La campaña que acaba de terminar fue una campaña distinta. Rara, diría yo. Aburrida la mayor parte del tiempo. Apasionante y emotiva en las últimas 10 semanas. Para empezar, fue desigual en el tiempo. Unos candidatos tuvieron más tiempo que otros para estar en contacto con la gente, escucharla, presentar y discutir sus propuestas. Una ventaja que la mayoría de ellos no supo aprovechar para convencer porque estaban más preocupados por enfrentar a Alvaro Uribe y desacreditarse entre ellos que en conquistar votos. El referendo de reelección le imprimió, para bien o para mal, una dinámica distinta a esta campaña. Todos los candidatos, salvo JuanVer mas

Debo empezar por recordar que, aunque trabajo en la campaña rival y soy Uribista AAA me gustó la campaña del Partido Verde durante su consulta interna y la elección parlamentaria. Así lo expresé públicamente en este mismo blog en las notas: “Una campaña inteligente” del 11 de febrero y, “Si la alianza Mockus Fajardo cuaja” del 4 de abril. Destacaba de esa campaña su originalidad, su frescura y su talante limpio, generoso y amplio de criterio. Talante que ha venido perdiendo supongo, producto del triunfalismo, las encuestas, los debates y la presión propia del vertiginoso ritmo del final de una campaña. Por esos días, verdesVer mas