Bogotá.- Colombia está viviendo una transformación silenciosa pero profunda en la manera en que las familias se informan, se entretienen y organizan su vida cotidiana alrededor de las pantallas. Ya no hablamos de una competencia entre televisión tradicional y plataformas digitales. Hoy conviven, se complementan y, sobre todo, reflejan un cambio de hábitos que está redefiniendo el consumo cultural del país.
Según el estudio más reciente de Kantar IBOPE Media, el televisor sigue siendo el rey de la sala (49,3% del consumo audiovisual). Pero la sorpresa es el crecimiento constante del celular: el 42,3% de los colombianos ya ve contenidos directamente en su smartphone, incluso noticias, transmisiones en vivo y pódcast.
Ese salto marca el inicio de una nueva etapa. La pantalla grande no desaparece, pero la pequeña se convierte en la puerta de entrada a un mundo de contenidos más personalizados, más inmediatos y más fragmentados.
Una misma pantalla para todo: TV abierta, streaming y noticias
El estudio muestra que el 19% de los colombianos usa el televisor tanto para ver canales tradicionales como para acceder a aplicaciones de streaming. El televisor dejó de ser un aparato “lineal” para convertirse en un centro digital con múltiples ventanas.
La jornada típica hoy se parece a esto:
- Noticias rápidas por YouTube en la mañana.
- Programas informativos o debates en vivo desde el celular durante el día.
- Series o películas por Netflix o Disney+ en la noche.
- Y todo mezclado con pódcast, clips virales, transmisiones deportivas y videos cortos.
Para los medios y creadores, esta mezcla implica competir por minutos, no por canales. Para las familias, significa decidir cada día dónde poner la atención.
YouTube, Netflix o Twitch: no compiten igual
Héctor Premuda, investigador de EAE Business School y autor del informe, lo resume así:
“En unas plataformas se paga con dinero, en otras con tiempo y atención.”
YouTube y Twitch funcionan con publicidad e interacción. Netflix y Disney+ viven de la suscripción. Y para muchas familias colombianas, la decisión no es entre una u otra, sino entre combinarlas según el bolsillo y el momento del día.
Esto explica el auge de los modelos híbridos:
- usuarios que pagan uno o dos servicios,
- pero complementan noticias, tutoriales, pódcast o humor en plataformas gratuitas,
- y que, cuando el presupuesto aprieta, rotan sus suscripciones para no perder variedad.
La inteligencia artificial decide qué vemos… y qué se produce
El informe subraya una tendencia que ya empieza a sentirse en los hogares colombianos: la IA está moldeando el consumo.
- Netflix personaliza portadas.
- Disney+ ajusta contenidos infantiles.
- Amazon cruza compras con hábitos de visualización.
Premuda afirma que más del 80% de lo que vemos en Netflix proviene de recomendaciones automáticas. Esto significa que la plataforma no solo anticipa qué queremos ver, sino también qué tipo de producción termina financiando.
Para la audiencia adulta —muchos de ellos acostumbrados a la televisión lineal— este cambio está reformulando qué información reciben y qué contenidos encuentran primero.
Colombia se mueve hacia un consumo selectivo y fragmentado
El estudio confirma una realidad que ya perciben los medios, periodistas y creadores digitales:
los colombianos consumen noticias y entretenimiento de forma intermitente, personalizada y desde múltiples dispositivos.
Esta transición tiene tres grandes efectos:
- Mayor demanda de inmediatez.
La gente quiere el resumen, el análisis rápido o la explicación de contexto, pero sin horarios fijos. - Crecimiento del contenido explicativo.
Programas, pódcast y canales que ayudan a entender lo que pasa —como el nuestro— ganan espacio porque ofrecen claridad en medio del ruido. - El usuario se volvió infiel… y exigente.
Cancela servicios, rota plataformas, busca versiones sin publicidad o vuelve a los canales tradicionales cuando necesita algo familiar.
Lo que viene: menos plataformas, más mezcla
El futuro de los hogares colombianos será híbrido:
- quienes pueden pagar, elegirán experiencias sin anuncios;
- quienes buscan ahorro, usarán opciones gratuitas;
- y la mayoría combinará ambos mundos según el momento.
La competencia ya no será por quién tiene más series o más pódcast, sino por quién logra captar —y sostener— la atención de una audiencia que dejó de ser pasiva.
La televisión no desaparece. El streaming tampoco se consolida como único ganador.
Lo que cambia es el hábito: el contenido va hacia la persona, no la persona hacia el contenido.
Eso redefine todo.






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