Por: Redactor Libreta de Apuntes
China cerró el 2025 con un suspiro de alivio al cumplir su meta de crecimiento, pero las cifras que deja el cuarto trimestre del año encienden las alarmas. Aunque el Gobierno de Xi Jinping logró que la economía se expandiera un 5,0%, repitiendo la cifra del 2024, el panorama que se vislumbra para el 2026 sugiere que el gigante asiático está perdiendo tracción.
Aquí les contamos los puntos clave de este balance económico que definirá el rumbo de la región y el comercio global este año.
Un crecimiento impulsado por las ventas al mundo
A pesar de que las amenazas arancelarias de figuras como Donald Trump generaron ruido durante todo el año, las exportaciones fueron las que «sacaron la cara» por China. Con un crecimiento del 5,5% en sus ventas al exterior, Pekín logró compensar la caída del 20% en la demanda de Estados Unidos mediante una agresiva diversificación.
- Nuevos socios: Las exportaciones hacia África saltaron un 25,8% y hacia el bloque ASEAN un 13,4%.
- Industrias clave: El sector automotriz, el aeroespacial y el de equipos electrónicos lideraron la producción industrial, que creció un sólido 5,9%.
La «herida abierta» del mercado interno
Si bien el sector externo brilla, las casas chinas y los bolsillos de sus ciudadanos cuentan una historia diferente. La demanda interna sigue siendo el «talón de Aquiles» del país.
- Consumo estancado: Las ventas minoristas apenas crecieron un 2,7%, una caída frente al 3,5% del año anterior.
- Crisis inmobiliaria: El sector sigue en crisis desde 2021, arrastrando la inversión privada. Por primera vez en la historia registrada, la inversión en activos fijos cayó un 3,8%.
- Deflación: La inflación se ubicó en terreno negativo en seis ocasiones durante 2025, síntoma inequívoco de que la gente no está gastando.
¿Qué esperar para 2026?
El informe de la Dirección de Investigaciones Económicas de Bancolombia advierte que la desaceleración ya empezó. En el último trimestre de 2025, la economía creció solo un 4,5%, su nivel más bajo desde 2022.
Las proyecciones para este año apuntan a un crecimiento de apenas 4,5%. El Gobierno ya prepara su 15º Plan Quinquenal (2026-2030), apostando todo a la «autosuficiencia tecnológica» y a una «economía verde» para dejar de depender tanto de un mercado global que se vuelve cada vez más hostil y proteccionista.
El dragón cumplió su palabra en 2025, pero el camino que tiene por delante en 2026 parece estar lleno de baches internos que los subsidios estatales ya no logran tapar.