Sudando petróleo, atraco arbitral

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Por: Alberto Díaz.–

Injusta derrota del cuadro embajador ante un rival disciplinado pero que no propuso nada. Una jugada desafortunada en defensa, un penal no pitado a favor del visitante y un penal a favor del local que no existió, son parte de las memorias nefastas del juez Sierra y su dupla de líneas. El clima hizo de las suyas aunque Millonarios aguantó y trabajó por llevarse al menos un punto. 

En el primer tiempo del partido las acciones no fueron contundentes, ni los petroleros ni los azules encontraban el camino, juego carente de opciones y riesgo, intentos por tener el control del balón y marca a presión. Para ser líder es necesario serlo y parecerlo, pienso que quedó en deuda. Romero falló, Insúa intentó, Vargas decepcionó, Silva se fundió, Machado corrió, Lewis aflojó, Robayo luchó, Candelo se inspiró, Blanco pegó y no lució.

Para el segundo tiempo con la entrada de Otálvaro, Candelo y Agudelo el partido se hizo más frontal, Millonarios puso la actitud y las ganas para lograr el gol pero un descuido imperdonable en defensa acabó con el equilibrio. Alianza reculó y contragolpeó sin mucho riesgo. Vikonis respondió en las ocasiones que le tocó. El empate nunca llegó y de remate el «arbitrillo monigote» se inventó un penal inexistente que tapó el guardameta uruguayo. 

La próxima semana contra Tolima, vencer o morir. Solo sirve sumar. Clasificar entre los ocho se pone cuesta arriba, el margen de maniobra se agota. Millonarios debe mostrar en los partidos que quedan un trabajo ordenado, jerarquía, contundencia con goles y triunfos; de lo contrario apague y vámonos. 

La fe sigue intacta. Ni un paso atrás.

Albiazul saludo. 

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