retos de ingesta rápida (shots) y mezclas peligrosas. El consumo acelerado supera la capacidad del cuerpo para metabolizar el alcohol y puede llevar a niveles tóxicos que requieren atención inmediata Comunicado Guayabo_ Hospital In….

    Prevención: lo sensato antes y después

    Desde la perspectiva médica, lo más seguro es no consumir alcohol. Si se decide hacerlo, ayudan medidas básicas: preferir bebidas de procedencia confiable, comer antes, hidratarse de forma constante, poner límites y respetarlos, evitar mezclas y escoger bebidas de menor graduación alcohólica.

    Cuando el guayabo ya está presente, la recomendación es simple y efectiva: suero oral, alimentos suaves, descanso y nada de automedicarse.

    Señales de alarma

    El Hospital Infantil Universitario de San José llama a buscar atención inmediata si aparecen síntomas como confusión, somnolencia extrema, vómito persistente o con sangre, convulsiones, dificultad para respirar o dolor abdominal intenso. Pueden indicar intoxicación severa, daño hepático, complicaciones neurológicas o consumo de alcohol adulterado Comunicado Guayabo_ Hospital In….

    Conclusión. El guayabo no es un simple malestar pasajero: implica deshidratación, alteraciones metabólicas y una sobrecarga tóxica del organismo. Las “curas” populares no solo fallan; pueden empeorar el cuadro. Entender cómo responde el cuerpo y actuar con información confiable es clave para celebrar sin poner en riesgo la salud. Oído al tambor.

  • Cuando el Estado se expande, el salario se encoge

    Por Michael Sandoval.

    El Efecto Cantillon en Colombia:

    O cómo imprimir dinero y “ayudar a los pobres”… ayudando primero a los amigos

    El efecto Cantillon es esa magia económica donde el dinero recién creado no llega a la gente, sino que primero pasa por un spa de élites políticas, se broncea un rato, se maquilla, y luego sí, ya cansado, llega a los ciudadanos comunes cuando los precios están por las nubes.

    En resumen:

    Primero se enriquecen los de arriba, luego se empobrecen los de abajo.

    Pero con discurso progresista para suavizar el golpe.

    Ahora, versión Colombia 2022–2025.

    1. El Estado imprime dinero o expande gasto

    (Que aquí es casi lo mismo)

    El gobierno dice:

    “Necesitamos más Estado para proteger a los pobres.”

    Traducción:

    “Necesitamos más plata para repartir entre contratistas, ONGs amigas, campañas políticas y burócratas recién nombrados.”

    Porque en Colombia la plata nunca se pierde, simplemente cambia de bolsillo.

    2. ¿Quién recibe el dinero primero?

    Los primeros beneficiados son:

    El Estado central y sus ministerios eternamente sobrepoblados

    Las ONGs “progresistas” que salieron de la nada pero con jugosos contratos

    La burocracia que se duplicó en entidades que ya no caben en sus propias sillas

    Contratistas de “paz total” cuyo trabajo es enviar informes de PowerPoint sobre líderes sociales que nunca visitaron

    A estos primeros receptores del dinero no les suben los precios aún, porque ellos mismos son los que inflan la economía con el gasto.

    Son los ganadores de la lotería monetaria: reciben plata fresca antes de que valga menos.

    3. ¿Quiénes reciben el dinero de últimos?

    Los perdedores oficiales del efecto Cantillon:

    Los trabajadores

    Los que ganan mínimo

    Los emprendedores pequeños

    Los que ahorran en pesos (o sea, héroes anónimos)

    Las familias que creen que el Estado “piensa en ellos”

    Cuando el dinero les llega, ya está quemado.

    Y lo único que encuentran es:

    El mercado más caro

    El arriendo más caro

    La comida más cara

    La ropa más cara

    El pasaje más caro

    Pero tranquilos, dicen desde el poder: “La inflación es culpa del capitalismo”.

    Ejemplos del Gobierno Petro donde se ve clarito el Efecto Cantillon

    Ejemplo 1: La “Paz Total”

    Una máquina perfecta del efecto Cantillon.

    Miles de millones en contratos, girados antes de que se viera un solo resultado real.

    ¿Quién recibió el dinero primero?

    Contratistas cercanos

    Operadores de programas improvisados

    ONG nuevas que mágicamente sabían exactamente a quién llamar en el gobierno

    ¿Quién recibió el “beneficio” al final?

    La gente de los territorios cuando vio que la violencia aumentó, no disminuyó.

    Los ciudadanos que pagan precios más altos porque el Estado engordó más.

    Los primeros receptores del dinero salieron felices.

    Los últimos recibieron más violencia y más inflación.

    Cantillon estaría orgulloso de lo “bien aplicado” que quedó su teoría.

    Ejemplo 2: El Fondo de la UNGRD y los carrotanques “evaporados”

    La reforma ilustrada del agua potable:

    Carrotanques comprados con sobreprecio, contratos cruzados, facturas creativas y operadores que vieron el dinero fresco antes de que el agua llegara a La Guajira.

    ¿Quién recibió el dinero primero?

    Los directivos del Fondo

    Los operadores privados

    Las redes políticas que recibieron anticipos generosos

    ¿Quién recibió el “beneficio” al final?

    Los habitantes de La Guajira, que siguen esperando agua

    Los contribuyentes que ahora pagan la inflación producida por el gasto

    El efecto Cantillon en modo caricatura:

    Los amigos llenos de plata y los pobres llenos de sed.

    Ejemplo 3: Los nuevos ministerios, cargos y nóminas

    Cada vez que se crea una nueva entidad, el gobierno dice:

    “Esto es para el pueblo.”

    Pero el pueblo nunca ve la nómina.

    Los que sí la ven son:

    Los asesores

    Los recomendados

    Los activistas premiados con puestos creados para ellos

    Los operadores políticos de turno

    Esos sí reciben plata fresca, salarios muy buenos y contratos jugosos.

    ¿Y los ciudadanos?

    Solo ven el resultado final: inflación, impuestos y servicios más caros.

    Otra vez el efecto Cantillon actuando como reloj suizo.

    Conclusión

    En Colombia el efecto Cantillon no es una teoría económica.

    Es una tradición nacional.

    Y el gobierno actual lo ha llevado al nivel de arte:

    Primero se reparten la plata entre los cercanos, luego culpan al capitalismo por la inflación, y después exigen más Estado para “arreglar lo que ellos mismos dañaron

  • Economía colombiana aceleraría en 2026

    Bogotá. La economía colombiana podría acelerar su crecimiento hasta 3,2% en 2026, según el más reciente informe de la Dirección de Investigaciones Económicas, Sectoriales y de Mercado de Bancolombia. La entidad revisó al alza sus previsiones para 2025 y 2026, impulsada por un mayor dinamismo del consumo y señales de recuperación en la inversión.
    Bancolombia anticipa aceleracio…

    El nuevo escenario plantea un repunte económico después de un 2025 que cerraría con un crecimiento de 2,9%, mejor al estimado previamente. Bancolombia destaca que sectores como comercio, transporte, alojamiento, entretenimiento y agropecuario seguirán jalonando la actividad productiva.

    Consumo al alza, pese a tasas altas

    La entidad prevé que el consumo privado continuará siendo el principal motor de la economía, respaldado por el flujo de remesas y un mercado laboral que se mantiene estable. Aunque la inversión fija aún se ubica por debajo de sus niveles históricos, Bancolombia anticipa una mejora en industria y construcción, mientras el sector público conservaría un papel activo gracias a la activación de la cláusula de escape de la regla fiscal.
    Bancolombia anticipa aceleracio…

    En el frente externo, se espera un déficit comercial mayor: las importaciones crecerían más que las exportaciones, afectadas estas últimas por menores precios del petróleo y el carbón y por una caída en la producción local.

    Inflación persistente y tasas al alza

    Pese al avance en la desinflación, Bancolombia advierte que la inflación cerraría 2026 en 5,0%, todavía por encima del rango meta del Banco de la República por sexto año consecutivo.
    Bancolombia anticipa aceleracio…

    Como respuesta, la entidad estima que la tasa de interés de política monetaria —que terminaría 2025 en 9,25%— subiría gradualmente hasta 10% en 2026, manteniendo una postura contractiva para evitar nuevos brotes inflacionarios.

    Un 2026 con mayores presiones fiscales

    El panorama fiscal es el punto más sensible del informe. Bancolombia prevé que el déficit del Gobierno Nacional Central llegue a 6,5% del PIB en 2026, mientras la deuda pública alcanzaría 63,4% del PIB.
    Bancolombia anticipa aceleracio…

    El deterioro obedece a un recaudo que no crecería al ritmo del gasto y a las rigideces presupuestales acumuladas. El alivio temporal generado por la cláusula de escape solo cubriría el periodo 2025–2027. La sostenibilidad fiscal dependerá de una combinación de mayor eficiencia en el gasto y esfuerzos adicionales en materia tributaria.

    Dólar a la baja, pero condicionado al riesgo fiscal

    El informe también proyecta un peso colombiano fortalecido: el dólar promediaría $3.880 en 2026, apoyado por un menor valor global del dólar y el interés de inversionistas extranjeros en activos locales. No obstante, Bancolombia advierte que los riesgos fiscales podrían revertir esta tendencia si no se toman correctivos.