Por: Alberto Díaz.–
Partido tipo salpicón, tuvo de todo, quince mil creyentes, tres hinchas visitantes, arbitraje polémico, jugadas anuladas, rival desesperante.
Primer tiempo aburrido, flojo y de bostezo, ambos equipos especulando y no dejando jugar. Equidad ejerciendo presión arriba, quemando tiempo y Millonarios jugando más con corazón que con fútbol y recurriendo al pelotazo intrascendente sin elaboración de juego. Mucha marca y pocas opciones.
Para destacar Carlos Ramírez, bien en los cierres y rechazos. Ochoa y Machado en lo que saben. Vargas, Reina y Silva, no hicieron la diferencia, de muy regular partido. Agudelo y Uribe, poco poco. Robayo con actitud y entrega. Insúa, voluntad y aporte ofensivo. El gol asegurador alteró a la tribuna que alentó hasta el final.
Gabriel Díaz, inició nervioso para luego afirmarse en el campo y le salvó el partido a Lunari con certero cabezazo. Empate discutido y logrado a puro huevo por el local con el apoyo del público.
Arbitraje delincuencial, ciego sordo y mudo. El juez se aculilló sobre el final del partido, negando un gol a MILLOS en una jugada cobrada a riesgo.
Albiazul saludo.
PD. Saludo especial para todas las mujeres colombianas, especialmente a las hinchas AZULES en su día!!!





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