Eficiencia: el ejemplo de Estados Unidos

Eficiencia
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Por Javier Mozzo Peña

Hace una semana fueron publicadas las cifras de producción de petróleo en Estados Unidos en 2023 y es sorprendente la capacidad de ese país de hacer muchas más cosas con menos. Eficiencia.

La superpotencia mundial ahora saca más crudo que antes de la pandemia, con menos plataformas, un lento crecimiento de las nuevas perforaciones y manteniendo el ritmo de extracción de las viejas, debido a una palabra que por estas tierras colombianas parece que no ha pegado: eficiencia.

Resulta que la extracción de crudo estadounidense marcó un promedio máximo histórico de 13,3 millones de barriles por día en diciembre de 2023, tras un largo periodo de aumento sostenido en la productividad, según la gubernamental Agencia de Administración de Información de Energía (EIA, por sus siglas en inglés).

El país no deja de extraer más y más petróleo y ya toca nuevos niveles máximos. Esa tendencia se ha hecho más marcada en los últimos meses.

Según la EIA, en un informe del pasado 13 de marzo, esos máximos históricos se han producido a pesar de la disminución de la actividad de perforación, debido, nuevamente, a que la producción es más eficiente.

Desde que el país superó por primera vez el récord alcanzado en agosto de 2023, la producción de petróleo de Estados Unidos ha agregado otro 2 %, rebasando el pico de la prepandemia de noviembre de 2019 en nada menos que 300.000 barriles diarios por día. Ese 2 % es algo menos de la mitad de la producción colombiana, prácticamente estable en los últimos años.

Ya no es tan determinante en el aumento o disminución de la extracción de crudo en Estados Unidos, como en otras épocas, que se perforen o no nuevos pozos.

El avance tecnológico en la perforación horizontal y la fracturación hidráulica han aumentado la productividad de los mismos a niveles extraordinarios. 

De paso, eso les ha permitido a los productores estadounidenses no solo mantener la producción de los pozos “viejos” o heredada, sino mejorar la de las recientes perforaciones y flexibilizar sus costos de extracción para que se adapten, entre otras, a grandes fluctuaciones en los precios internacionales e interrupciones en cadenas de suministros.

En Estados Unidos definen la producción de nuevos pozos como el petróleo crudo extraído en los primeros 12 meses de producción, mientras que la heredada se refiera a aquel producido después de los 12 meses iniciales.

De acuerdo con la EIA, la proporción de la producción heredada desde 2021 se ha mantenido estable.

El número de nuevos pozos llegó a un pico en 2014 de 13.745, pero cayó en un 40 % en 2020, a 7.147, debido a la pandemia. 

“Desde entonces, el número de nuevos pozos de petróleo crudo ha aumentado cada año a un ritmo más lento, en comparación con las tasas anteriores a la pandemia”, destacó la agencia.

Históricamente, el petróleo ha sido un activo valioso para Estados Unidos, pero no suficiente para las ingentes cantidades demandadas por su inmenso aparato industrial y por los hogares de más de 340 millones de habitantes.

Era famosa su excesiva dependencia de los países árabes, lo que forjó una alianza geopolítica que permanece.

Tras los primeros descubrimientos terminando el siglo XIX y repuntando el siglo XX hasta las primeras dos décadas de esa centuria su producción llegó a alrededor de un millón de barriles diarios. Hoy apunta a que en el 2025 se produzcan 14 millones cada día.

Así, Estados Unidos deja casi en el olvido la década de 1970, cuando los países árabes decidieron cerrar el chorro de “zumo de dinosaurio”, un coletazo de la guerra contra Israel, lo que disparó los precios y generó una crisis pocas veces vista.

El país se puso las pilas y no iba a tropezar nuevamente con la misma piedra. Con el objetivo de alcanzar su soberanía energética, en 2018, la potencia alcanzó el liderato de la producción mundial, dejando atrás a Rusia y Arabia Saudita. Hoy responde por el 16 % del abastecimiento del planeta. 

El gas adyacente extraído de los yacimientos también ha servido para dar un soporte vital a Europa, luego de que ella misma cerró el grifo del que dependía de Rusia, tras la invasión de este país a Ucrania. 

También fue tradición hacer especulaciones de futura producción de petróleo estadounidense, contabilizando el número de plataformas de extracción activas.

Pues bien, eso también quedó atrás pues la EIA ha informado que desde el 2014 el número de plataformas ha descendido en 69 %. 

¡Qué bueno que aprendiéramos de los estadounidenses! No ha sido específicamente por el petróleo que han alcanzado el primer lugar en el mundo en muchas áreas, entre ellas la seguridad. Todo hoy en la industria petrolera de Estados Unidos es innovación y tecnología.

Nada ganamos y todo lo perdemos sacrificando nuestra principal fuente de ingresos fiscales y divisas: el petróleo. Explotar adecuadamente los recursos naturales -como lo hace Estados Unidos- no es un atentado contra Colombia y su biodiversidad.

Para eso está la tecnología, que mucho requerimos. ¡Que sirva de lección a nuestra ahora alicaída Ecopetrol!

@javimozzo

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