Por Javier Mozzo Peña
Un acto que pasó casi desapercibido pero muy significativo fue protagonizado esta semana por los líderes de Polonia, Karol Nawrocki y de Lituania, Gitanas Nausėda. Se trata de la inauguración de la Vía Báltica, una autopista que conecta a los tres estados bálticos, Lituania, Estonia y Letonia, con Polonia y el resto de Europa.
En un escenario impecablemente presentado en Vilna, la capital lituana, ambos mandatarios tocaron con sus manos una gigantesca pantalla que asemejaba a una pared y, dándole un pequeño empujón, abrieron de manera simbólica la autopista, que consiste en una compleja modernización y ampliación de conexiones viales existentes.
La Vía Báltica es una de las principales arterias de transporte norte-sur de Europa, que conecta Varsovia y Tallin, la capital de Estonia, correspondiente a la ruta europea E67, con una distancia total de 970 kilómetros, incluidos 269 que atraviesan Lituania.
Es un enlace crucial para la movilidad civil y militar, con el fin de garantizar la seguridad de Lituania y sus aliados de la OTAN en esa parte de Europa.
No se trata de cualquier obra de infraestructura. Más allá de la ingeniería y los retos que tuvo que superar, la vía será una parte crucial de la salvación de los tres estados bálticos, ante una posible arremetida de Rusia.
Las inteligencias alemana y británica aseguran que hacía los países bálticos, Finlandia y Suecia, irá la próxima irrupción de Vladimir Putin en Europa, en su empeño por recuperar su esfera de influencia y su escudo protector frente a Occidente, tras su invasión a Ucrania. Y esas naciones deben estar totalmente preparadas, no solo de armamento y tropas bien equipadas, sino de vías que puedan ser usadas para su transporte.
El acto de Nawrocki y Nausėda tiene profundas raíces históricas muy ligadas, precisamente, a Ucrania. Hace siglos las que son hoy tres naciones independientes, hicieron parte de la Mancomunidad Polaco-lituana, conocida como la República de las Dos Naciones, la cual existió entre 1569 y 1795.
Ese lapso se caracterizó por una gran diversidad étnica y religiosa, con la nobleza polaca y lituana mandando en tierras ucranianas y con una población mayoritariamente ortodoxa y campesina, la cual se extendió a territorios que hoy hacen parte de Ucrania. Eso, por supuesto, generó muchos conflictos.
Hoy, con una tercera parte del territorio ucraniano invadido por fuerzas militares rusas, la Vía Báltica rememora los lazos históricos de las tres naciones, cuyas raíces entran muy profundo en un pasado que por estos días muchos añoran.
Usuarios en redes sociales rememoraron la Mancomunidad Báltica, al comentar el acto de inauguración de la autopista.
Otros, claro está, agregan condimento a lo que implicará esa obra en el futuro. La vía cruza por una sección del Paso Suwalki, que permite la conexión terrestre del exclave ruso de Kaliningrado con Rusia. El exclave fue un botín de guerra ferozmente ganado por la antigua Unión Soviética, tras vencer a la Alemania Nazi en la Segunda Guerra Mundial.
Kaliningrado, antes llamado Könisberg, ya no es lo que en otros tiempos. Fuertemente equipado con misiles, instalaciones militares y un contingente de tropas, se cree que será desde donde Rusia lance su ataque hacia los países bálticos.
Miembros de la inteligencia danesa y sueca afirman que desde allí se hacen labores de interferencia de comunicaciones y guerra cibernética, que ha puesto en aprietos a no pocos vuelos que surcan los cielos de esa parte de Europa. Incluso, señalan que muchos de los drones que afectaron recientemente la operación de aeropuertos en Alemania y Dinamarca, fueron lanzados desde ese exclave.
También, que desde Kaliningrado se podría lanzar una ofensiva a gran escala contra los países bálticos. De ahí la importancia que estos modernicen y amplíen su conexión con Polonia, el país que más ha invertido en armamento de todos los miembros de la OTAN y que es el que más está apoyando, en términos relativos, la defensa ucraniana contra el invasor ruso.
Ojalá que el único cruce entre de la Vía Báltica con el paso Suwalki de Rusia se produzca de manera pacífica. Aunque muchos observadores creen que solo se verán pasar por ahí, muy pronto, pertrechos, armas de largo alcance y soldados para la próxima guerra en Europa.
@javimozzo