- No actualizar los avalúos catastrales promueve la evasión de impuestos
- El recaudo anunciado por 1,2 billones no es real
- Desmotivar la compraventa de vivienda usada golpea el empleo que generan las industrias de la remodelación y la decoración.
Bogotá, 10 de diciembre de 2018. El proyecto de ley de financiamiento, aprobado en primer debate esta semana, por las comisiones económicas conjuntas de senado y cámara, contempla la aplicación de un impuesto al consumo del 2% a la venta de vivienda usada.
La Federación Colombiana de Lonjas de Propiedad Raíz -FEDELONJAS- ve con preocupación la creación y aplicación de este nuevo impuesto, consagrado en el artículo 89 (que modifica el artículo 512 del Estatuto Tributario), del proyecto de ley de financiamiento y solicita, respetuosamente, al Gobierno Nacional y al Congreso de la República reconsiderar dicho impuesto y eliminar su aplicación para la venta de vivienda usada en el articulado que será propuesto, en segundo debate, a las plenarias de senado y cámara en los próximos días. La anterior solicitud se fundamenta en las siguientes razones:
El Impoconsumo del 2% a la venta de vivienda usada es antitécnico e inconveniente
El Impuesto al Consumo ha sido concebido para gravar las diferentes etapas de un ciclo económico de producción, importación o distribución, y estos hechos no se presentan en el caso de la venta de vivienda usada por lo cual el mismo resulta anti-técnico.
En la vivienda usada no hay valor agregado, el consumo no forma parte de ningún proceso o actividad económica, ni es producción, comercialización ni importación. Tampoco se puede hablar de ImpoConsumo pues la vivienda usada no es un consumible.
FEDELONJAS es un gremio que incentiva las buenas prácticas empresariales, el respeto a las normas legales y el cumplimiento de las obligaciones tributarias de sus afiliados; sin embargo, vemos con preocupación que a los impuestos actuales que se pagan año a año como el predial, la valorización, la plusvalía y, adicionalmente, los costos de escrituración y registro, los impuestos de Beneficencia, Ganancia Ocasional y la Retención en la Fuente se le sume un impoconsumo del 2%. Esto provocaría un aumento en la carga impositiva que desincentive a los compradores a hacer negocios y los que decidan hacerlos, prefieran hacerlo evitando los controles y fomentando la evasión.
Al bajar la compra de vivienda usada se afectará el empleo que producen industrias anexas como las relacionadas con la decoración (cortinas, tapetes, carpinterías) y la remodelación que repuntó durante este año como nunca antes.
El potencial de recaudo que se estima no se compadece con la realidad
Los catastros nacionales se encuentran desactualizados y por tal razón los avalúos catastrales no reflejan la realidad del valor de los inmuebles en el país. Por lo anterior, la venta de vivienda usada se realiza por los valores que se encuentran registrados en los catastros nacionales que son en su gran mayoría muy inferiores al valor comercial de los inmuebles que se negocian.
Esto se evidencia en las cifras que presenta el Observatorio Inmobiliario de Fedelonjas, el potencial de recaudo de 1,2 billones esperado por el Gobierno no es real. En este momento hay 15.950 inmuebles de más de 900 millones a la venta en todo el país. Si se escriturara por el valor real de venta, apenas se llegaría a recaudar 1,1 billones, pero ese valor no será el que se facture en el ImpoConsumo por cuanto esas ventas se escriturarán por el avalúo catastral y esos avalúos se encuentran desactualizados en la gran mayoría de departamentos.
Como se ve en el cuadro anterior, al incrementar el 2% de Impoconsumo nuevamente sería Bogotá uno de los que más tributos tienen mientras los demás no recaudarían los valores esperados. Por ejemplo en Boyacá donde los inmuebles son de alta productividad y por ende de alto valor comercial sólo tributaría Villa de Leyva porque sólo allí se registran casas usadas a la venta por valores por encima de los 900 millones de pesos. Esto debido a los bajos valores de los avalúos catastrales que son el monto mínimo de escrituración según le ley colombiana.
«Solicitamos que antes de proponer más impuestos, se actualicen los catastros para lograr un mayor recaudo de los tributos que actualmente se cobran por la venta de bienes inmuebles pero también por las declaraciones de renta de personas jurídicas y naturales porque hay propietarios con grandes propiedades que ni siquiera declaran renta porque el avalúo catastral es tan pequeño que quedan por fuera del radar de la DIAN.
«Un buen ejemplo es el de Bogotá, donde el avaluó catastral es prácticamente igual al comercial y todos los propietarios de todos los estratos y todos los usos como comerciales e institucionales hacen sus declaraciones de renta incluyendo el valor real de todos sus inmuebles porque el avalúo catastral corresponde a la realidad del mercado y con esta base gravable pagan tasas, contribuciones e impuestos nacionales con valores reales y sin evasiones ni elusiones», indicó María Clara Luque, presidente de Fedelonjas.
Vale aclarar que el impuesto predial, que es un impuesto local, no puede subir exponencialmente cuando se actualiza el avalúo catastral pues ya hay una norma que limita ese incremento. «Así, al actualizar los avalúos catastrales en todo el país, las finanzas de la nación mejorarán de manera sustancial, se controlará la evasión y todos y cada uno de los propietarios aportarán en justa medida», concluyó la presidente de Fedelonjas.





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