Por Fernando Salgado
La Plaza Luis Carlos Galán en Bogotá fue escenario de un inaceptable intento de vandalismo por parte de milicias populares vinculadas a bandas criminales, que se infiltraron en las marchas con motivo del Día de la Mujer.
Su objetivo era destruir la estatua de uno de los más grandes líderes que ha tenido Colombia en su lucha contra la corrupción, el clientelismo, la injusticia social y la defensa de la democracia: Luis Carlos Galán.
Este acto no solo es un ataque contra un símbolo de lucha y esperanza para muchos colombianos, sino que también refleja una profunda falta de respeto hacia la historia y los valores que Galán representaba.
Intentar derribar su estatua es, en última instancia, un gesto vacío que no producirá el efecto que desean; solo genera un mayor rechazo y repudio entre la ciudadanía que aún reconoce a Galán como un ícono de integridad y lucha pacífica por un país mejor y a su hijo el actual Alcalde de Bogotá dedicado al mayor privilegio
Que tiene un ciudadano servir a la ciudad por eso se llaman servidores públicos y Carlos Fernando Galán es el mejor ejemplo de ello.
En momentos como este, es fundamental recordar las palabras de Galán: «A los hombres se les puede asesinar, las ideas no.» Y su legado vive y vivirá siempre en las mentes y los corazones de aquellos que creemos que la transformación de Colombia es posible a través de la civilidad, el respeto y el compromiso con la justicia social.
Hacemos un llamado a las autoridades para que actúen rápidamente y capturen a los vándalos que cometieron estos actos deshonrosos. La justicia debe ser implacable, tal como lo fue en el reciente caso de una influencer que enfrentó las consecuencias de sus actos.
Es imperativo que se identifique y se castigue a los responsables, tanto materiales como intelectuales, de estos demenciales actos que atentan contra el patrimonio público y la memoria de un líder que luchó por un país más justo y equitativo.
La defensa del legado de Luis Carlos Galán es la defensa de nuestra democracia y de los valores que debemos todos preservar. No permitamos que la violencia y la intolerancia sean el lenguaje de nuestra sociedad. Sigamos trabajando juntos para construir un futuro donde prevalezcan la paz y el respeto por las ideas, así como el reconocimiento del patrimonio que nos une como nación.
¡¡Ni un paso atrás siempre adelante!!
FERNANDO SALGADO MD