Alvaro Uribe a la oposición

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Quienes conocen a Alvaro Uribe sabían que no iba a ser un expresidente como los demás dedicado a escribir sus memorias, dictar conferencias, recorrer el mundo o cuidar los nietos.

A Uribe le encanta escuchar y hablar con la gente, echar discursos, opinar, debatir. A Uribe le fascina andar en campaña. Es lo que ha hecho siempre. Hay quienes dicen que es adicto al poder. Creo que es adicto a la política, con el poder o sin él.

Quienes lo atacan con el ánimo de destruirlo en realidad le están haciendo un favor. A Uribe los ataques le producen el mismo efecto que la velocidad a un piloto de Fórmula 1. Lo revitalizan. Son esenciales para su supervivencia.

Por eso se metió de frente a la campaña por la Alcaldía de Bogotá a sabiendas de que su candidato no era capaz de ganar. Por eso se fue al Valle del Cauca a casar una pelea inútil. Por eso mantuvo su apoyo en Antioquia a dos candidatos inviables. Uribe es lo que en boxeo se conoce como un fajador. Por eso Uribe se irá a la oposición.

Ver para creer. Uribe el gran opositor de Juan Manuel Santos a quien ayudó a elegir. Uribe, el único opositor de un Presidente experto en construir consensos, en sumar y multiplicar en lugar de restar y dividir.

Y eso es bueno. Porque si en los gobiernos de Uribe algunos periodistas y dirigentes políticos se quejaban de una aparente unanimidad a pesar de que el Partido Liberal y el Polo Democrático estaban en contra y de que los grandes columnistas no dejaron pasar un día sin criticarlo, ¿que dirán ahora en donde no se oye una sola voz que disienta?

Uribe empezará de nuevo y lo tendrá que hacer prácticamente solo porque los políticos no van a dejar sus cuotas para irse a una oposición que hoy considerarán suicida y porque el Gobierno utilizará todos los recursos a su alcance para aislarlo y neutralizarlo.

El alicaído Partido Conservador, poderoso durante Uribe, se apresuró a anunciar que mantendrá su apoyo a Santos. Cambio Radical es en la práctica el Partido de Gobierno junto al Partido Liberal. El Polo Democrático no existe y del Partido de la U apenas se irán uno o dos senadores con Uribe los demás no se moverán.

Para sacar adelante su proyecto y construir un movimiento serio de oposición Alvaro Uribe tendrá que enfriar la cabeza y serenar el ánimo. Rodearse de gente capaz de criticarlo cuando se equivoque. Necesitará reconstruir la credibilidad y ponderación que ha perdido por cuenta del Twitter.

Si, Alvaro Uribe no será un expresidente como los demás. Uribe no sabe conspirar desde la sombra, ni mandar razones a Bolívar para que las entienda Santander. Uribe es así, frentero, camorrero si quieren pero, sea que estemos o no de acuerdo, con él uno sabe a que atenerse.

 

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2 respuestas a «Alvaro Uribe a la oposición»

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