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Cinco años después

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Por: Ricardo Galán.-

Se cumplen los primeros cinco años de la firma de un Acuerdo de Paz entre el gobierno colombiano y las FARC. Acuerdo que nos prometía paz, verdad, justicia y reparación para las víctimas. Promesas que aún no se cumplen. 

Cinco años después deberíamos quitar la palabra PAZ de la firma del acuerdo porque en realidad lo que hubo fue un acuerdo político entre el gobierno de turno y las FARC que les permitió cumplir el sueño de llegar al poder sin dejar las armas.

Si lo miramos bien las FARC están más fuertes hoy que hace 5, 10 o 20 años. Son las únicas ganadoras hasta el momento con lo acordado en La Habana.

Mantienen intacta su estructura de guerra. Su cúpula está alojada con todas las garantías en Venezuela y es financiada con el abunda¡ante dinero del narcotráfico. Ejerce control territorial en amplias zonas de Colombia. 

Ejercen poder desde el Congreso de la República, donde a los Senadores y Representantes que ya tienen les sumarán otras 16 curules que la Corte Constitucional les reconoció a nombre de sus víctimas. Reconocimiento que el gobierno refrendará en un Decreto según el cual los desmovilizados de las FARC podrán ser considerados víctimas y por lo tanto ser elegidos Congresistas.

Tiene su propio sistema de justicia y de relato histórico en el cual a los guerrilleros y exguerrilleros los tratan con guantes de seda, mientras a quienes las combatieron o rebaten les aplican mano de hierro.

Y para que no quede duda de su poder, cada cierto tiempo llenan de pánico y miedo las calles de ciudades como Bogotá o Cali con el vandalismo y el terrorismo que ejercen a través de su Primera Línea. Una especie de comandos urbanos que actúan bajo su protección y la de líderes y partidos políticos, sindicatos, autoridades locales y sectores académicos.

Cómo estarán de fuertes hoy las Farc que se dan el lujo de convocar a eventos mediáticos para rendir homenaje a sus “héroes caídos” como ocurrió con el tributo al Mono Jojoy, uno de sus líderes más sanguinarios.

Cinco años después de firmado el Acuerdo las Farc son las únicas que tienen algo que celebrar. De este lado en cambio tenemos mucho que reclamar.

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