A pocas horas de que los colombianos regresen a las urnas para elegir al próximo presidente de la República, tres analistas reconocidos del país coinciden en algo fundamental: Colombia enfrenta una elección que definirá mucho más que el nombre del próximo mandatario.
Durante un conversatorio organizado por BTG Pactual, el economista Armando Montenegro, el director de Cifras & Conceptos, César Caballero, y el analista Mauricio Reina examinaron las tendencias electorales, los programas de gobierno y los desafíos que heredará quien resulte elegido el próximo domingo.
Una participación histórica
La primera gran noticia de estas elecciones es la participación.
Según Caballero, en la primera vuelta votaron cerca de 24 millones de colombianos, equivalentes al 58 % del censo electoral, cuatro puntos por encima de la participación registrada en 2022. Para la segunda vuelta, las proyecciones apuntan a una participación aún mayor, entre el 60 % y el 62 %, lo que representaría entre 25 y 26 millones de votantes.
Si esa cifra se confirma, Colombia alcanzaría uno de los niveles de participación más altos de su historia reciente.
La clave podría estar en la región Caribe, donde los analistas consideran que existe un importante potencial de crecimiento electoral frente a lo ocurrido en la primera vuelta.
¿Hay razones para desconfiar del sistema electoral?
Uno de los temas más polémicos de la campaña ha sido la insistencia del presidente Gustavo Petro en sembrar dudas sobre los resultados de la primera vuelta.
Tanto Caballero como Reina coincidieron en que las cifras disponibles no respaldan las denuncias de fraude.
Caballero recordó que el sistema colombiano cuenta con más de 116.000 mesas de votación, cerca de 860.000 jurados y centenares de miles de testigos electorales. Además, la diferencia entre el preconteo y el escrutinio oficial fue inferior al 0,7 %, un margen considerado normal en cualquier democracia.
Reina fue más allá al señalar que la legitimidad de una elección no depende del reconocimiento presidencial sino de las instituciones encargadas de administrarla y verificarla.
Dos proyectos de país claramente distintos
Uno de los puntos más interesantes del análisis fue la comparación de los programas de gobierno.
Con ayuda de herramientas de inteligencia artificial, Cifras & Conceptos revisó las propuestas presentadas por ambos candidatos y concluyó que los colombianos no están ante dos versiones similares de gobierno, sino ante dos modelos claramente diferenciados.
Según el análisis:
Abelardo de la Espriella propone:
- Priorizar la seguridad y la lucha contra el crimen.
- Impulsar la inversión privada y el crecimiento económico.
- Reactivar sectores extractivos.
- Abrir la puerta al desarrollo de proyectos de fracking bajo los parámetros establecidos por la Corte Constitucional.
- Aplicar un fuerte ajuste fiscal para recuperar la sostenibilidad de las finanzas públicas.
Iván Cepeda propone:
- Priorizar la negociación y el sometimiento de grupos armados.
- Enfatizar la equidad social y el desarrollo regional.
- Mantener una agenda ambiental más restrictiva frente a la explotación de hidrocarburos.
- Rechazar expresamente el fracking.
- Continuar buena parte de las políticas impulsadas por el actual gobierno.
La economía será el primer examen del nuevo presidente
Más allá de quién gane, los analistas coincidieron en que el próximo gobierno recibirá una situación fiscal extremadamente compleja.
Mauricio Reina advirtió que Colombia enfrenta un déficit cercano al 7 % del PIB y una deuda pública que ronda el 60 % del producto interno bruto.
Por su parte, César Caballero resumió el desafío con una frase contundente:
«La agenda del próximo presidente será ajuste fiscal, ajuste fiscal y ajuste fiscal».
El consenso es que cualquier administración deberá tomar decisiones difíciles sobre gasto público, endeudamiento y crecimiento económico desde el primer día de gobierno.
La Constituyente sigue siendo un tema sensible
Otro de los asuntos que más inquieta a sectores del centro político es la posibilidad de una Asamblea Constituyente.
Los analistas observaron que, aunque Iván Cepeda ha moderado su discurso en las últimas semanas, no ha descartado completamente ese camino. Además, recuerdan que los promotores de la iniciativa ya cuentan con un importante avance en la recolección de firmas, lo que permitiría acelerar cualquier proceso en caso de llegar al poder.
Para Mauricio Reina, la falta de una renuncia definitiva a esa posibilidad mantiene viva la incertidumbre entre muchos votantes moderados.
Lo que dicen las encuestas
Las últimas mediciones autorizadas por el Consejo Nacional Electoral muestran una ventaja para Abelardo de la Espriella.
Caballero destacó que las encuestas de Atlas Intel, Guarumo y Centro Nacional de Consultoría coinciden en ubicar al candidato opositor por delante de Iván Cepeda, aunque con diferencias en el tamaño de la ventaja.
Mientras Atlas Intel y Guarumo registran márgenes cercanos a ocho puntos, el Centro Nacional de Consultoría muestra una contienda más cerrada.
Sin embargo, los analistas advirtieron que las encuestas no predicen el resultado final. Su verdadero valor consiste en ayudar a entender escenarios posibles dentro de un contexto de incertidumbre.
La gobernabilidad será la verdadera prueba
Si algo quedó claro durante el conversatorio es que la elección del domingo no cerrará la discusión política colombiana.
Para Mauricio Reina, cualquiera que llegue a la Casa de Nariño deberá enfrentar simultáneamente tres desafíos: construir mayorías en el Congreso, mantener estabilidad social y recuperar la confianza en la seguridad y la economía.
La pregunta que empezará a responderse el domingo por la noche no será únicamente quién ganó la elección, sino si el próximo presidente tendrá la capacidad política para gobernar un país profundamente dividido y enfrentado a retos económicos sin precedentes.