PIB 2025: Recuperación impulsada por la demanda interna

Comparte:

Por: Mauricio Hernández-Monsalve *

Mensajes principales

  • Aceleración económica: El PIB registró un crecimiento del 2,6% en 2025, superando el desempeño de 2024 (1,5%) y 2023 (0,8%). Esta recuperación estuvo cimentada primordialmente en la demanda interna.
  • Perfil del crecimiento: La expansión fue intensiva en consumo, con un avance del 4,2% en el consumo final. El gasto de los hogares creció un 3,6%, mientras que el del Gobierno se expandió un 7,1%. Esta composición es coherente con una fase cíclica al alza, evidenciada por la alta sensibilidad en el consumo de bienes durables y semidurables.
  • Debilidad en la inversión: Aunque la inversión mostró una mejoría parcial, su comportamiento fue heterogéneo. La maquinaria y equipo repuntó un 9,0%, pero la construcción se contrajo un -4,4%, manteniendo la inversión total por debajo de los niveles históricos de la década anterior.
  • Sector externo: Este componente restó dinamismo al crecimiento. Las importaciones (8,4%) superaron ampliamente a las exportaciones (1,8%), lo que refleja una mayor filtración hacia el exterior y una dependencia marcada de la demanda doméstica.
  • Desempeño por oferta: El avance se concentró en el sector servicios. En contraste, la minería (-6,2%) y la construcción (-2,8%) actuaron como lastres, reforzando la brecha entre la demanda y la producción interna.
  • Cierre de año y perspectivas: El cuarto trimestre de 2025 (4T25) presentó una desaceleración secuencial con un crecimiento ajustado del 0,1% t/t, debido a la debilidad de la inversión. No obstante, el repunte del ISE en diciembre (+0,9% m/m) y la solidez del comercio sugieren que la fortaleza del consumo persistirá.
  • Proyección 2026: BBVA Research prevé un crecimiento del 2,8%. Se espera un primer semestre dinámico por el consumo, seguido de una moderación en la segunda mitad del año ante condiciones financieras restrictivas e inflación.

Balance 2025: Composición del crecimiento y lectura macroeconómica

1. Análisis de la demanda: Consumo vs. Inversión

La economía se ubicó cerca de su crecimiento potencial de largo plazo, estimado en un 2,5% anual. Sin embargo, la calidad de este crecimiento plantea desafíos: un patrón dominado por el consumo suele generar presiones sobre los precios de bienes no transables, un aumento en el déficit externo y una postura más cautelosa por parte de la política monetaria.

  • Consumo Privado: El gasto de los hogares (+3,6%) fue liderado por rubros cíclicos. Los bienes durables crecieron un 14,9% y los semidurables un 7,1%, mostrando la mayor sensibilidad al ciclo de recuperación.
  • Consumo Público: Fue el componente más sorpresivo con un crecimiento del 7,1%. Esto se explica por el dinamismo en administración pública y salud (+4,5%), mayores nóminas estatales y una ejecución intensa de gasto corriente, sumado a los requerimientos operativos del calendario electoral en el segundo semestre de 2025.
  • Inversión Incompleta: La formación bruta de capital creció solo un 2,1%. El diagnóstico es claro: el crecimiento se apalancó en el gasto corriente más que en la capacidad productiva futura, lo que dificulta la convergencia hacia un crecimiento potencial más elevado.

2. Análisis de la oferta: Servicios al frente

La oferta confirmó una recuperación impulsada por sectores terciarios, mientras que los sectores primarios y secundarios enfrentan retos estructurales:

  • Sectores Líderes: Actividades artísticas (+9,9%), Comercio y transporte (+4,6%) y Administración pública (+4,5%).
  • Sectores Rezagados: La industria manufacturera (+1,9%) creció por debajo del PIB general. La minería (-6,2%) sufrió por caídas en carbón (-7,4%) y petróleo/gas (-4,3%), mientras que la construcción (-2,8%) persistió en terreno contractivo.

Perspectivas para 2026: Una economía a dos velocidades

El crecimiento estimado del 2,8% para 2026 se dividirá en dos fases diferenciadas:

  1. Primer Semestre: Ritmo mayor gracias al arrastre de la demanda interna y al efecto monetario del ajuste del salario mínimo sobre el consumo. La transmisión del endurecimiento financiero será todavía parcial.
  2. Segundo Semestre: Moderación debido a la dilución del impulso salarial, una inflación más persistente y tasas de interés que limitarán el ingreso real disponible y la inversión.

Riesgos y Oportunidades: Se espera que la construcción mejore gradualmente por el empuje de las obras civiles (típico del tercer año de mandatos locales) y una posible recuperación en vivienda No VIS. No obstante, el ciclo electoral y la incertidumbre asociada podrían mantener un sesgo de cautela en las decisiones de inversión privada.

  • BBVA Research

Comparte:

Comentarios

Deja una respuesta