South Pars: ¿Por qué el ataque al mayor yacimiento de gas amenaza al mundo?

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Por: Redacción Libreta de Apuntes

El tablero geopolítico de Oriente Medio ha sufrido una sacudida sin precedentes. El reciente ataque contra las instalaciones de South Pars, el yacimiento de gas natural más grande del planeta, no es solo un episodio más de la confrontación entre Israel, Estados Unidos e Irán; es el inicio de una peligrosa fase de «guerra económica» que pone en jaque la estabilidad energética de Europa y Asia.

Ubicado en las aguas del Golfo Pérsico, South Pars es un coloso compartido: Irán controla la sección norte y Qatar la sección sur (conocida como North Dome). Juntos, albergan aproximadamente el 20% de las reservas mundiales de gas natural.

Para Teherán, este campo es vital: suministra el 80% de su gas doméstico, alimentando calefacción, industria y plantas eléctricas. Un daño prolongado aquí no solo significa oscuridad para Irán, sino un efecto dominó que ya se siente en los mercados internacionales.

El impacto en los mercados y la respuesta de los gigantes

Tras el ataque a las refinerías de Asaluyé, los precios del gas en el mercado europeo (TTF) se dispararon hasta un 35%, superando los 70 € por megavatio-hora.

El petróleo Brent no se quedó atrás, rozando los 110 dólares por barril. La preocupación es lógica: Qatar es el mayor exportador de Gas Natural Licuado (GNL) del mundo y cualquier inestabilidad en este yacimiento compartido compromete los envíos hacia una Europa que aún busca sustitutos permanentes al gas ruso.

La tensión ha llegado a niveles críticos con las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien este 19 de marzo desmarcó a su país del ataque israelí, pero lanzó una advertencia lapidaria: si Irán toma represalias contra Qatar o intereses aliados, EE. UU. está preparado para «volar por completo» la infraestructura de South Pars.

Un chokepoint estratégico

La crisis se agrava por la cercanía al Estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del petróleo mundial. Con buques cisterna virtualmente varados y la amenaza iraní de bloquear este paso vital, el mundo se enfrenta a un shock de oferta que podría empujar la inflación global a niveles no vistos en décadas.

Lo que sucede en las profundidades del Golfo Pérsico hoy decidirá el costo de la energía mañana en Madrid, Berlín o Seúl. South Pars ha dejado de ser un activo industrial para convertirse en el rehén más valioso de una guerra que ya no conoce fronteras.

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