En un mes marcado por la volatilidad internacional y una escalada de tensiones bélicas en el Medio Oriente, el peso colombiano logró navegar a contracorriente. Según el más reciente informe de la Dirección de Investigaciones Económicas, Sectoriales y de Mercados, el peso colombiano se apreció un 2,1% mensual durante marzo.
Los motores de la revaluación
Tres factores fundamentales blindaron al peso frente al fortalecimiento global del dólar (el índice DXY subió un 2,4% en el mes):
- Petróleo al alza: El bloqueo súbito del Estrecho de Ormuz , por donde circula una quinta parte de la producción mundial de crudo, disparó los precios. La referencia Brent cerró marzo en USD 118 por barril (un alza del 63%), mientras que el WTI llegó a los USD 101.
- Señales políticas: El mercado reaccionó positivamente a los resultados de las elecciones legislativas y las consultas interpartidistas del 8 de marzo. La victoria de Paloma Valencia en la Gran Coalición por Colombia, con más de 5 millones de votos, fue leída como una señal de contrapeso institucional.
- Tasas de interés: El Banco de la República endureció su postura monetaria al incrementar la tasa de intervención en 100 puntos básicos, situándola en 11,25%.
Incertidumbre en el horizonte
A pesar del buen desempeño de marzo, donde el dólar cerró en COP 3.675 (COP 77 por debajo del cierre de febrero), los analistas del Grupo Cibest advierten sobre un mes de abril complejo. Se prevé que el tipo de cambio oscile en un canal entre los COP 3.625 y COP 3.725.
La gran incógnita sigue siendo la Reserva Federal de EE. UU. Debido al impacto inflacionario del conflicto entre Irán e Israel , el mercado ha descartado los recortes de tasas que se esperaban para este año, proyectando que se mantendrán estables en el rango de 3,50%-3,75%.





